Un maxilar superior y un pómulo reconstruidos a partir de fósiles en la cueva de Sima del Elefante revelan la presencia de los ancestros humanos más antiguos de Europa occidental. El hallazgo aporta nuevas pistas sobre la expansión de los primeros homínidos en el continente.

El estudio de la evolución humana se basa en la comparación de restos fósiles para reconstruir las distintas especies de homínidos y sus rutas migratorias. Homo erectus, una de las primeras especies humanas en expandirse fuera de África, dejó huellas en Eurasia hace aproximadamente 1,8 millones de años. Sin embargo, la presencia de otros linajes tempranos en Europa es un tema en debate. La Sima del Elefante, un yacimiento en la sierra de Atapuerca, ha proporcionado pruebas clave sobre los primeros pobladores del continente, ayudando a descifrar cómo y cuándo llegaron nuestros antepasados a esta región.

Las excavaciones en la Sima del Elefante han sacado a la luz los restos fósiles más antiguos de un ancestro humano en Europa occidental. Un equipo de investigadores liderado por la zooarqueóloga Rosa Huguet, del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social en Tarragona, ha reconstruido un maxilar superior parcial y un pómulo que datan de entre 1,4 y 1,1 millones de años. Este descubrimiento, publicado el 12 de marzo en la revista Nature, sugiere la existencia de un grupo de Homo previamente desconocido en Europa.

«Este hallazgo introduce un nuevo actor en la historia de la evolución humana en Europa», explicó Huguet en una rueda de prensa el 11 de marzo.

Los rasgos anatómicos de los fósiles presentan similitudes con los de Homo erectus, una especie que llegó a Dmanisi, en la actual Georgia, hace unos 1,8 millones de años. Sin embargo, los investigadores aún no pueden determinar si estos restos pertenecen a Homo erectus o si representan una especie distinta.

Para reconstruir la estructura facial, el equipo de Huguet escaneó digitalmente cada fragmento fósil y creó una versión tridimensional del rostro. Como los restos corresponden al lado izquierdo, los investigadores generaron una imagen en espejo para visualizar la apariencia completa del rostro.

Anteriormente, en el mismo yacimiento, se había encontrado un fragmento de mandíbula inferior que data de entre 1,2 y 1,1 millones de años. Este fósil podría haber pertenecido al mismo grupo de Homo que el rostro recientemente identificado.

A solo unos kilómetros de Sima del Elefante se encuentra la cueva de Gran Dolina, donde en las últimas tres décadas se han desenterrado fósiles de Homo antecessor, una especie que vivió en la región entre 900.000 y 800.000 años atrás. Sus pómulos eran planos y verticales, más parecidos a los de los humanos modernos que a los fósiles recién hallados en Sima del Elefante.

Aún no está claro cómo se relacionan estas dos especies. Los investigadores sugieren que los habitantes de Sima del Elefante pudieron coexistir brevemente con los Homo antecessor o desaparecer antes de su llegada. En apoyo a esta última hipótesis, los sedimentos donde se encontraron los fósiles contienen restos de plantas y animales que indican un clima templado con praderas, bosques y arroyos. Sin embargo, algunos estudios recientes sugieren que una intensa ola de frío pudo haber obligado a los primeros homínidos a abandonar Europa antes de 1,1 millones de años, lo que significaría que los de Sima del Elefante desaparecieron antes de la llegada de Homo antecessor.

El antropólogo biológico G. Philip Rightmire, de la Universidad de Harvard, considera que los restos de Sima del Elefante pertenecen a Homo erectus. Según Rightmire, los fósiles faciales hallados en Dmanisi muestran una gran variabilidad en su estructura nasal y otros rasgos del rostro medio, y uno de ellos guarda un notable parecido con el hallazgo en España.

Después de la salida de Homo erectus de África, Rightmire apuesta por la existencia de una población regional de larga duración en Dmanisi, con grupos posteriores que se trasladaron a Europa. De confirmarse, el fósil de Sima del Elefante proporcionaría pruebas adicionales sobre la dispersión de los primeros homínidos en el continente y su adaptación a diferentes entornos climáticos.

REFERENCIA

The earliest human face of Western Europe