Un estudio revela que el potencial de la energía solar en los tejados supera la generación actual con combustibles fósiles y podría reducir el calentamiento global en 0,13 °C
La energía solar fotovoltaica es una de las fuentes renovables indiscutibles para la transición energética, por mucho que el gobierno de Donald Trump se empeñe en favorecer al petróleo. Se basa en la conversión de la luz solar en electricidad mediante células fotovoltaicas, que generan corriente al recibir radiación solar. Su eficiencia depende de factores como la inclinación del panel, la sombra de edificios cercanos y las condiciones climáticas. Actualmente, la integración de estos sistemas en tejados y superficies urbanas es una estrategia clave para reducir la dependencia de combustibles fósiles y mitigar el cambio climático.
Un nuevo estudio de la Universidad de Sussex ha determinado que si se instalaran paneles solares en todos los tejados adecuados del mundo, podrían generar alrededor de 19.483 teravatios hora (TWh) de electricidad al año. Esta cantidad equivale a aproximadamente dos tercios del consumo eléctrico global en 2023, que fue de 29.664 TWh. Es más, esta cifra supera la electricidad generada por fuentes fósiles en 2024, que alcanzó los 17.718 TWh, mayormente procedente del carbón y el gas metano, ambos altamente contaminantes.
Los investigadores utilizaron datos satelitales para evaluar la cantidad de superficie de tejados disponible y su idoneidad para la instalación de paneles solares. Para ello, consideraron factores como la inclinación de los techos y las sombras proyectadas por edificios cercanos. Los resultados muestran que la adopción masiva de esta tecnología no solo permitiría eliminar la electricidad generada con combustibles fósiles, sino que también reduciría significativamente la contaminación derivada de su uso.
Ciertas regiones se destacan por su gran potencial para la implementación de esta estrategia. Asia Oriental, por ejemplo, concentra una gran cantidad de edificios debido a su alta densidad de población, mientras que África, aunque tiene menos viviendas en comparación, presenta un enorme potencial solar sin explotar. Además, si todos los tejados disponibles fueran cubiertos con paneles solares, la temperatura global podría reducirse en 0,13 °C. Aunque este número parece pequeño, representa una contribución significativa en el esfuerzo por limitar el calentamiento global a 1,5 °C, umbral que los científicos consideran crítico para evitar efectos catastróficos en el clima.
Cuestión de ángulos
Sin embargo, el estudio también señala una posible limitación: a medida que el planeta se calienta, ciertos tipos de paneles solares pueden perder eficiencia, lo que afectaría la cantidad de electricidad generada. Para contrarrestar este problema, se podrían optimizar las instalaciones ajustando el ángulo de inclinación de los paneles o implementando sistemas de seguimiento solar que permiten que las células fotovoltaicas capten mejor la radiación durante todo el día. Según los investigadores, con estas mejoras los paneles podrían ser hasta un 39 % más eficientes, lo que haría que la energía solar en los tejados pudiera no solo cubrir dos tercios del consumo eléctrico, sino incluso la totalidad.
El estudio solo evaluó el potencial de los paneles solares en tejados, sin considerar los grandes proyectos solares conectados a la red. Si además se instalaran plantas solares en zonas desérticas —algunas de las cuales podrían incluso regenerar áreas degradadas— la capacidad de generación solar aumentaría aún más.
A pesar de este potencial, la demanda energética mundial no se limita solo a la electricidad. Gran parte del consumo energético proviene del transporte, que aún depende en gran medida del petróleo. Con la transición hacia la electrificación del transporte, la demanda de electricidad aumentará, aunque, en términos generales, los vehículos eléctricos son mucho más eficientes que los de combustión interna.
Por otro lado, la energía solar no es igualmente viable en todas las regiones ni para todas las necesidades energéticas. Por ejemplo, el consumo nocturno requiere soluciones de almacenamiento energético como baterías domésticas, sistemas de almacenamiento en la red o el uso de otras fuentes limpias como la eólica, la hidroeléctrica o la nuclear. En algunos casos, estas alternativas pueden ser más económicas o más adecuadas para garantizar un suministro estable.
Este estudio refuerza la idea de que aprovechar los tejados existentes para generar electricidad solar es una solución factible y efectiva. No requiere ocupar terrenos adicionales y puede acercar la producción de energía a los puntos de consumo, reduciendo la necesidad de costosas infraestructuras de transmisión. Además, instalar paneles solares en los tejados no solo ayuda a combatir el cambio climático, sino que también puede traducirse en ahorros en la factura eléctrica para los propietarios de viviendas y negocios. Con una energía renovable cada vez más barata que los combustibles fósiles, esta estrategia se presenta como una oportunidad clave en la lucha por un futuro más sostenible.
REFERENCIA
Worldwide rooftop photovoltaic electricity generation may mitigate global warming