Tras una década de seguimiento, la cirugía bariátrica redujo más la muerte y enfermedades que los fármacos GLP-1 como Ozempic

La obesidad es una epidemia mundial, pero no se trata solo de un exceso de peso. La obesidad trae de la mano diabetes tipo 2 y riesgo de infarto, ictus, pérdida de visión y daño en los órganos. Una solución habitual para los casos más graves es la cirugía bariátrica que reduce el tamaño del estómago y, a veces, modifica el intestino para ayudar a perder peso y mejorar el metabolismo.

Por otro lado, los agonistas del receptor GLP-1, como semaglutida (Ozempic) o tirzepatida (Mounjaro), imitan una hormona intestinal que controla el apetito y la glucosa, y están teniendo mucho éxito como tratamiento para la pérdida de peso. Pero ¿qué método es mejor, la inyección o el bisturí?

Un amplio estudio de Cleveland Clinic concluye que las personas con obesidad y diabetes tipo 2 que se someten a cirugía para perder peso viven más y sufren menos complicaciones graves que quienes se tratan solo con agonistas del receptor GLP-1.

Los autores señalan que los pacientes operados, también llamados pacientes de cirugía bariátrica o metabólica, perdieron más peso, lograron un mejor control de la glucosa y dependieron menos de medicación para la diabetes y el corazón durante 10 años.

“Incluso con los mejores medicamentos actuales, la cirugía metabólica ofrece beneficios únicos y duraderos para las personas con obesidad y diabetes”, dijo Ali Aminian, M. D., director del Bariatric & Metabolic Institute de Cleveland Clinic y autor principal del estudio. “Los beneficios que observamos fueron más allá de la pérdida de peso. La cirugía se asoció con menos problemas cardíacos, menos enfermedades renales e incluso menores índices de daños oculares relacionados con la diabetes”.

Los agonistas del receptor GLP-1 son una familia de fármacos usada de forma amplia para tratar la diabetes tipo 2 y la obesidad y para reducir riesgos de salud. Tanto la cirugía metabólica como los GLP-1 mejoran el perfil cardiovascular y el metabolismo, aunque no del mismo modo ni con la misma persistencia.

El M6 Study, cuyo nombre completo es Macrovascular and Microvascular Morbidity and Mortality after Metabolic Surgery versus Medicines, siguió a 3.932 adultos con diabetes y obesidad atendidos en Cleveland Clinic hasta 10 años. De ellos, 1.657 se sometieron a cirugía metabólica, con técnicas como bypass gástrico o gastrectomía en manga, mientras que 2.275 fueron tratados con fármacos GLP-1, incluidos liraglutida, dulaglutida, exenatida, semaglutida y tirzepatida.

Menos peso, menos riesgo de enfermedades

Al finalizar el seguimiento, la cirugía presentó ventajas claras. El grupo operado presentó un 32% menos riesgo de muerte por cualquier causa. Mostró además un 35% menos riesgo de eventos cardíacos mayores, como infarto de miocardio, insuficiencia cardiaca o ictus. Sumó un 47% menos riesgo de enfermedad renal grave. Y registró un 54% menos riesgo de retinopatía diabética, un daño en los ojos relacionado con el exceso de glucosa.

Las diferencias en peso y glucosa fueron notables. Quienes pasaron por cirugía perdieron de media el 21,6% del peso corporal a lo largo de una década. Entre los tratados con GLP-1, la pérdida media fue del 6,8%. La hemoglobina A1c, marcador del control de la glucosa en meses, mejoró más tras cirugía, con una caída media del 0,86%, frente al 0,23% con GLP-1. Como resultado, los pacientes operados necesitaron menos recetas para la diabetes, la tensión arterial y el colesterol.

“Incluso en la era de estos nuevos y potentes fármacos para tratar la obesidad y la diabetes, la cirugía metabólica puede aportar beneficios adicionales, incluida una ventaja en cuanto a la supervivencia”, señaló Steven Nissen, autor sénior del trabajo.

El estudio no afirma que los GLP-1 no funcionen. De hecho, ambos enfoques mejoran el riesgo cardiovascular y el metabolismo, aunque el bisturí parece ofrecer un empujón más profundo y sostenido en el tiempo. No es magia, es biología con intervención quirúrgica.

“Nuestros hallazgos indican que la cirugía debe seguir siendo una opción terapéutica importante para la obesidad y la diabetes”, añadió el Dr. Aminian. “Estos beneficios a largo plazo son más difíciles de lograr solo con medicamentos GLP-1, ya que muchos pacientes dejan de usar los medicamentos con el tiempo”.

Mientras llegan más datos y estudios, el mensaje práctico del M6 Study es nítido. En personas con obesidad y diabetes tipo 2 atendidas en un gran sistema sanitario, la cirugía metabólica se asoció con más pérdida de peso, mejor control glucémico y menos eventos graves que el tratamiento con GLP-1 en monoterapia a largo plazo. No todos los pacientes son iguales y la elección terapéutica nunca es de talla única, pero los números se inclinan hacia la cirugía cuando se buscan resultados que duren más años.

REFERENCIA

Macrovascular and microvascular outcomes of metabolic surgery versus GLP-1 receptor agonists in patients with diabetes and obesity