¿Por qué lloramos?
03/02/2014
Tras el nacimiento, el bebé solo tiene la llamada lacrimación basal, pero aún no puede derramar ni una sola lágrima.
En las primeras semanas de vida, el ser humano descubre el llanto como recurso para alertar y reclamar sus necesidades básicas.
Infancia. Al cumplir diez meses, el niño desarrolla un sofisticado llanto manipulativo, con una amplia gama de intensidades, tonos y duración.
En la adolescencia, los niveles más altos de testosterona reducen los llantos de los niños. En las niñas, sucede a la inversa, por el aumento de estrógenos.
Al alcanzar la Juventud, la frecuencia de llanto es mayor durante los fines de semana, cuando las emociones se viven con mucha más intensidad.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a ¿Por qué lloramos? puedes visitar la categoría SER HUMANO.
Llorar no excita sexualmente al hombre
El aburrimiento no es un rollo: hay cinco distintos
Tener un hijo después de problemas de fertilidad afianza la pareja
Casas solares deslumbrantes
Cómo se crea el atractivo






Continúa Leyendo