Una máquina con IA y visión artificial promete tatuajes más rápidos, precisos y suaves, aunque la comunidad artística todavía duda de su sensibilidad humana.
Pese al bombo publicitario, la mayoría de los agentes de inteligencia artificial no son lo que prometen. Según los datos, fracasan en las tareas más simples casi tres de cada cuatro veces.