Un estudio con casi 200.000 pacientes revela que la miocardiopatía de Takotsubo, también conocida como síndrome del corazón roto, mata casi al doble de hombres.
¿Es posible morir porque te rompan el corazón? La miocardiopatía de Takotsubo, conocida popularmente como «síndrome del corazón roto», puede parecer una expresión poética, pero es una enfermedad real que afecta al corazón tras eventos traumáticos como la muerte de un ser querido, un divorcio o incluso una discusión intensa. Provoca síntomas similares a los de un infarto: dolor en el pecho, dificultad para respirar y alteraciones del ritmo cardiaco. Aunque muchas personas se recuperan sin secuelas, otras sufren complicaciones graves, incluso la muerte. Y los hombres, según el nuevo estudio, salen mucho peor parados.
Un estudio publicado en la revista Journal of the American Heart Association ha analizado los casos de casi 200.000 pacientes hospitalizados con Takotsubo entre 2016 y 2020. Aunque la mayoría de los pacientes eran mujeres (83%), los hombres presentaban más del doble de mortalidad: un 11,2% murió por el corazón roto frente a un 5,5% en mujeres. Esta tendencia se ha mantenido estable a lo largo de los años y confirma hallazgos previos.
La diferencia parece estar relacionada con el tipo de desencadenante. Mientras que en mujeres el síndrome suele activarse por un evento emocional, como una pérdida sentimental o un susto, en los hombres el origen es físico: una cirugía, un ictus o una infección. Esos desencadenantes físicos tienden a tener un impacto mayor sobre el corazón. Además, se ha observado que los hombres tienen menos apoyo social para superar el estrés, lo que podría empeorar su recuperación.
«El corazón puede romperse literalmente por estrés», explica el doctor Ilan Wittstein, del Hospital Johns Hopkins. «Y cuando ese estrés es físico e intenso, el riesgo de consecuencias graves se dispara».
Complicaciones tras sufrir estrés
Los datos muestran que el síndrome del corazón roto no solo es más letal en hombres, sino que también conlleva complicaciones frecuentes: insuficiencia cardiaca (36% de los casos), fibrilación auricular (21%), shock cardiogénico (6,6%) e incluso paros cardiacos (3,4%). Estas cifras superan ampliamente las de los pacientes hospitalizados por otras causas.
También es preocupante que la mortalidad ha aumentado con los años: del 5,6% en 2016 al 8,3% en 2020. Algunos investigadores sugieren que el aumento puede estar relacionado con factores como el envejecimiento de la población, el impacto del COVID-19 como estresor físico, y una mayor atención a los casos graves.
Sin tratamiento específico para el corazón roto
A día de hoy, no existe un tratamiento específico para el Takotsubo, y los tratamientos existentes siguen siendo limitados. En 2021, científicos australianos propusieron el uso del fármaco SAHA, con resultados prometedores en modelos animales. Se trata de un fármaco experimental que podría ayudar a revertir el daño cardíaco causado por este síndrome. Normalmente los médicos suelen usar medicamentos habituales para patologías cardiacas, como los betabloqueantes, y recomiendan estrategias para reducir el estrés, como la terapia psicológica o la meditación.
El doctor Mohammad Movahed, autor principal del nuevo estudio, insiste en que es urgente comprender mejor la enfermedad, sus desencadenantes y sus diferencias entre sexos. «No hemos visto ninguna mejora en la mortalidad en los últimos cinco años. Necesitamos más investigación y mejores estrategias de tratamiento».
Señales de alerta de que se te rompe el corazón
Ante cualquier dolor en el pecho o dificultad para respirar, los expertos recomiendan acudir al hospital. No se puede distinguir un infarto de un Takotsubo sin pruebas específicas como un electrocardiograma o una ecocardiografía.
«No minimices tus síntomas pensando que es solo el estrés. El corazón, cuando se rompe, necesita ayuda médica urgente», advierte la doctora Harmony Reynolds, directora del Centro para la Investigación Cardiovascular en Mujeres de la NYU.
El corazón roto es mucho más que una metáfora romántica. Es una enfermedad seria, con riesgos reales, que puede afectar a cualquiera. Y como revelan estos datos, con consecuencias muy distintas según seas hombre o mujer.
REFERENCIA