Una joya para hacer joyas
En las cuevas prehistó-ricas se dibujaron marcas de manos y dedos antes que cualquier otra figura
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En las cuevas prehistó-ricas se dibujaron marcas de manos y dedos antes que cualquier otra figura
Cuenta el pianista Arthur Rubinstein que, paseando una tarde lluviosa por las calles londinenses junto a la soprano Emmy Destinn, ella le preguntó cómo tocaba Chopin. Lógicamente, su respuesta fue que nunca había oído tocar a Chopin, pero cuando llegó a casa, “una especie de instinto” le llevó a interpretar una de las piezas del compositor polaco, y sintió que sus manos no eran las suyas; tocaba como él jamás lo había hecho.
En el desarrollo del feto, las manos surgen como una especie de “palas”, en las que los dedos se separan entre la sexta y la séptima semana de gestación.
Según rezaba en su tumba, los sacerdotes Khnumhotep y Niankhkhnum tenían a su cargo la manicura del rey egipcio Niuserre ya en 2350 a. C.
El movimiento de flexión y extensión de los dedos se origina sobre todo en los músculos situados en el antebrazo. Cada dedo aporta un porcentaje de fuerza en las acciones de la mano: el corazón, un 33%, índice y anular, un 25%, y el meñique, un 16%
Encuentran una marca genética característica de la mano humana
Desde el punto de vista anatómico, lo que otorga a nuestros apéndices un valor incalculable…
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