La forma en la que una mujer llama a su propia vulva predice cómo vive su sexualidad, según un nuevo estudio.
¿Cómo llamas a tu vulva? (suponiendo que tengas una). Según una investigación reciente, las palabras que utilizan las mujeres para referirse a sus órganos sexuales dicen mucho de cómo viven su sexualidad. Por ejemplo, usar términos infantiles como “chichi” está relacionado con una experiencia sexual negativa. En cambio, usar un término vulgar, como “coño”, se relacionaría con una experiencia sexual positiva.
Es importante tener en cuenta el entorno sociocultural de la mujer. En algunas culturas, el cuerpo de la mujer desnuda es un tabú o se percibe como algo negativo o imperfecto. Por eso, no nos sorprende que muchas mujeres tengan vergüenza o sentimientos negativos hacia sus genitales en comparación con los hombres.
Los investigadores encuestaron a un total de 457 mujeres de Estados Unidos de diferentes edades. Les hicieron una serie de preguntas para evaluar qué términos utilizan, en qué contextos y cómo se sentían al respecto. Esto incluía analizar cómo estas mujeres se sentían respecto a sus genitales, cómo disfrutaban de la sexualidad, qué comportamiento tenían respecto al sexo oral, o incluso cuántos orgasmos experimentaban.
Los nombres de la vulva
Gracias a las encuestas se descubrió que se utilizan diferentes términos dependiendo de la situación. Se reconocieron nueve formas de nombrar la vagina: anatómica, vulgar, infantil, eufemismos, identidad de género, clítoris, comestible (higo), naturaleza y receptáculo (agujero). Si una mujer se encuentra en un entorno formal, es más probable que utilice la palabra vagina o vulva, en cambio, en un entorno sexual la mayoría de mujeres indicaron utilizar la palabra “coño” («pussy» en inglés), u otro término vulgar.
La investigación señala que utilizar términos infantiles puede asociarse a una autoimagen genital negativa. Se vincula a un menor placer en el sexo oral, mayor complejo de imagen genital y mayor uso de productos de higiene íntima. En cambio, las mujeres que utilizan el término “coño” (un 45% de mujeres, según el estudio) son más felices en sus relaciones sexuales, tienen mayor deseo del sexo oral y más orgasmos.
Es importante recalcar que el contexto es fundamental, según dice Tanja Oschatz, de la Universidad de Mainz, autora principal del estudio. No es lo mismo utilizar un término infantil en un contexto no sexual que sexual. Hoy en día la palabra “coño” es usada con más frecuencia que antes, debido a que se consideraba una palabra despectiva. Ahora, se asocia a un mayor placer sexual.
Por otro lado, los términos neutros (vulva, vagina) no indican una relación negativa acerca de los genitales femeninos, según Oschatz. Se esperaba que el uso de estos términos indicase un sentimiento de vergüenza o incomodidad, pero era al revés: el uso de términos infantiles indicaban precisamente eso.
El estudio se ha realizado con mujeres blancas, de alto nivel educativo y cisgénero. Por lo tanto, es un estudio que puede variar y que no se aplica a todas las etnias, culturas o clases sociales. Además, es un estudio en el que no está claro si los sentimientos o comportamientos de una mujer en el momento tienen relación con el empleo de esos términos, lo que podría hacer que variase.
Así pues, los términos del lenguaje que utilizamos en el día a día para referirnos a nuestro cuerpo pueden indicar cómo vivimos la sexualidad. Además, también nos habla de nuestra cultura, nuestras costumbres, nuestra manera de obtener placer y, sobre todo, de la confianza que tenemos en nosotras mismas.
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