Un análisis de más de 50 estudios revela que los hombres dependen más de sus parejas para el apoyo emocional, mientras que las mujeres recurren a redes más amplias de amistades y familiares.

Desde una edad temprana, los hombres y las mujeres aprenden a expresar sus emociones de manera diferente debido a normas culturales. Mientras que a las niñas se les anima a compartir sus sentimientos y buscar apoyo en sus amistades, a los niños se les desalienta de mostrar vulnerabilidad, lo que puede llevar a una mayor dependencia emocional de sus parejas en la adultez. Esta diferencia en la socialización podría explicar por qué los hombres tienden a dar más importancia a las relaciones románticas y a experimentar mayores beneficios emocionales de ellas.

Investigadores de la Universidad Humboldt de Berlín, la Universidad de Minnesota y la Universidad Vrije de Ámsterdam han analizado más de 50 estudios sobre relaciones de pareja y han concluido que los hombres esperan obtener más beneficios emocionales y psicológicos de una relación romántica que las mujeres. Esto los motiva a buscar pareja con más interés y a depender más de sus relaciones sentimentales para su bienestar. Según encuestas anónimas incluidas en el estudio, los hombres experimentan mejoras en su salud mental y física al estar en pareja, son menos propensos a iniciar rupturas y sufren más emocionalmente cuando una relación termina.

Elaine Hoan, psicóloga social de la Universidad de Toronto, señala que estos hallazgos coinciden con lo que ha observado en sus propias investigaciones: los hombres solteros suelen estar menos satisfechos con su soltería que las mujeres, tanto en contextos culturales occidentales como orientales.

El estudio sugiere que esta mayor dependencia masculina de las relaciones románticas tiene raíces en la infancia, cuando los niños y niñas reciben mensajes distintos sobre la expresión emocional. En un estudio incluido en el análisis, los adultos en EE. UU. describieron a niños de tres años como menos agradables si mostraban rasgos emocionales y cariñosos, en comparación con aquellos que exhibían características más asociadas con la masculinidad tradicional. Otros estudios revelaron que los padres hablan más de emociones con sus hijas y premian la expresión de tristeza en ellas, mientras que en los niños esta misma expresión tiende a ser castigada o desalentada.

Iris Wahring, psicóloga social de la Universidad Humboldt y autora principal del estudio publicado en Behavioral and Brain Sciences, explica que esta socialización temprana influye en la vida adulta: “Desde pequeños, los niños aprenden que expresar vulnerabilidad no es bien recibido, y esta norma social se mantiene a lo largo de los años”. Como resultado, los hombres tienden a buscar menos apoyo emocional en sus amistades o familiares y dependen en mayor medida de sus parejas románticas para satisfacer esta necesidad. Por el contrario, las mujeres desarrollan redes de apoyo más amplias y no dependen tanto de sus relaciones de pareja para obtener bienestar emocional.

Mariko Visserman, psicóloga de la Universidad de Sussex, destaca que este estudio hace un gran trabajo al explicar cómo las normas de género influyen en los beneficios y vulnerabilidades que hombres y mujeres experimentan en sus relaciones sentimentales. Para ella, el mensaje más importante es que “todos necesitamos sentirnos parte de una red de apoyo”. Invertir en relaciones más allá de las románticas es fundamental para contar con respaldo emocional en momentos difíciles o cuando una relación de pareja llega a su fin.

Uno de los principales aprendizajes de esta investigación es la necesidad de fomentar una cultura que anime a los hombres a construir amistades profundas y emocionalmente significativas fuera del ámbito romántico. Elaine Hoan subraya que esto requiere desafiar las normas tradicionales de género que estigmatizan la vulnerabilidad masculina y promover la importancia de la amistad como una fuente valiosa de apoyo emocional.

REFERENCIA

Romantic Relationships Matter More to Men than to Women