Un nuevo estudio revela que las personas narcisistas engañan menos a los demás si se les hacen ver sus propios mecanismos mentales de justificación de sus mentiras
No todas las personas rompen las normas por maldad. Algunas lo hacen porque logran convencerse de que, en realidad, no están haciendo nada malo. Especialmente si tienen un rasgo de personalidad concreto, el narcisismo. Pero ¿y si se pudiera anticipar esa trampa mental y desactivarla? Esa es precisamente la idea detrás de una técnica psicológica innovadora: la “vacuna moral”.
Narcisismo, trampa y autoengaño
El estudio, que ha sido publicado en Personality and Social Psychology Bulletin, explora cómo se puede frenar la tendencia de los narcisistas a justificar sus actos deshonestos. El equipo liderado por Daniel N. Jones probó una estrategia similar a una vacuna psicológica, que se trataba de advertir a las personas sobre las excusas que podrían usar para justificar su mal comportamiento, enseñarles a detectarlas y resistirlas antes de que las necesiten.
El concepto clave aquí es la desconexión moral, ese proceso por el cual alguien se convence de que hacer lo incorrecto o mentir no es tan grave. “Todo el mundo lo hace”, “nadie sale perjudicado”, “no es para tanto” Son frases que suavizan la culpa. Pero si te avisan de que vas a pensar así, y te explican por qué eso no justifica nada, es mucho más probable que lo pienses dos veces antes de actuar.
En tres experimentos con casi mil personas, los investigadores descubrieron que los mensajes de vacunación, escritos para desmontar estas racionalizaciones, funcionaban específicamente en personas con rasgos narcisistas. Tras leerlos, se mostraban más propensos a actuar con ética y menos inclinados a hacer trampas, incluso una semana después del experimento. Curiosamente, el efecto no se daba en personas con rasgos de psicopatía o maquiavelismo, ni en quienes ya eran muy éticos de por sí.
¿Una ética personalizada?
Los resultados apuntan a una conclusión poderosa: no todos los mensajes de ética funcionan igual para todo el mundo. Mientras que un código de conducta tradicional puede bastar para las personas con altos valores morales, quienes tienden al narcisismo parecen necesitar un enfoque más estratégico: anticipar sus propias trampas mentales y hacerlas menos efectivas.
Eso sí, los investigadores advierten que este tipo de mensajes pueden ser contraproducentes si se aplican indiscriminadamente. En personas con poca motivación para actuar bien, o con bajo narcisismo, estas advertencias podrían incluso aumentar la probabilidad de que encuentren nuevas excusas para portarse mal. Pero en el perfil adecuado, este enfoque puede funcionar como un espejo incómodo: si sabes de antemano qué excusas vas a inventar para justificarte, te costará más creértelas. Y quizás, por una vez, el narcisismo juegue a favor del bien común.
REFERENCIA