Un estudio de la Universidad de Barcelona analiza 70 años de episodios extremos de fusión del casquete polar de Groenlandia y concluye que el deshielo se ha multiplicado por seis
El casquete polar de Groenlandia contiene suficiente agua como para elevar el nivel del mar global más de siete metros si se derritiera por completo. Ese escenario catastrófico sigue siendo lejano, pero la velocidad a la que el hielo está desapareciendo ya no lo es. Un estudio liderado por el grupo ANTALP de la Universidad de Barcelona, publicado en Nature Communications, cuantifica con una resolución sin precedentes la magnitud del cambio en el deshielo extremo de Groenlandia durante los últimos 70 años. La conclusión es difícil de asimilar: la producción de agua de deshielo en los episodios extremos se ha multiplicado por más de seis desde 1990, y los eventos récord de los últimos años no tienen ningún equivalente en el registro histórico disponible.
Setenta años de historia glaciar analizados con un método nuevo
El equipo liderado por Juan I. López-Moreno, con Josep Bonsoms, Sergi González-Herrero, Marc Lemus-Cánovas y Marc Oliva como coautores principales, analizó los episodios de fusión extrema del casquete groenlandés entre 1950 y 2023 usando un marco analítico basado en análogos atmosféricos.
En lugar de comparar simplemente un episodio con el promedio histórico, identificaron episodios pasados con patrones de circulación atmosférica similares (los mismos tipos de presiones, vientos y masas de aire) y compararon cuánto calor y cuánta fusión producen esos mismos patrones hoy respecto a décadas atrás. Eso permite separar la contribución del calentamiento global del componente dinámico asociado a variabilidad natural.
El resultado es inequívoco. Los procesos termodinámicos (el calentamiento de fondo por el cambio climático) han aumentado la producción de agua de deshielo en los episodios extremos un 25% respecto al período de referencia 1950-1975 cuando se comparan episodios con patrones de circulación similares.
Cuando se analizan todos los episodios extremos incluyendo los que no tienen análogo dinámico previo, el aumento llega al 63%. Siete de los diez episodios de fusión más extremos de los últimos 70 años ocurrieron después del año 2000. Y los tres más extremos de todos (agosto de 2012, julio de 2019 y julio de 2021) no tienen ningún análogo en la historia instrumental: son eventos sin precedente absoluto.
La conexión española: Barcelona lidera la investigación ártica
El estudio es parte del proyecto GRELARCTIC, financiado por el Ministerio de Ciencia español y apoyado por el programa ICREA Academia de la Generalitat de Catalunya. El grupo ANTALP de Barcelona lleva años siendo uno de los equipos europeos de referencia en el estudio de los cambios climáticos en el Ártico y la Antártida, y esta publicación consolida ese liderazgo en un área de investigación de máxima relevancia geopolítica y ambiental.
Que el estudio más completo sobre los episodios extremos de deshielo de Groenlandia sea obra de investigadores españoles es un dato que merece subrayarse en un momento en que la financiación de la ciencia climática está bajo presión en varios países occidentales.
La conexión entre el deshielo de Groenlandia y España no es solo científica sino también práctica. El agua de deshielo que fluye al Atlántico Norte influye sobre la circulación termohalina (la gran cinta transportadora de calor oceánico que incluye a la Corriente del Golfo) y sobre los patrones de precipitación en la Península Ibérica. Los modelos sugieren que la aceleración del deshielo groenlandés podría reducir las precipitaciones en el noroeste de España en las próximas décadas e intensificar los eventos extremos de sequía que ya afectan a amplias regiones del país.
Las proyecciones futuras
El estudio no se limita al pasado: proyecta la evolución de los episodios de fusión extrema bajo distintos escenarios de emisiones. Bajo el escenario de altas emisiones (SSP5-8.5), los episodios extremos de fusión serán dramáticamente más frecuentes e intensos hacia finales de siglo. Bajo el escenario de mitigación más ambicioso (SSP1-2.6), el deterioro es mucho más lento. «La diferencia entre los escenarios de emisiones altas y bajas es enorme para Groenlandia», señaló el equipo. «Cada fracción de grado de calentamiento que se evite se traduce directamente en menos agua que llega al océano».
En términos de lo que está en juego para las costas europeas y mundiales, esa diferencia puede medirse en decenas de centímetros de nivel del mar a finales de siglo, con consecuencias devastadoras para ciudades costeras de todo el planeta, incluyendo ciudades españolas como Cádiz, Valencia o Barcelona.
REFERENCIA
Imagen: Glaciar en Groenlandia, bloques de hielo flotando en el océano, cambios estacionales en los glaciares. Contiene datos modificados del satélite Copernicus Sentinel.