Una superficie del tamaño de España de bosques tropicales va a dejar de hacer su función

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Un estudio concluye que los márgenes de seguridad térmica de las selvas se han reducido de forma consistente en Sudamérica, el Sudeste Asiático y África Central

Los bosques tropicales son el mayor almacén biológico de carbono del planeta. Absorben dióxido de CO₂, regulan el ciclo del agua y albergan la mayor parte de la biodiversidad terrestre conocida. También son organismos con un sistema de producción de energía sorprendentemente vulnerable al calor. Cuando la temperatura de las hojas supera un umbral crítico, el Fotosistema II, la maquinaria molecular que captura la energía solar para fabricar azúcares, se daña de forma irreversible. Un nuevo estudio publicado en *PNAS* ha medido por primera vez, a escala global y durante dos décadas, qué tan cerca están los árboles tropicales de ese límite. Y la tendencia no es tranquilizadora.

Índice
  1. Margen de seguridad térmica y qué ocurre cuando se agota
  2. Veinte años de datos satelitales y una tendencia clara
  3. Por qué los árboles tropicales son especialmente vulnerables
  4. Qué ocurre cuando los bosques tropicales ya no hacen fotosíntesis
  5. Referencia

Margen de seguridad térmica y qué ocurre cuando se agota

El concepto central del estudio es el margen de seguridad térmica (TSM, por sus siglas en inglés), definido como la diferencia entre la temperatura máxima que alcanza el dosel de un árbol en condiciones reales y la temperatura crítica a partir de la cual su fotosíntesis comienza a colapsar. En las 208 especies analizadas, esa temperatura crítica media ronda los 46 grados centígrados, un valor considerablemente alto. Los árboles tropicales son, en principio, más tolerantes al calor que los de zonas templadas porque han evolucionado durante millones de años en entornos cálidos.

El problema no es el umbral, sino el margen. Si un árbol tiene una temperatura crítica de 46 grados pero sus hojas alcanzan regularmente los 44 grados en los días más calurosos, su margen de seguridad es de solo dos grados. Una ola de calor que eleve esas temperaturas máximas dos grados ya no está dentro del margen. Y cuando las hojas superan el umbral crítico durante suficiente tiempo, el daño al Fotosistema II puede ser permanente.

Veinte años de datos satelitales y una tendencia clara

El equipo de Nina van Tiel, Gaston Lenczner, Mukund P. Rao, Charlotte Grossiord y Devis Tuia, del Instituto Federal Suizo de Tecnología de Lausana (EPFL), combinó datos de temperatura superficial del dosel obtenidos por satélite con mapas de distribución de las 208 especies de árboles tropicales en tres regiones: Sudamérica, el Sudeste Asiático y África Central. El período analizado fue de 2001 a 2020, lo que permite observar tendencias a largo plazo en lugar de variaciones puntuales.

Los resultados muestran una reducción consistente del margen de seguridad térmica en las tres regiones a lo largo de las dos décadas analizadas. El dosel de los bosques tropicales se está calentando más rápido de lo que los árboles están adaptando su tolerancia térmica al calor. La brecha entre la temperatura que los árboles pueden soportar y la temperatura que están experimentando se estrecha año a año. Y las proyecciones hacia 2050 y 2100 indican que, bajo escenarios de emisiones no mitigadas, la extensión de superficie forestal que excede regularmente la temperatura crítica aumentará de forma sustancial.

Por qué los árboles tropicales son especialmente vulnerables

Existe una paradoja en la biología de los bosques tropicales que este estudio ilumina con claridad. Precisamente porque estas especies han evolucionado en entornos cálidos y estables, su tolerancia al calor es alta en términos absolutos pero su capacidad de ajuste es limitada. Los árboles de zonas templadas tienen márgenes de seguridad más amplios porque sus hojas pueden alcanzar temperaturas muy altas en verano y el árbol lo tolera. Los árboles tropicales operan más cerca de su límite desde el principio porque el entorno en el que evolucionaron nunca exigió que desarrollaran tolerancias extremas. La estabilidad térmica de la selva tropical, que durante millones de años fue su fortaleza ecológica, se convierte en vulnerabilidad cuando el clima cambia más rápido de lo que la evolución puede responder.

Las hojas tienen cierta capacidad de aclimatar su tolerancia al calor a corto plazo ajustando la composición lipídica de sus membranas, pero esa plasticidad tiene límites. Y las olas de calor, que se han vuelto más frecuentes, más intensas y más prolongadas en las regiones tropicales durante las últimas décadas, pueden superar esa capacidad de ajuste con una velocidad que las investigaciones previas no habían podido cuantificar a escala continental.

Qué ocurre cuando los bosques tropicales ya no hacen fotosíntesis

Los bosques tropicales absorben actualmente una fracción significativa de las emisiones de CO₂ humanas. Si su capacidad fotosintética se ve comprometida por el estrés térmico crónico, ese sumidero se reduce o desaparece, y los árboles que mueren liberan el carbono que habían almacenado durante décadas. El mecanismo crea una retroalimentación positiva con el calentamiento: más temperatura daña los bosques, los bosques deteriorados absorben menos CO₂, más CO₂ eleva la temperatura. La precisión con la que este estudio cartografía el estrechamiento del margen de seguridad térmica es, en ese contexto, más que un dato ecológico. Es un indicador de cuánto tiempo queda antes de que ese bucle se acelere de forma difícil de detener.

Referencia

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