El proyecto ADN Leonardo ha rastreado el árbol familiar del genio del Renacimiento a través de 21 generaciones desde 1331, identificando 15 descendientes vivos con linaje directo hacia Leonardo da Vinci
Durante más de 500 años, Leonardo da Vinci ha sido admirado como artista, científico e inventor. Lo que nadie ha podido estudiar hasta ahora es su biología. No hay restos verificados de Leonardo, no hay ADN extraído, no hay forma directa de acceder a la genética de quien pintó la Mona Lisa, diseñó máquinas voladoras y llenó miles de páginas de cuadernos con observaciones sobre anatomía, física y naturaleza. Un proyecto científico de 30 años acaba de dar el paso más decisivo hasta ahora hacia cambiar eso: la identificación de 15 varones vivos que descienden por línea patrilineal directa de la familia de Leonardo, cuyo ADN podría compararse con restos óseos de la tumba familiar en Vinci para reconstruir el perfil genético del mayor polímata del Renacimiento.
Treinta años de genealogía: un árbol de 21 generaciones
El Proyecto ADN Leonardo (Leonardo DNA Project, LDVP) fue fundado hace tres décadas por Alessandro Vezzosi y Agnese Sabato, de la Asociación del Patrimonio de Leonardo da Vinci en Vinci (Toscana). El trabajo de base ha sido genealógico: rastrear con documentación archivística (registros parroquiales, notariales, catastrales) el árbol familiar de Leonardo desde su nacimiento en 1452 hacia atrás y hacia adelante. Los resultados, publicados en el libro «Genìa Da Vinci. Genealogy and Genetics for Leonardo’s DNA» con el apoyo del Ayuntamiento de Vinci, mapean 21 generaciones de la familia Da Vinci desde 1331 hasta el presente, con más de 400 individuos documentados.
La reconstrucción genealógica identificó 15 varones vivos cuyos linajes paternos (padre a hijo, generación a generación) convergen hacia Domenico Benedetto, el hermanastro de Leonardo. Dado que Leonardo no tuvo hijos (fue celibato y posiblemente homosexual), la reconstrucción de su cromosoma Y (que se transmite sin cambios por la línea masculina de generación en generación) solo puede hacerse a través de parientes varones de su mismo linaje paterno. Esos 15 hombres, todos italianos y con apellidos distintos al de Da Vinci por los cambios habituales a lo largo de siglos, comparten con Leonardo el mismo cromosoma Y que tenía su bisabuelo común.
El marcador que une 15 generaciones
El equipo ya ha podido hacer una primera verificación parcial. Analizando el cromosoma Y de los descendientes identificados, confirmaron que todos comparten marcadores genéticos específicos que indican un linaje patrilineal común durante al menos 15 generaciones. Eso es consistente con la genealogía documentada: la cadena de registros históricos que une a los 15 hombres actuales con los antepasados compartidos con Leonardo se corrobora con la cadena de ADN.
La próxima fase del proyecto implica comparar ese perfil de cromosoma Y con restos óseos de la tumba familiar de los Da Vinci en la localidad de Vinci, actualmente en proceso de excavación arqueológica. Si se puede extraer ADN de calidad suficiente de esos restos (lo que no está garantizado dado el deterioro de los huesos en suelos mediterráneos), la comparación permitirá confirmar la identidad genética de los enterrados y, indirectamente, reconstruir el perfil de cromosoma Y de Leonardo.
Qué revelaría el ADN de Leonardo
La reconstrucción del perfil genético de Leonardo no es solo un ejercicio de curiosidad histórica. Podría aportar información sobre varios aspectos de su biología. El análisis del cromosoma Y y del ADN mitocondrial (heredado por línea materna) puede revelar la procedencia geográfica de sus linajes parentales, lo que tiene interés histórico dado que el origen de su madre (una mujer llamada Caterina, de identidad y procedencia discutidas) sigue siendo objeto de debate académico.
El análisis del genoma nuclear completo (si se obtuviera ADN de calidad suficiente de los restos óseos) podría revelar variantes relacionadas con la percepción visual (relevante para entender su extraordinaria capacidad de observación), la ambidestreza (Leonardo escribía con la mano izquierda pero probablemente pintaba con ambas), predisposiciones de salud y posibles rasgos cognitivos. En paralelo, el equipo trabaja en el análisis de fragmentos de ADN extraídos de documentos históricos de Leonardo (cartas y dibujos), una fuente de material genético que la paleogenómica está aprendiendo a usar con cautela creciente.
REFERENCIA