Una nueva investigación muestra un incremento del 5,6% en muertes de bebés en estados con restricciones al aborto, afectando especialmente a la comunidad negra y a recién nacidos con anomalías congénitas.

Las tasas de mortalidad infantil reflejan el número de bebés que fallecen antes de cumplir un año de vida. Estas muertes pueden estar relacionadas con diversos factores, como condiciones médicas congénitas, acceso a atención prenatal y el entorno socioeconómico. Las anomalías congénitas, por ejemplo, son defectos en el desarrollo del feto que pueden afectar su supervivencia. La reciente investigación sugiere que la eliminación del acceso al aborto en ciertos estados de EE. UU. ha provocado un aumento de nacimientos en situaciones de alto riesgo, lo que a su vez ha llevado a un incremento en la mortalidad infantil.

Un estudio reciente sugiere que las prohibiciones del aborto en varios estados de EE. UU. han resultado en un aumento significativo en la tasa de mortalidad infantil. La investigación analizó los datos de bebés fallecidos antes de cumplir un año en estos estados, comparando los números antes y después de la implementación de las restricciones. Los resultados indican que la mortalidad infantil aumentó en un 5,6%, lo que equivale a 478 muertes adicionales.

El estudio incluyó estados que aprobaron prohibiciones totales del aborto o restricciones a partir de las seis semanas de embarazo entre septiembre de 2021 y agosto de 2022. Los estados analizados fueron Texas, Alabama, Arkansas, Georgia, Idaho, Kentucky, Luisiana, Misisipi, Misuri, Oklahoma, Dakota del Sur, Tennessee, Virginia Occidental y Wisconsin. Aunque algunas de estas prohibiciones incluyen excepciones para casos de violación o incesto, en la práctica suelen ser difíciles de aplicar, según la organización KFF.

Los resultados muestran que el impacto ha sido particularmente severo en la comunidad negra, donde se estima que las muertes infantiles aumentaron en un 11% en comparación con otros grupos raciales y étnicos. Esto podría deberse a que, antes de las restricciones, las mujeres negras tenían una mayor tasa de abortos en estos estados. Alison Gemmill, epidemióloga perinatal en la Universidad Johns Hopkins, explicó que muchas de estas mujeres han perdido el acceso a servicios de salud reproductiva que antes les permitían tomar decisiones médicas más seguras.

Otro grupo especialmente afectado son los bebés con anomalías congénitas, cuya tasa de mortalidad aumentó también en un 11%. Gemmill señaló que muchas mujeres fueron obligadas a llevar embarazos a término a pesar de que el feto tenía pocas o ninguna posibilidad de sobrevivir después del parto. Estas anomalías congénitas pueden incluir problemas cardíacos graves, malformaciones cerebrales o defectos genéticos que dificultan la viabilidad del bebé fuera del útero.

Los investigadores examinaron los datos de todos los nacimientos y muertes infantiles en los 50 estados de EE. UU. y en Washington D.C. entre 2012 y 2023. Luego compararon las tasas de mortalidad antes y después de la implementación de las prohibiciones del aborto en los 14 estados con nuevas restricciones.

Además, el estudio encontró que los estados del sur, como Texas, Kentucky y Alabama, registraron un aumento particularmente alto en las muertes infantiles. La geografía parece jugar un papel clave en esto: mientras que algunas personas pueden viajar a estados cercanos con leyes menos restrictivas, muchas otras enfrentan barreras económicas y logísticas que hacen que el acceso al aborto sea prácticamente imposible. En lugares como Misisipi, donde las prohibiciones rodean a las personas en todos los estados vecinos, las opciones son aún más limitadas.

Un segundo estudio publicado el mismo día mostró que estas prohibiciones del aborto han provocado un aumento en los nacimientos en estos estados, con aproximadamente un nacimiento adicional por cada 1.000 mujeres en edad reproductiva. Según Gemmill, este impacto ha sido más fuerte en comunidades que ya enfrentaban barreras para acceder a servicios de salud reproductiva, como las personas de minorías raciales y aquellas con menor nivel educativo.

Alyssa Bilinski, profesora de políticas de salud en la Universidad de Brown, escribió un comentario sobre ambos estudios, destacando que los hallazgos proporcionan evidencia clara sobre cómo las restricciones al aborto afectan las tasas de nacimientos y la mortalidad infantil, especialmente en poblaciones vulnerables. Bilinski argumentó que, más allá del debate político, garantizar que todos los niños tengan la oportunidad de crecer en condiciones saludables debería ser un objetivo común.

Una pregunta clave que aún no tiene respuesta es si este aumento en la mortalidad infantil será temporal o si continuará en ascenso. Algunos estados están considerando restricciones aún más severas y hay discusiones sobre la posibilidad de una prohibición nacional del aborto en el futuro. Estudios previos han sugerido que restringir el acceso al aborto no solo aumenta la mortalidad infantil, sino que también podría incrementar las muertes maternas.

REFERENCIA

US Abortion Bans and Infant Mortality