Una extraña marca en forma de araña, escondida en un cráter de Europa, la luna de Júpiter, sugiere que agua salada subió desde el subsuelo y se congeló al instante

Europa, la luna helada de Júpiter, atrae las miradas por su océano subterráneo oculto bajo kilómetros de hielo. Las imágenes de la sonda Galileo de la NASA, la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio, ya mostraban zonas agrietadas y materiales rojizos que apuntaban a la presencia de sales. Entonces la sonda Galileo encontró  una figura estrellada en el cráter Manannán. Los científicos la han bautizado Damhán Alla, “araña” o “demonio de pared” en irlandés, y la comparan con las “estrellas de lago” que aparecen en charcas y lagos helados de la Tierra cuando el agua líquida se abre paso por la nieve.

Ahora, años después, un nuevo estudio propone una teoría para su formación. Un impacto, como el de un asteroide, habría fracturado la corteza y creado un camino para que la salmuera, el agua cargada de sal, emergiera hacia la superficie. Ese líquido habría fluido por la nieve y el regolito helado, tallando canales radiales que recuerdan a las estrellas de lagos terrestres, hasta que el frío extremo congeló la figura y la dejó grabada como una cicatriz.

La araña en Europa, la luna de Júpiter

El equipo liderado por Lauren Mc Keown combinó observaciones de campo de estrellas de lago, experimentos en laboratorio con “hielo de Europa” simulado en el Jet Propulsion Laboratory, el centro JPL de la NASA, y modelización por ordenador para probar la idea. “La importancia de nuestra investigación es realmente emocionante”, dijo Mc Keown. “Las formas de la superficie pueden contarnos mucho sobre lo que sucede bajo el hielo. Si con Europa Clipper vemos más estructuras como esta, podrían señalar charcos de salmuera bajo la superficie”.

La hipótesis encaja con lo que sabemos del comportamiento de fluidos en superficies heladas. En la Tierra, las estrellas de lago nacen cuando cae nieve sobre un lago congelado y se abre un orificio que permite al agua subir. El líquido derrite la nieve a su alrededor y se despliega en ramas que siguen los caminos más fáciles, como lo haría una descarga eléctrica o las mareas en un delta. En Europa, explican los autores, el motor sería parecido, aunque el fluido sería una salmuera empujada hacia arriba por las presiones y temperaturas alteradas tras el impacto.

Modelando Europa en el laboratorio

El parecido visual no basta por sí solo, por eso el equipo replicó el fenómeno en el laboratorio. En una caja fría, a presiones bajas y temperaturas muy por debajo del punto de congelación, inyectaron agua en un simulante granular de hielo de Europa. Observaron cómo se formaban pequeñas “estrellas de laboratorio”, dendríticas y ramificadas, que se expandían de forma análoga a las figuras terrestres. Ese comportamiento apoya que el agua salada puede abrirse camino de manera radial por un medio poroso antes de bloquearse al congelarse, justo el patrón que Galileo captó en los noventa. “Las estrellas de lago son muy bonitas y bastante comunes en lagos y estanques helados cubiertos de nieve”, añadió Mc Keown. “Es maravilloso pensar que pueden darnos una pista de procesos que ocurren en Europa y quizá en otros mundos oceánicos helados del sistema solar”.

La idea, si resiste nuevas pruebas, tiene implicaciones astrobiológicas sugerentes. Las disoluciones de agua salada pueden concentrar compuestos químicos y calor, lo que crea microambientes más amables para la química prebiótica. La presencia de charcos salinos someros dentro de la corteza, aunque sean temporales, ampliaría el abanico de lugares donde buscar señales de habitabilidad sin tener que acceder al océano profundo.

Por ahora, todo se apoya en imágenes de Galileo con resolución limitada. La misión Europa Clipper, que sobrevolará la luna a partir de abril de 2030, será clave para salir de dudas. Su radar de penetración de hielo y sus cámaras de alta resolución podrán distinguir si las crestas y surcos de Damhán Alla siguen el patrón esperado de un flujo de salmuera. También podrán rastrear más “arañas” en otros cráteres y, con suerte, trazar un mapa de posibles depósitos de salmuera accesibles. Si los encuentra, apuntará el foco científico a esos puntos calientes del hielo europeo.

REFERENCIA

Lake Stars as an Earth Analog for Europa’s Manannán Crater Spider Feature

Imagen: Una «estrella de laboratorio» dendrítica formada por agua líquida que fluye a través de un simulador de hielo de Europa en el JPL de la NASA, que modela cómo podrían formarse características como Damhán Alla en la luna helada de Júpiter, de forma similar a cómo se forman las estrellas lacustres en la Tierra. (Crédito de la imagen: Prof. Lauren Mc Keown).