Las preguntas que la ciencia todavía no sabe responder

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La física mide la edad del universo con un margen de veintiún millones de años, pero todavía ignora de qué está hecho el 95% de lo que contiene

La ciencia moderna tiene una capacidad de medida que resulta difícil de exagerar. Conoce la masa del electrón con doce decimales y detecta ondas gravitacionales que estiran un brazo de cuatro kilómetros menos de la milésima parte del diámetro de un protón. Esa precisión convive con una lista corta de preguntas elementales que llevan décadas resistiéndose, y que no se resisten por falta de dinero ni de inteligencia. Faltan datos de un tipo que nadie ha conseguido recoger aún.

Índice
  1. De qué está hecho el 95% del universo
  2. Si la energía oscura está perdiendo fuerza
  3. Por qué existe la materia y casi no hay antimateria
  4. A qué velocidad se expande el universo
  5. Cómo surge la conciencia
  6. Las preguntas aún no respondidas y las preguntas sin respuesta
  7. Referencias

De qué está hecho el 95% del universo

El inventario cósmico más preciso que existe procede del satélite Planck de la Agencia Espacial Europea, que midió durante cuatro años el resplandor sobrante del Big Bang. Sus resultados finales reparten el contenido del universo en tres partes muy desiguales: cerca del 5% es materia ordinaria (átomos, estrellas, planetas, lectores), alrededor del 26% es materia oscura y casi el 69% es energía oscura.

El primer 5% está catalogado. Del resto se conoce el efecto gravitatorio con enorme detalle y se ignora la naturaleza por completo. La materia oscura mantiene unidas las galaxias, que girarían demasiado rápido para no desmembrarse si solo contaran con la masa visible, y ningún experimento ha capturado todavía una sola de sus partículas pese a treinta años de intentos en laboratorios subterráneos.

Si la energía oscura está perdiendo fuerza

La energía oscura es el nombre provisional de lo que acelera la expansión del universo. Durante veinticinco años se dio por hecho que su densidad era constante, una propiedad del espacio vacío que no cambia con el tiempo.

Los datos del instrumento DESI, que ha medido la posición de millones de galaxias desde el observatorio de Kitt Peak, apuntan en otra dirección. Su segunda entrega de resultados encuentra indicios de que esa densidad habría sido mayor en el pasado y estaría decayendo. La señal se mueve en el entorno de las tres a cuatro desviaciones típicas según qué conjuntos de datos se combinen, lo que la deja en tierra de nadie: demasiado fuerte para ignorarla y demasiado débil para dar nada por hecho.

El umbral que la física de partículas exige para hablar de descubrimiento son cinco desviaciones típicas, equivalente a una probabilidad de confusión inferior a una entre tres millones. Si DESI acaba cruzándolo, el modelo cosmológico vigente necesitará una reescritura profunda.

Por qué existe la materia y casi no hay antimateria

Las ecuaciones que describen el Big Bang producen materia y antimateria en cantidades iguales, y ambas se aniquilan al encontrarse. Un universo simétrico habría terminado como un baño de radiación sin una sola galaxia dentro.

Existe algo, por tanto, que rompió el empate a favor de la materia. La sospecha principal recae sobre los neutrinos, partículas tan escurridizas que atraviesan la Tierra por billones sin tocar nada. El experimento japonés T2K lanza un haz de neutrinos a través de 295 kilómetros de roca hasta un detector enterrado, y repite la medida con antineutrinos para comparar su comportamiento. Los resultados publicados en Nature acotaron por primera vez el parámetro que gobierna esa posible asimetría, con datos que apuntan a una diferencia real entre unos y otros sin alcanzar aún la certeza necesaria.

A qué velocidad se expande el universo

Esta pregunta tiene dos respuestas incompatibles, y ahí está el problema. Medida en el universo local, con estrellas cefeidas y supernovas como reglas de distancia, la expansión da unos 73 kilómetros por segundo por cada megapársec, según el equipo SH0ES dirigido por Adam Riess. Deducida a partir del resplandor del Big Bang, con el modelo cosmológico de por medio, da unos 67.

Los márgenes de error de ambas medidas son hoy tan estrechos que no llegan a tocarse. El trabajo de Riess cifra la discrepancia en cinco desviaciones típicas, el mismo umbral que en otro contexto se llamaría descubrimiento. La llamada tensión de Hubble lleva una década resistiendo a todos los intentos de atribuirla a un error de calibración, lo que deja dos salidas: aparece un fallo sistemático que nadie ha visto, o falta una pieza en el modelo.

Cómo surge la conciencia

La neurociencia sabe qué zonas del cerebro se activan al ver una cara y puede reconstruir aproximadamente una imagen a partir de la actividad cerebral de quien la mira. Explicar por qué toda esa actividad va acompañada de experiencia subjetiva sigue fuera de alcance.

El intento más serio de romper el bloqueo se publicó en 2025 y tiene un formato inusual. Los defensores de las dos teorías dominantes (la del espacio de trabajo global, que sitúa la conciencia en la difusión de información hacia la corteza frontal, y la de la información integrada, que la sitúa en la estructura de la corteza posterior) acordaron por adelantado qué predicciones haría cada una y aceptaron el veredicto de un experimento diseñado por terceros, ejecutado en varios laboratorios con tres técnicas de registro cerebral distintas.

Ninguna de las dos salió indemne. Varias predicciones clave de cada teoría fallaron, lo que deja el campo sin una explicación ganadora y con un método nuevo para dirimir la siguiente ronda. Esa es, probablemente, la aportación más valiosa del trabajo.

Las preguntas aún no respondidas y las preguntas sin respuesta

Las cinco preguntas de esta lista comparten una característica: sabemos que tienen respuesta, pero nadie la ha encontrado todavía. Pertenecen a una categoría distinta de las preguntas sin respuesta por su propia construcción, como la paradoja del mentiroso o el barco de Teseo, que están clasificadas por la filosofía desde hace siglos y seguirán sin resolverse por mucho instrumento que se construya.

La diferencia importa a la hora de repartir el esfuerzo. Un telescopio mayor puede zanjar lo que hace la energía oscura. Ninguno dirá de qué color es el número siete.

Referencias

Planck Collaboration, Aghanim, N., et al. (2020). Planck 2018 results. VI. Cosmological parameters. Astronomy & Astrophysics, 641, A6. https://doi.org/10.1051/0004-6361/201833910

DESI Collaboration (2025). DESI DR2 results. II. Measurements of baryon acoustic oscillations and cosmological constraints. Physical Review D, 112, 083515. https://doi.org/10.1103/tr6y-kpc6

T2K Collaboration (2020). Constraint on the matter-antimatter symmetry-violating phase in neutrino oscillations. Nature, 580, 339-344. https://doi.org/10.1038/s41586-020-2177-0

Riess, A. G., et al. (2022). A Comprehensive Measurement of the Local Value of the Hubble Constant with 1 km s-1 Mpc-1 Uncertainty from the Hubble Space Telescope and the SH0ES Team. The Astrophysical Journal Letters, 934(1), L7. https://doi.org/10.3847/2041-8213/ac5c5b

Cogitate Consortium (2025). Adversarial testing of global neuronal workspace and integrated information theories of consciousness. Nature. https://doi.org/10.1038/s41586-025-08888-1 (PMID 40307561)

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