La sonda espacial Psyche se dirige a explorar un “mundo metálico” en una misión sin precedentes, y para lograrlo ha utilizado marte como una catapulta espacial

En el vasto océano del espacio, las sondas espaciales no siempre cuentan con el combustible necesario para alcanzar velocidades vertiginosas por su cuenta, a veces, necesitan un «empujón» de la naturaleza.

La misión Psyche de la NASA acaba de dar un gran paso en su ruta hacia el cinturón de asteroides. El 15 de mayo de 2026 la nave ha sobrevolado Marte con una maniobra de acercamiento, usando la gravedad del planeta rojo como una honda cósmica para impulsarse hacia el asteroide metálico 16 Psyche, una maniobra clave que ahorra combustible, ajusta la trayectoria y sirve de ensayo general para la parte más importante de la misión: estudiar un mundo de metal. Es una maniobra parecida a la que utilizó la misión Artemis para regresar a la Tierra, esta vez usando a la Luna como catapulta.

Fuente: NASA Jet Propulsion Laboratory

El sobrevuelo de Marte no es un simple selfie de paso, la nave, que viaja a unos 12.300 km/h, se situó a unos 4.609 kilómetros de la superficie marciana, una distancia mínima que permite aprovechar al máximo la atracción gravitatoria del planeta como si fuera una catapulta cósmica. La idea es usar la gravedad de un cuerpo celeste para acelerar gratis y corregir la órbita sin gastar combustible para la propulsión. Ese empujón le otorgó un aumento de velocidad de unos 1.600 km/h y le marca el camino hacia un cinturón de asteroides donde se encuentra su objetivo principal, el asteroide 16 Psyche.

psyche nasa

Simulación de la aproximación de Psyche

Durante el acercamiento, todos los instrumentos científicos de la nave estuvieron activos, cámaras, espectrómetros y sistemas de comunicación se encendieron para probar su funcionamiento y tomar imágenes únicas de Marte. Los primeros planos mostraron al planeta rojo primero como una media luna y luego como un disco casi completo, ofreciendo una perspectiva poco habitual desde la trayectoria de la sonda, inmortalizando desde el helado casquete polar sur, de más de 700 kilómetros de diámetro, hasta el imponente sistema de cañones de Valles Marineris.

Marte casi completo captada por la sonda Psyche

Marte casi completo captada por la sonda Psyche. Fuente: NASA

El corazón de un planeta: un asteroide hecho de metal

El proyecto Psyche nació en 2017 y se convirtió en la primera misión de la historia diseñada para explorar un asteroide rico en metales en lugar de roca o hielo, de unos 280 kilómetros de diámetro. El 16 Psyche, descubierto en 1852, se encuentra en el cinturón principal de asteroides entre Marte y Júpiter, a unos 3.600 millones de kilómetros de la Tierra, su brillo peculiar y su densidad sugieren que podría tratarse de una especie de “cúsculo planetario”, es decir, un fragmento metálico que en su origen formó parte del núcleo de un protoplaneta desaparecido, el corazón de un planeta primitivo.

La sonda espacial Psyche utiliza Marte como una gigantesca catapulta

La sonda espacial Psyche utiliza Marte como una gigantesca catapulta

Los científicos sospechan que el 30‑60% de su volumen es hierro y níquel, elementos que también forman el núcleo de la Tierra y otros planetas rocosos. Al estudiar este objeto, esperan reconstruir etapas de la formación del sistema solar que normalmente están enterradas miles de kilómetros bajo la superficie de planetas como el nuestro.

La nave Psyche, lanzada en octubre de 2023 sobre un cohete Falcon Heavy, es prácticamente un laboratorio volador con paneles solares enormes y un sistema de propulsión eléctrica avanzada. Su ruta está diseñada para que llegue a su destino en agosto de 2029, momento en el que entrará en órbita alrededor del asteroide y lo explorará durante unos dos años.

La misión de la sonda espacial Psyche

Durante esa fase, el instrumento principal será un conjunto de tres cámaras que obtendrán imágenes de alta resolución de la superficie, además de un espectrómetro de rayos gamma y neutrones y un experimento de radio para medir el campo gravitatorio y buscar posibles huellas de un antiguo campo magnético. La idea es dibujar el mapa geológico de un mundo de metal, algo que no se ha hecho nunca.

A primera vista, un asteroide metálico puede parecer una curiosidad lejana, pero el objetivo es mucho más profundo. Psyche sirve como analogía de los núcleos de planetas que nunca podemos ver directamente, si se confirma que son los restos del núcleo de un planeta, la misión podría revelar cómo se diferencian los materiales internos de los cuerpos planetarios, cómo se instalan los campos magnéticos y qué procesos de choques y colisiones moldearon los primeros mundos del sistema solar.

Esto nos recuerda que el universo no solo está hecho de planetas y estrellas, sino también de pedazos metálicos que, al mirarlos de cerca, pueden contarnos cómo se forjó el mundo que habitamos.

“Llevábamos años esperando el sobrevuelo de Marte, pero por fin se ha completado. Podemos agradecerle al Planeta Rojo que le haya dado a nuestra nave espacial un impulso gravitacional crucial que la ha llevado más lejos en el sistema solar”, dijo Lindy Elkins-Tanton, investigadora principal de Psyche en la Universidad de California, Berkeley. “¡Adelante hacia el asteroide Psyche!”