Casi como si me lo hicieran a mí, vamos

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Éstos últimos y algún jugador más recibieron por turnos estímulos dolorosos en el dorso de la mano. Hombres y mujeres mostraron en las imágenes del escáner un elevado nivel de empatía respecto a sus compañeros “justos”. Sin embargo, ante los tramposos esta reacción se desmoronó, sobre todo en el caso de los hombres, en los que se activó además el área relacionada con el deseo de venganza. E investigadores del University College de Londres han descubierto que las regiones cerebrales implicadas en el dolor se activan tanto en la persona que lo sufre como en otra que siente empatía hacia ella.

Redacción QUO

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