Sí, el estrés está detrás de la comida emocional y los antojos de alimentos ricos en azúcar y grasa
Según un estudio de Virginia Tech, una molécula podría ser el vínculo cerebral entre el estrés y la alimentación emocional, que relaciona las experiencias amenazadoras con el deseo de comer en exceso alimentos ricos en grasas