Las exposiciones previas a cepas antiguas de gripe estacional ayudan al sistema inmunológico a generar anticuerpos contra el H5N1, lo que sugiere que los niños tendrían más riesgo, pero también serían los más beneficiados con la vacunación contra este virus
La gripe aviar H5N1 es un virus que ha circulado en aves durante décadas, pero en los últimos años ha adquirido nuevas características que lo han llevado a infectar a mamíferos, incluidos los humanos. El sistema inmunológico humano responde a este tipo de virus produciendo anticuerpos contra proteínas específicas del virus de la gripe, como la hemaglutinina. Según este estudio, la exposición previa a ciertas cepas de gripe estacional podría influir en la capacidad del organismo para defenderse contra el H5N1, lo que explicaría por qué los adultos mayores podrían tener una respuesta inmunitaria más efectiva que los niños.
Un estudio de la Escuela de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania ha descubierto que las exposiciones previas a ciertos tipos de gripe estacional pueden generar una inmunidad cruzada contra el virus H5N1 de la gripe aviar. Según la investigación, publicada en Nature Medicine, los adultos mayores que estuvieron expuestos a virus de la gripe que circularon antes de 1968 tienen más probabilidades de poseer anticuerpos que pueden unirse al H5N1. Esto sugiere que los niños y los adultos jóvenes podrían ser los más beneficiados con la vacunación contra este virus, incluso si las vacunas no están específicamente diseñadas para la cepa actual que circula en aves y ganado.
El profesor Scott Hensley, autor principal del estudio, explicó que las exposiciones a la gripe en la infancia pueden inducir respuestas inmunitarias que duran toda la vida. En este caso, los anticuerpos generados por las infecciones con los virus H1N1 y H3N2 hace décadas pueden reaccionar contra el H5N1 que circula actualmente. Aunque estos anticuerpos no siempre previenen la infección, probablemente reduzcan la gravedad de la enfermedad en caso de una pandemia de H5N1.
¿Cómo cambia el virus H5N1?
El virus de la gripe H5N1 ha sido detectado en aves desde hace muchos años, pero una nueva variante, denominada clado 2.3.4.4b, ha comenzado a propagarse entre el ganado. Aunque esta cepa no se adhiere fácilmente a los receptores del tracto respiratorio humano, su circulación en mamíferos podría favorecer la aparición de mutaciones que le permitan infectar células humanas con mayor eficiencia y aumentar su capacidad de transmisión entre personas.
Los virus de la gripe están recubiertos por dos proteínas clave: la hemaglutinina (H) y la neuraminidasa (N), que les permiten adherirse a las células humanas y desencadenar la infección. Las vacunas contra la gripe actuales generan anticuerpos principalmente contra la hemaglutinina, lo que impide que el virus infecte nuevas células. Sin embargo, mientras que la parte «superior» de la hemaglutinina cambia con frecuencia, la «base» o tallo de la proteína evoluciona más lentamente.
En este estudio, los investigadores analizaron muestras de sangre de más de 150 personas nacidas entre 1927 y 2016 para evaluar sus niveles de anticuerpos contra el tallo de la hemaglutinina del H5N1. Descubrieron que las personas nacidas antes de 1968, que probablemente estuvieron expuestas por primera vez a los virus H1N1 o H2N2 en la infancia, tenían niveles más altos de anticuerpos capaces de unirse al H5N1. En cambio, los niños pequeños, que no han estado expuestos a ciertos virus de la gripe estacional, tenían niveles muy bajos de estos anticuerpos.
¿Son efectivas las vacunas actuales?
Para evaluar cómo las personas de diferentes edades responden a la vacunación contra el H5N1, los investigadores estudiaron muestras de sangre de individuos nacidos entre 1918 y 2003 antes y después de recibir una vacuna contra el H5N1 de 2004. Aunque esta vacuna no coincidía perfectamente con el clado 2.3.4.4b del virus que circula en la actualidad, permitió evaluar la capacidad del sistema inmunológico para generar anticuerpos contra el H5N1.
Los resultados confirmaron que los adultos mayores ya tenían niveles más altos de anticuerpos contra el H5 antes de ser vacunados. Tras la vacunación, los niveles de anticuerpos aumentaron ligeramente en los adultos mayores, pero crecieron de forma más significativa en los niños. Además, estos anticuerpos fueron capaces de unirse tanto al virus H5N1 de 2004 como al H5N1 clado 2.3.4.4b actual.
Según Hensley, en caso de una pandemia de H5N1, todas las edades serían vulnerables, pero los niños podrían sufrir la carga más alta de la enfermedad. Por esta razón, si el virus comienza a propagarse ampliamente entre humanos, la prioridad en la vacunación debería ser la población infantil.
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