Un nuevo estudio sugiere que el colágeno no solo ayuda a la piel: podría hacerte perder peso, mejorar tu hígado y reducir la presión arterial.
El colágeno es una proteína presente de forma natural en nuestro cuerpo, especialmente en la piel, los huesos y el tejido conectivo. Se utiliza ampliamente en suplementos para mejorar la salud de las articulaciones o la apariencia de la piel. Sin embargo, puede tener un efecto en la pérdida de peso cuando se consume como parte de una barrita proteica.
Un equipo de investigadores españoles ha descubierto que las barritas de proteína enriquecidas con colágeno pueden ser una herramienta efectiva y segura para la pérdida de peso. El estudio, presentado en el Congreso Europeo sobre Obesidad (ECO 2025) y publicado en la revista Nutrients, muestra que las personas con sobrepeso y obesidad que consumieron estas barritas perdieron el doble de peso que aquellas que no las tomaron, a pesar de ingerir la misma cantidad de calorías.
El doctor Fermín Milagro, de la Universidad de Navarra y autor principal del estudio, explicó que el colágeno es un suplemento económico, fácil de conseguir y sin efectos secundarios conocidos. «Es verdad que las proteínas, de todos los macronutrientes, son las más saciantes, pero lo que hemos conseguido crear huecos en esas largas fibras de aminoácidos que forman el colágeno para que en su interior se absorba agua». Una vez en el estómago, el pH ácido del entorno crea una red entre el colágeno y el agua que aumenta de volumen y llena gran parte del estómago, de manera que te produce saciedad, tanto por ocupar espacio en el estómago como a nivel hormonal.
Para comprobar esta hipótesis, los investigadores realizaron un ensayo controlado aleatorizado durante 12 semanas con 64 personas de entre 20 y 65 años con sobrepeso u obesidad. Todos los participantes recibieron recomendaciones alimentarias basadas en la dieta mediterránea. Sin embargo, a la mitad se les indicó consumir dos veces al día, antes del almuerzo y la cena, una barrita de proteína con sabor a chocolate que contenía 10 gramos de colágeno, acompañada de un vaso de agua.
El colágeno utilizado provenía de vacas y había sido modificado para absorber más agua, de manera que aumentara su tamaño al entrar en contacto con el líquido en el estómago. Además de responder a cuestionarios sobre el apetito, los participantes se sometieron a diversas mediciones corporales al inicio y durante el transcurso del estudio.
Tres kilos en 12 semanas
Al finalizar las 12 semanas, el grupo que consumió colágeno había perdido, en promedio, 3 kilos, frente a los 1,5 kilos perdidos por el grupo de control. También se registró una mayor reducción de la presión arterial sistólica (8 mm Hg frente a un ligero aumento en el grupo control), del índice de masa corporal y del perímetro de la cintura. El índice de hígado graso también mejoró más en el grupo con colágeno.
Otro dato interesante es que la masa libre de grasa —que incluye músculos y otros tejidos no adiposos— aumentó en quienes tomaron colágeno, mientras que se mantuvo sin cambios en el grupo de control. Esto sugiere que los participantes podrían haber ganado masa muscular, un factor clave porque el músculo quema más calorías que la grasa, incluso en reposo.
En cuanto al apetito, los participantes que tomaron colágeno dijeron sentirse más saciados y menos hambrientos que el grupo control. La leptina, una hormona que induce saciedad, disminuyó en ambos grupos, pero se mantuvo en niveles más altos en el grupo con colágeno al final del estudio. En estudios con animales, el colágeno también ha demostrado reducir los niveles de grelina, la hormona del hambre.
¿Cómo es posible que perdieran más peso consumiendo la misma cantidad de calorías? Según explica el doctor Fermín Milagro «El colágeno es una proteína que cuesta digerir y por lo tanto tiene más efecto térmico. Y por otra parte, también pensamos que en parte puede llegar sin digerir hasta la microbiota del colon, y que esa microbiota puede influir en el efecto metabólico».
Los investigadores también observaron que el colágeno consumido se expandía hasta 20 veces su tamaño original en el entorno ácido del estómago y que era de baja digestibilidad, lo que podría explicar su capacidad para prolongar la sensación de saciedad. Además, no se reportaron efectos secundarios entre los participantes, y la puntuación promedio del sabor de las barritas fue muy alta: 8,8 sobre 10, posiblemente gracias a su cobertura de chocolate negro endulzado.
Actualmente, estas barritas con colágeno ya están disponibles en el mercado, y los investigadores están llevando a cabo un estudio de mayor escala para entender mejor los mecanismos que explican sus efectos, especialmente aquellos relacionados con la microbiota intestinal.
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