La nasa ha encontrado uno de los ingredientes de la vida en un asteroide llamado Bennu; es el triptofano, el aminoácido del pavo

Bennu es un asteroide relativamente pequeño que pasa cerca de la Tierra aproximadamente cada seis años. Bennu fue el objetivo de la misión OSIRIS-REx de la NASA. Durante décadas, los meteoritos ricos en carbono como Bennu han confirmado contener aminoácidos y nucleobases, los ladrillos de las proteínas y los genes.

En 2025, el material devuelto del asteroide Bennu por la misión OSIRIS-REx (siglas en inglés de Orígenes, Interpretación Espectral, Identificación de Recursos y Seguridad), confirmó 14 aminoácidos y las cinco nucleobases, todo en un entorno que alguna vez también tuvo salmueras.

¿La vida llegó a la Tierra a lomos de asteroides?

Esta mezcla apoya la hipótesis de que impactos de asteroides sembraron la Tierra primitiva con compuestos prebióticos, y dejó preguntas abiertas sobre cómo se ensamblaron después moléculas más complejas.

Un nuevo estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), analizó varios fragmentos del conjunto Bennu con dos enfoques complementarios, pirólisis de destello y química húmeda.

La pirólisis calienta rápidamente el material y libera compuestos atrapados, que luego se identifican por su huella en un cromatograma. La química húmeda desarma y deriva moléculas para rastrear sus estructuras. Al combinar ambas, el equipo vio un catálogo de compuestos orgánicos que encaja con trabajos previos y, además, señales débiles que apuntan a un decimoquinto aminoácido, el triptófano, no observado antes en materiales extraterrestres.

El triptofano, un ingrediente de la vida en un asteroide

¿Por qué importa el triptófano? Es uno de los veinte aminoácidos que usa la vida terrestre, con un anillo aromático que facilita reacciones y estabiliza proteínas. También es conocido porque el pavo lo contiene en abundancia y es uno de los precursores del neurotransmisor serotonina, que induce el sueño, entre otras cosas. Detectar triptófano, incluso como traza, sugiere que la cocina química en cuerpos celestes primitivos pudo producir un menú más variado de lo que creíamos.

El trabajo también refuerza otra idea clave, Bennu no es químicamente uniforme. Las proporciones de orgánicos solubles e insolubles varían entre las piedras analizadas, lo que indica que su cuerpo original vivió procesos geológicos distintos, con agua líquida circulando de forma heterogénea. Esa «alteración acuosa» desigual deja huellas en hidrocarburos policíclicos y en sales que recuerdan a condritas carbonáceas. Si diferentes zonas del mismo asteroide ofrecen ambientes químicos distintos, aumentan las probabilidades de ensamblar moléculas complejas en alguno de ellos.

Este resultado se suma a lo presentado a comienzos de 2025, cuando el equipo reportó 14 aminoácidos, las cinco nucleobases y abundante amoníaco, una base de nitrógeno que impulsa la síntesis de los «ladrillos» de la vida.

Los aminoácidos zurdos de la Tierra

Lo curioso es que estas moléculas de aminoácidos estaban en una mezcla racémica, mitad zurdos y mitad diestros. ¿Qué quiere decir esto? Las moléculas de aminoácidos (y otras muchas), aunque tengan la misma fórmula, pueden tener formas y funciones diferentes si se ordenan una como la imagen reflejada de la otra. En la Tierra la biología prefiere la versión zurda, denominada L (levogira), así que encontrar D (dextrogira) y L a partes iguales respalda que la asimetría en la vida emergió después, en etapas posteriores y quizá bajo condiciones muy específicas.

¿Qué viene ahora? Primero, verificar que se trata de triptófano con análisis independientes con protocolos de limpieza aún más estrictos. Segundo, cartografiar mejor la diversidad interna de Bennu para relacionar los minerales, sales y compuestos orgánicos con su historia acuosa. Y tercero, comparar con otros materiales retornados a la Tierra, como Ryugu, para ver si esta «cocina espacial» es regla y no excepción. Cada gramo preservado en el Centro Johnson de la NASA es una pequeña cápsula del tiempo, esperando a que se desarrollen técnicas de análisis que todavía no existen. Mientras tanto, Bennu sigue recordándonos que la química de la vida no necesita océanos y atmósferas para empezar a ensayar recetas.

REFERENCIA

Prebiotic Organic Compounds In Samples Of Asteroid Bennu Indicate Heterogeneous Aqueous Alteration

Imagen: Imagen mosaico del asteroide Bennu compuesta por 12 imágenes PolyCam (una de las tres cámaras de OCAMS) recopiladas el 2 de diciembre de 2018 por la nave espacial OSIRIS-REx desde una distancia de 24 km. Crédito: NASA/Goddard/Universidad de Arizona. Autores: D. DellaGiustina et al (including) Julia de León Cruz del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC)