La ciencia explica por qué el mito de la mujer fatal o femme fatale se ha repetido en casi todas las culturas a lo largo de la historia
Desde las sirenas que atraían a los marineros hacia los arrecifes en la antigua Grecia, hasta las enigmáticas espías del cine negro de Hollywood, la figura de la femme fatale, esa mujer de belleza hipnótica pero peligrosamente letal, ha fascinado a la humanidad durante milenios.
Un reciente estudio liderado por el antropólogo William Jankowiak, de la Universidad de Nevada, ha analizado el folclore de 84 sociedades distintas en todo el mundo y ha revelado que el mito de la mujer peligrosa no es una invención occidental moderna, sino arquetipo casi universal, presente en el 94% de estas sociedades humanas analizadas, donde un hombre sufre consecuencias graves como humillación, ruina o muerte, tras ser cautivado por una mujer desconocida y físicamente atractiva.
El estudio, publicado en Social Sciences, comparó relatos tradicionales, mitos y cuentos recogidos por etnógrafos en sociedades igualitarias y en sociedades complejas, que mostraron que estas historias no dependen del tipo de organización social, aparecen con la misma fuerza tanto en pueblos cazadores-recolectores como en civilizaciones jerárquicas.
La femme fatale: el mito compartido
En casi todas las culturas analizadas existe una variante de la femme fatale, no importa si hablamos de tribus en el Amazonas, comunidades rurales en Asia o ciudades cosmopolitas, la narrativa suele ser la misma: un hombre se siente irresistiblemente atraído por una mujer desconocida y hermosa, solo para acabar sufriendo un destino trágico o ser engañado.
Se pueden encontrar ejemplos fascinantes de este tipo de historias que repiten una y otra vez los mismos patrones: en la tradición Igbo de Nigeria una mujer hermosa seduce a un rey solo para decapitarlo mientras duerme, entre los Mocoví de Sudamérica los zorros se transforman en mujeres para destruir a los hombres mediante matrimonios engañosos o en China podemos encontrar a los famosos espíritus de zorro (hulijing) que atraen a los hombres prometiéndoles amor solo para llevarlos a la ruina.
Habitualmente se pensado que este tipo de mitos se concebían para advertir a los hombres contra la lujuria y los encuentros sexuales casuales, o como una forma de demonizar a las mujeres libres en sociedades patriarcales que buscaban controlarlas, sin embargo, la aparición de estas las características comunes de este tipo de relato sugieren una motivación más emocional.
Algo más que sexo
Al profundizar en los relatos el equipo de investigación descubrió que, en el 89% de los casos la razón detrás la tragedia no solía ser la búsqueda de placer fugaz ni un encuentro sexual pasajero, sino que la motivación de los protagonistas masculinos era la de formar una conexión emocional, una relación a largo plazo, un compromiso o matrimonio.
Este mito refleja el dilema humano de la vulnerabilidad a la que nos exponemos cuando decidimos confiar en alguien. La belleza actúa como un imán que promete felicidad, pero acaba en tragedia cuando esas emociones no son correspondidas o se utilizan para manipular. Estos relatos tratan sobre los riesgos de mostrarse vulnerable demasiado rápido con alguien desconocido, funcionando, de esta manera como advertencia, una forma de enseñar a los jóvenes a desconfiar de lo que parece demasiado perfecto, demasiado bello o demasiado fácil.
Entender estos relatos nos ayuda a ver cómo las historias que escuchamos desde niños moldean nuestra visión sobre el amor, la confianza y el género. La femme fatale no es simplemente una mujer hermosa y malvada, es la personificación de nuestra ansiedad ante el rechazo, el miedo a confiar y a que la belleza nos ciegue ante la traición.
REFERENCIA
Wanting beauty, fearing beauty: Mate preference, intimacy, deception, and the femme fatale