Un estudio revela que ciertos recordatorios pueden mejorar la memoria y ayudar a las personas a resistir mejor la desinformación con el tiempo. Como las vacunas médicas, estos refuerzos psicológicos aumentan la efectividad de las estrategias contra la manipulación informativa.
La desinformación es un problema creciente en la era digital, afectando temas cruciales como el cambio climático, la salud pública y la política. Para combatirla, los científicos han desarrollado métodos inspirados en la «inoculación psicológica», una estrategia que, al igual que una vacuna, expone a las personas a versiones débiles de la desinformación para ayudarles a reconocerla y resistirla en el futuro. Sin embargo, estos efectos tienden a desvanecerse con el tiempo, lo que ha llevado a investigar maneras de reforzar su impacto a largo plazo.
Un nuevo estudio publicado en Nature Communications demuestra que ciertas intervenciones psicológicas pueden mejorar significativamente la resistencia a la desinformación a largo plazo. Investigadores de las universidades de Oxford, Cambridge, Bristol, Potsdam y el King’s College de Londres realizaron cinco experimentos con más de 11.000 participantes para probar la efectividad y durabilidad de distintos métodos de prevención de la desinformación.
Los científicos evaluaron tres enfoques principales:
- Intervenciones basadas en texto: los participantes leían mensajes que explicaban tácticas comunes de desinformación.
- Intervenciones en video: clips educativos cortos que mostraban cómo la desinformación manipula las emociones.
- Intervenciones gamificadas: un juego interactivo en el que los participantes creaban sus propias noticias falsas ficticias en un entorno seguro y controlado para aprender a identificar estrategias engañosas.
Después de estas intervenciones, los participantes fueron expuestos a información falsa y evaluados en su capacidad para detectarla y resistirla con el tiempo. Aunque todos los métodos fueron efectivos inicialmente, sus efectos se desvanecieron rápidamente, lo que llevó a los investigadores a analizar cómo mantener la resistencia a la desinformación a largo plazo.
El hallazgo clave del estudio es que la resistencia a la desinformación depende en gran medida de la memoria. Para reforzarla, los investigadores aplicaron lo que denominaron «vacunas psicológicas de refuerzo», que incluían recordatorios y ejercicios diseñados para mejorar la retención de la información aprendida en la intervención inicial. Estos refuerzos fueron efectivos para prolongar la resistencia contra la manipulación informativa, de manera similar a cómo las vacunas médicas fortalecen la inmunidad con dosis de refuerzo.
Sin embargo, no todos los refuerzos fueron igualmente eficaces. Los que simplemente intentaban motivar a los participantes a defenderse de la desinformación, recordándoles su peligrosidad, no mostraron un impacto significativo en la duración de la resistencia.
El Dr. Rakoen Maertens, investigador principal de la Universidad de Oxford, explicó: «La desinformación es un desafío global persistente, que influye en debates sobre el cambio climático y la vacunación. Nuestra investigación demuestra que, al igual que las vacunas médicas refuerzan la inmunidad, las vacunas psicológicas pueden fortalecer la resistencia de las personas a la desinformación con el tiempo. Integrar estas técnicas en programas de educación y alfabetización digital puede ayudar a que las personas retengan estas habilidades críticas por mucho más tiempo».
Por su parte, el profesor Stephan Lewandowsky, experto en psicología cognitiva en la Universidad de Bristol y coautor del estudio, destacó la versatilidad de los hallazgos: «Es importante que los efectos de las intervenciones fueran prácticamente los mismos en videos, juegos y textos. Esto facilita mucho su aplicación a gran escala y en diversos contextos para mejorar la capacidad de la gente de reconocer cuándo están siendo engañados».
El estudio subraya la urgencia de desarrollar estrategias contra la desinformación que sean escalables y duraderas. Además, enfatiza la necesidad de colaboración entre investigadores, legisladores y plataformas digitales para integrar estos conocimientos en campañas informativas y mejorar la resiliencia social frente a la manipulación informativa.
REFERENCIA
Psychological Booster Shots Targeting Memory Increase Long-Term Resistance Against Misinformation