¿Crimen o accidente? El misterio de la lanza Neandertal de hace 75.000 años

escapula neandertal

Un orificio en el omóplato de un neandertal hallado en la cueva de Shanidar revela la herida más antigua de lanza de madera conocida en un homínido.

En la cueva de Shanidar, en el Kurdistán iraquí, los arqueólogos llevan décadas extrayendo los restos de neandertales que fueron enterrados allí hace entre 45.000 y 75.000 años. El último hallazgo, descrito en la revista Scientific Reports, aporta algo que no se había visto antes: un fragmento de omóplato con un orificio circular que los investigadores identifican como la herida de entrada de una lanza de madera. Si la interpretación es correcta, sería el ataque con lanza más antiguo conocido en la historia de los homínidos.

Índice
  1. La cueva de Shanidar y los neandertales enterrados
  2. Un orificio de 15 milímetros que solo puede ser de lanza
  3. Un diente partido durante al menos un año
  4. ¿El ataque con lanza más antiguo registrado?
  5. REFERENCIA

La cueva de Shanidar y los neandertales enterrados

Shanidar es uno de los yacimientos neandertales más estudiados del mundo. Desde los años cincuenta del siglo XX se han recuperado allí restos de 13 individuos distintos, y la evidencia acumulada sugiere que los neandertales volvían a la cueva de forma repetida para enterrar a sus muertos, algo que implica un grado de comportamiento simbólico y social que durante mucho tiempo se atribuyó solo a los humanos modernos.

El individuo del nuevo estudio, denominado Shanidar A, vivió hace unos 75.000 años y murió alrededor de los 45 años. Su sexo no ha podido determinarse porque el esqueleto está incompleto. En las excavaciones de 2019 y 2022 se recuperaron el omóplato izquierdo, la mayor parte de la mano derecha, fragmentos de costillas y seis dientes. El cuerpo fue enterrado dentro de un grupo compacto de otras sepulturas neandertales, lo que refuerza la interpretación de que se trataba de un lugar de entierro deliberado y repetido.

Un orificio de 15 milímetros que solo puede ser de lanza

El omóplato izquierdo de Shanidar A presenta un agujero redondeado de unos 15 milímetros de diámetro con un fragmento óseo desplazado hacia dentro. El equipo dirigido por la paleoantropóloga Emma Pomeroy, de la Universidad de Cambridge, descartó que el daño fuera postmortem, pues ni el mordisqueo de animales, ni las galerías de insectos, ni el deterioro por presión del sedimento producen ese tipo de perforación con esa morfología.

La forma del orificio coincide con la que dejan las lanzas de madera en experimentos con hueso fresco, con un perfil redondeado y limpio distinto de las heridas angulares que producen las puntas de sílex. La trayectoria indica que el proyectil entró por el frente y de arriba abajo, atravesando el tórax en dirección al corazón, los pulmones y los grandes vasos sanguíneos. "Presenta los rasgos de un disparo destinado a matar, dirigido hacia el corazón", afirmó Pomeroy. Graeme Barker, también de la Universidad de Cambridge, añadió que la herida "fue violenta y vino al final de una lanza de madera".

Un diente partido durante al menos un año

Además de la herida del omóplato, los dientes de Shanidar A muestran otra lesión relevante. Uno de los incisivos inferiores izquierdos estaba partido longitudinalmente mientras el individuo aún vivía, con sarro acumulado en la fractura. La presencia de sarro indica que el diente estuvo en uso durante al menos un año después de la rotura.

Una fractura de ese tipo suele producirse por un golpe brusco en la mandíbula. Pomeroy señaló que sobrevivir a ese impacto "requirió cuidados y apoyo de otros neandertales". El conjunto (una herida dental grave con más de un año de recuperación y un cuerpo enterrado dentro de un grupo de sepulturas) sugiere que este individuo recibió atención de su grupo tanto antes como después de la muerte, lo que añade matices a la imagen de una especie capaz tanto de la violencia como del cuidado social.

¿El ataque con lanza más antiguo registrado?

El ataque sobre Shanidar A supera en antigüedad al ejemplo anterior más claro de violencia con lanza en neandertales: el caso de Shanidar 3, otro individuo de la misma cueva que murió hace unos 50.000 años y cuyo análisis publicado en 2009 reveló un corte profundo en una costilla atribuible a una punta de sílex. La nueva herida tiene unos 25.000 años más y apunta a una lanza sin punta lítica.

Lo que el estudio no puede determinar es si el golpe fue intencional o accidental. Un cazador neandertal podía morir atravesado por una lanza en circunstancias muy distintas a un homicidio. Las lanzas de madera están documentadas en el registro arqueológico desde hace unos 400.000 años, aunque raramente sobreviven. En Shanidar no quedó ningún fragmento del arma. La ausencia de pruebas directas deja la cuestión abierta, aunque los autores sostienen que la localización y la trayectoria de la herida hacen difícil imaginar un accidente ordinario de caza.

REFERENCIA

Evidence for funerary behaviour and lethal trauma in a new Neanderthal individual from Shanidar Cave. Pomeroy E et al. Scientific Reports, 15 de octubre de 2026.

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