Hacer un smoothie con plátano, por su enzima PPO, reduce la absorción de flavanoles de bayas y cacao, compuestos ligados a la salud cardiovascular.

Es la receta favorita de los influencers de salud en redes sociales: pon en la batidora todo lo que alguien haya dicho que es bueno para la salud: berza rizada (kale), arándanos, aguacate, cacao, avena, yogur y, para rematarlo, un plátano. No tan deprisa.

Si tu batido contiene frutos rojos o cacao, estás ingiriendo flavanoles, unos compuestos vegetales asociados a mejor función vascular y cognitiva. De hecho, la Academy of Nutrition and Dietetics recomienda al día entre 400 y 600 miligramos de flavanoles. Sin embargo, investigaciones recientes avisan de un pequeño gran saboteador dentro del vaso, el plátano, por su alta actividad de una enzima llamada polifenol oxidasa, PPO.

Un trabajo clínico controlado y con cruce de grupos, liderado por investigadores vinculados a University of California, Davis y a la University of Reading, mostró que un batido con plátano reduce la disponibilidad de flavanoles en el organismo de forma marcada. En el estudio, ocho hombres sanos tomaron, en días distintos, un batido rico en flavanoles con bayas, otro igual pero con plátano, y una cápsula de flavanoles como control. Tras analizar sangre y orina, los autores hallaron que el batido con plátano disminuyó la cantidad de flavanoles absorbidos frente a la cápsula, y también frente al batido sin plátano. La cifra estrella, repetida en notas y artículos, es una caída del 84% respecto al control en esa pequeña muestra. La clave es la PPO del plátano, la misma responsable del pardeamiento de la fruta, que oxida estos compuestos antes de que tu intestino los aproveche.

El smoothie con plátano no funciona

En experimentos in vitro observaron que, una vez preparado, el contenido de flavanoles en un batido con plátano empezaba a caer con rapidez. Cuando inhibieron la PPO, la pérdida se frenó. Es un recordatorio de que cómo combinas y preparas la fruta importa, no solo qué fruta tomas. “Nos sorprendió ver lo rápido que añadir un solo plátano disminuía el nivel de flavanoles en el batido y la cantidad absorbida por el organismo”, dijo el autor del trabajo, Javier Ottaviani.

¿Qué significa esto para tu desayuno? Si quieres maximizar flavanoles por salud vascular, combina las bayas con frutas de baja PPO como piña, cítricos o mango, o tómalas con yogur o leche, ya que el estudio apunta al plátano, no a los lácteos, como el problema principal. Otra opción es espaciar en el día las fuentes de flavanoles, por ejemplo, té o cacao por un lado y, si te apetece, el plátano por otro. Si de verdad te pierde la textura cremosa del plátano, puedes reducir el tiempo de exposición preparando y bebiendo el batido al momento para limitar la oxidación. Y recuerda que hablamos de un estudio pequeño, con ocho participantes y todos hombres, algo que aconseja prudencia antes de sacar conclusiones universales.

Nadie propone desterrar el plátano. Aporta fibra, potasio y vitaminas, y sigue siendo una fruta muy práctica. Lo razonable es ajustar el objetivo. Si buscas subir la cuota de flavanoles que sí llegan a tu sangre, mejor no mezcles plátano con arándanos, moras o cacao en el mismo vaso. Si lo que quieres es un batido nutritivo y saciante sin obsesionarte con los flavanoles, el plátano sigue encajando. Tus elecciones dependen de la meta, no de una regla rígida.

REFERENCIA

Impact of polyphenol oxidase on the bioavailability of flavan-3-ols in fruit smoothies: a controlled, single-blinded, cross-over study