Durante los primeros días de junio de 2026, Júpiter y Venus se aproximan progresivamente en el cielo vespertino hasta alcanzar su máximo acercamiento el 9 de junio
Las luces más brillantes del cielo, aparte del Sol y la Luna, son los planetas, en concreto Júpiter, por su inmenso tamaño, y Venus, por su cercanía. Por eso es tan asombroso ver a estos dos planetas cerca. Es un espectáculo en el cielo nocturno que no requiere telescopio, carta estelar ni aplicación de astronomía para disfrutarlo: basta mirar al oeste justo después del atardecer.
Júpiter, el gigante del sistema solar, y Venus, el planeta más brillante del cielo, llevan semanas acercándose poco a poco en el horizonte occidental, y esta semana alcanzan el máximo de su aproximación. El fenómeno se llama conjunción y ocurre cuando dos planetas parecen estar muy cercanos en el cielo, aunque en realidad estén separados por cientos de millones de kilómetros en el espacio. Verlos juntos en el cielo es una casualidad de perspectiva desde la Tierra, pero es un espectáculo astronómico de primer orden que los aficionados y los observadores ocasionales no querrán perderse.
Cuándo y cómo ver la conjunción de Júpiter y Venus
El acercamiento máximo entre Júpiter y Venus ocurrirá el 9 de junio de 2026, cuando los dos planetas quedarán a aproximadamente 0,4 grados de separación angular, menos que el diámetro aparente de la Luna llena. Ambos serán perfectamente visibles a simple vista: Venus, el más brillante de los dos, brillará con magnitud -4,5, y Júpiter, con magnitud -2,1, será igualmente visible sin esfuerzo. Los días previos y posteriores también ofrecerán una separación de menos de un grado, lo que los mantendrá como un par llamativo. Para observarlos, hay que mirar al horizonte oeste-suroeste justo después del ocaso, aproximadamente 30-60 minutos después de que se ponga el Sol, antes de que la oscuridad sea total. En esas condiciones, los dos planetas serán los primeros objetos que aparezcan en el cielo crepuscular.
Lo que la conjunción revela sobre el sistema solar
Las conjunciones de planetas ocurren porque todos los planetas del sistema solar orbitan el Sol en planos muy parecidos (el plano de la eclíptica), lo que significa que vistos desde la Tierra siempre se encuentran cerca de la misma banda del cielo. Júpiter tarda casi 12 años en completar una vuelta al Sol; Venus, solo 225 días. Esa diferencia en período orbital determina cada cuánto tiempo se «alcanza» Venus a Júpiter desde la perspectiva terrestre.
La conjunción de esta semana ocurre aproximadamente cada 13 meses en promedio, aunque la separación angular varía enormemente dependiendo de las posiciones relativas de los dos planetas en sus órbitas elípticas. La de junio de 2026 es excepcionalmente cercana porque los dos planetas están alineados en la misma zona del plano orbital con una separación en latitud eclíptica mínima.
Para la astronomía observacional, las conjunciones cercanas entre planetas brillantes son también oportunidades fotométricas: observar los dos planetas con el mismo campo de visión permite compararlos directamente y medir con precisión la diferencia en su brillo, su color y, con telescopio, los detalles de sus discos.
La magia de las conjunciones en la historia
Las conjunciones entre planetas brillantes han fascinado a la humanidad desde tiempos inmemoriales. Los astrónomos babilónicos las registraban meticulosamente porque las interpretaban como señales de eventos históricos. La conjunción de Júpiter y Venus en el año 2 a.C., visible en la latitud de Palestina como una única estrella extraordinariamente brillante en el horizonte occidental, ha sido propuesta por varios investigadores como la fuente histórica de la Estrella de Belén descrita en el Evangelio de Mateo.
Hay una conjunción de Júpiter con otro planeta (Saturno) en el año 7 a.C. que también ha sido señalada en ese contexto. Lo que es indudable es que conjunciones de esta magnitud capturaban la atención de los observadores del cielo de todas las culturas, y que los registros astronómicos de civilizaciones como Babilonia, Egipto y China documentan sistemáticamente estos eventos. Hoy, la conjunción de junio de 2026 tiene el mismo espectáculo visual para cualquier persona que mire al oeste en el atardecer, con la ventaja adicional de que podemos predecir exactamente cuándo ocurrirá, cuánto durará y qué aspecto tendrán los dos planetas a través de un par de prismáticos o un pequeño telescopio.
REFERENCIA
Foto: A media tarde, objetivo de 20 mm a f/4, ISO 800 y exposición de 4 segundos.
Bob King