Una plaga que se creía erradicada hace 60 años ha reaparecido en Texas, el gusano barrenador amenaza con devorar vivo al ganado

En realidad, no se trata exactamente de un gusano, sino de una mosca cuyas larvas son tan desagradables como sugiere su nombre, el gusano barrenador del Nuevo Mundo. Esta mosca pone sus huevos en las heridas abiertas de cualquier animal de sangre caliente. Cuando nacen las larvas, con una especie de ganchos en la boca para desgarrar tejido y un cuerpo en forma de tornillo, se hunden hacia dentro de la carne girando y desagarrando a su paso.

A mediados del siglo XX, este parásito causaba estragos en el ganado, en la fauna salvaje e incluso, en raras ocasiones, en personas, tras décadas de esfuerzos y cientos de millones de dólares invertidos, el país logró controlar la plaga en 1966 conteniendo al parásito en la frontera con México, salvo por algunos casos aislados, pero ahora, el viejo enemigo ha vuelto se está planteando intentar contenerlo de nuevo o erradicarlo definitivamente.

Aunque estos gusanos comenzaron a reaparecer hacía el 2023, es ahora cuando el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) ha confirmado, a principios de junio de 2026, los dos primeros casos mortales de la plaga. Se encontró el parásito en un ternero de tres semanas en el condado de La Salle, Texas, y en un perro en el condado de Andrews, que había estado recientemente en México.

El gusano barrenador del Nuevo Mundo: una pesadilla con alas

La mosca Cochliomyia hominivorax es nativa del sur de Estados Unidos y América Latina. Las hembras depositan entre 200 y 300 huevos en heridas abiertas, al eclosionar, las larvas se entierran en la carne viva, alimentándose de ella y provocando infecciones dolorosas que, si no son tratadas a tiempo, pueden ser mortales para el huésped. Aunque el riesgo para los humanos es bajo, la infección es extremadamente dolorosa y requiere atención médica inmediata.

«Está comiendo tu tejido, ya sea músculo, grasa o piel», explica Phillip Kaufman, entomólogo de la Universidad Texas A&M, «no hay forma posible de que no te des cuenta de que tienes ese problema».

Este gusano es una amenaza especialmente grave para el ganado: terneros, vacas, caballos, ovejas… cualquier herida, por pequeña que sea, puede convertirse en un punto de entrada para la infección. Un brote sin control podría devastar la ganadería, solo en Texas, donde pastan más de 10 millones de cabezas de ganado, el impacto económico podría suponer de unos 1.800 millones de dólares anuales debido a la pérdida de ganado, gastos veterinarios y protocolos de desinfección, lo que dispararía los precios de la carne nivel nacional.

La buena noticia es que Estados Unidos ya sabe cómo combatirlo, en los años 50 lo científicos descubrieron que las hembras del gusano barrenador solo se aparean una vez en su vida. Esta peculiaridad permitió diseñar una estrategia brillante: producir millones de machos estériles, producidos en el laboratorio mediante irradiación, y liberarlos en masa. Cuando una hembra se cruza con uno de ellos, no deja descendencia y con el tiempo, la población termina colapsando.

El control de natalidad de las moscas

Este método, conocido como Técnica del Insecto Estéril (Sterile Insect Technique, SIT), fue tan eficaz que permitió erradicar al parásito del país y mantenerlo contenido en el sur de México durante décadas. Ahora, el USDA planea repetir esta técnica exactamente igual. “Es una estrategia tremenda, ha funcionado y seguirá funcionando”, afirma Chad Cross, parasitólogo de Texas Tech University.

Un recipiente de prueba con pupas de gusano barrenador del Nuevo Mundo estériles

Un recipiente de prueba con pupas de gusano barrenador del Nuevo Mundo estériles (teñidas). Fuente: USDA

El USDA ya está invirtiendo 750 millones de dólares en construir una nueva instalación en Texas capaz de producir unos 300 millones de moscas estériles por semana, tres veces más de lo que se puede producir actualmente. El problema es que no estará operativa hasta finales de 2027 como muy pronto y hasta entonces, el riesgo de que se expanda el brote a un territorio cada vez más amplio es muy alto.

La reaparición de este parásito ha reabierto un debate incómodo: ¿debería erradicarse la especie completamente del planeta? Un grupo de bioeticistas y biólogos de conservación planteó en un estudio de 2025 publicado en Science, la posibilidad de usar modificación genética para introducir genes letales que se propaguen por la población silvestre y la condenen a la extinción.

«Hay algunas especies cuya desaparición merece considerarse, y creo que el gusano barrenador es una de ellas», afirma Gregory Kaebnick, del Centro Hastings de Bioética, quien reconoce haber llegado a esta conclusión pese a estar profundamente comprometido con la preservación de la vida.

La tecnología, sin embargo, no está lista, y si se llegará a tomar esta decisión algún día, sentaría un precedente histórico peligroso.

REFERENCIA

USDA Confirms Two Additional Cases of New World Screwworm in the United States