La directora ejecutiva mundial de Omoda-Jaecoo ha hablado cono QUO. Así es cómo ve el futuro del automóvil Lilian Xiong, una directiva para quien la mujer forma parte esencial de la estrategia de marca y que confiesa que para el Omoda 5 buscaban un nombre que no sonara a chino a los consumidores internacionales.
Lilian Xiong es una mujer delicada, cercana y cálida. Nadie diría que es una de las principales directivas de Omoda-Jaecoo (grupo Chery) y figura clave en la expansión internacional de las marcas. Pero lo es. Hoy habla con QUO en una entrevista sincera que habla de conductoras y de cuál va a ser el futuro del automóvil.
Pregunta: ¿Qué la atrajo al mundo del automóvil y cómo comenzó su andadura en este sector?
Lilian Xiong: Mi primer trabajo se desarrolló en la banca corporativa en Shanghái. Fue mi tío quien me alertó de que una empresa de automóviles estaba preparando su expansión internacional; pensaba que mi buen nivel de inglés podría ser una ventaja. Él y otro familiar mío ya trabajaban en el sector de componentes y veían un gran potencial en la industria. Dejé la banca y me trasladé a Wuhu, una ciudad pequeña en aquel entonces, para unirme al Chery.
P: ¿Recuerda su primer día en ese nuevo rol?
Lilian Xiong: Sí, fue el 1 de marzo de 2021. Al llegar, mi jefe me dijo que tenía dos cometidos iniciales. El primero era buscar nombre para un nuevo coche que tenía el número de serie 5. La segunda, que debía elaborar una estrategia de lanzamiento en Europa.
P: ¡Vaya, qué desafío! ¿Cómo abordó la tarea de encontrar una denominación internacional?
Lilian Xiong: El nombre debía ser global y no sonar a chino a los clientes internacionales. Pregunté en todos los países en los que ya estábamos presentes, desde Brasil hasta Italia, incluyendo el sudeste asiático, el este de Asia, Oriente Medio, Asia Central, e incluso África. Les pedí que me dijeran nombres que les gustaran, teniendo en cuenta que era para definir un crossover. Debía ser amigable para los extranjeros.
P: ¿Cuántas sugerencias recibió?
Lilian Xiong: Recibimos más de 600 nombres. Todos eran muy profesionales, cada uno con una justificación y un significado. Revisé cada uno de ellos y me quedé con tres o cuatro opciones. Para mí, el nombre debía ser fácil de pronunciar. Si yo no podía entenderlo a la primera, también sería difícil para otros.
P: ¿Y cómo llegaron al nombre «Omoda»?
R: Una de las opciones originales era O-M-O-D-D-O. La razón de esta sugerencia era que la «O» significa oxígeno, algo que necesitamos cada día, sin lo que no podemos vivir. Y «MODDO» venía de una palabra ancestral que significaba moderno. Sin embargo, al consultar con hablantes nativos de inglés, alertaron de que «ODD» en inglés significa extraño. Así que eliminamos una «D”. Pero también me dijeron que la letra final «O» a menudo se asocia con lo masculino. Así que lo cambiamos por una «A» para que sonara más femenino. Al fin y al cabo, el porcentaje de mujeres conductoras es cada día mayor. Esta es la explicación de cómo llegamos a la palabra O-M-O-D-A.
P: ¿No había nadie que hubiera registrado antes esta marca?
R: Tuvimos mucha suerte. En unos 30 países, OMODA podía registrarse fácilmente. En medio año ya habíamos realizado los trámites en la mayoría de los mercados principales.
Pregunta: Usted tiene formación en Periodismo y Comunicación. ¿Cómo ha influido esto en su carrera, especialmente en Omoda-Jaecoo?
La tecnología de las baterías también progresará rápidamente y desaparecerá la ansiedad por la autonomía. La gente no tendrá que preocuparse por la carga.
R: Me ha ayudado a estar en contacto con la información más reciente y las últimas tendencias. Esto hace la vida muy interesante. Sin embargo, en el mundo del periodismo hay mucha presión con los cierres, algo que no pasa en otro tipo de empresas. En el grupo Chery, por ejemplo, mi contribución a la marca es más directa. Si tengo una buena propuesta o una buena idea de marketing puede traducirse directamente en ahorrar dinero, vender más y aumentar el precio del producto. En Omoda hemos visto los resultados de esta filosofía.
Lilian Xiong en un momento de la entrevista.
P: Hablando de esto último, ¿qué papel juegan las mujeres en el equipo de desarrollo de Omoda y Jaecoo, del grupo Chery?
R: En Chery no dividimos el trabajo por género. Trabajamos en equipo. Simplemente, da la casualidad de que yo soy mujer. Cuando creamos Omoda, queríamos que la marca destacara por su espíritu innovador. Incorporamos mucha tecnología avanzada, como control por voz, cámara de 360 grados y asientos de una sola pieza. Sin embargo, la tecnología puede ser fría. Como mujer, creo que nos preocupamos más por los sentimientos y las emociones. Nos enfocamos en cómo las personas se sentirán con todos estos avances, cómo se integrarán en la vida real, cómo la aceptarán nuestros hijos o nuestros padres. Creo que esta manera de enfocar las cosas es la acertada. En el caso de la inteligencia artificial, las mujeres que trabajamos en Chery nos preocupamos mucho por hacerla cómoda y segura para nuestros clientes. Nuestro objetivo es mejorar sus vidas y minimizar el riesgo.
P: ¿Cree que la industria automotriz comprende los sentimientos y las necesidades de las mujeres conductoras? ¿De qué manera? ¿Qué están haciendo para atraer a las mujeres?
R: Sí, creo que sí. De hecho, el 80% de las decisiones de compra son tomadas por mujeres. Por ejemplo, el asiento del acompañante de nuestros coches incluye un reposapiés que se puede levantar para que la mujer que va de pasajera pueda sentarse muy cómoda, especialmente cuando el marido conduce. Si la mujer es la conductora, nos enfocamos mucho en la seguridad, especialmente en las funciones ADAS avanzadas que ayudan en las curvas o a mantener la trayectoria dentro del carril.
P: ¿En qué se fijan las mujeres a la hora de elegir un coche?
Suelen preocuparse más por la seguridad, como las cinco estrellas Euro NCAP y el número de airbags. También valoran mucho los diseños interiores y los colores claros y variados, a diferencia de algunos hombres que los prefieren oscuros.
P: ¿Omoda y Jaecoo están implementando políticas específicas para promover la diversidad y la igualdad dentro de sus equipos globales?
R: En China, el porcentaje de mujeres trabajadoras es muy alto. Desde los años 50 y 60, China ha fomentado fuertemente la igualdad de género en el ámbito laboral, por lo que no es un tema tan candente en nuestro día a día, ya que no lo sentimos como un problema. En Chery, por ejemplo, la consideración que tienen los diferentes puestos de trabajo y el rendimiento no se ven afectados por el género. Tenemos muchas mujeres en la alta dirección, como nuestras gerentes generales en Turquía y México, o la persona a cargo de los países de Medio Oriente.
P: ¿Qué innovaciones han desarrollado Omoda y Jaecoo específicamente para mejorar la experiencia de conducción de las mujeres?
R: Nos enfocamos mucho en la seguridad. El Omoda 5, por ejemplo, obtuvo cinco estrellas Euro NCAP y cuenta con múltiples airbags y un sistema ADAS avanzado que protege la conducción. El diseño del coche es muy dinámico y atractivo. La parrilla delantera, con estructura en forma de diamante, transmite la idea de que la conductora brilla con luz propia en su vida. Además, tenemos en cuenta las necesidades específicas de las mujeres en diferentes culturas. En Oriente Medio, el tamaño de las abayas, la vestimenta tradicional, se tuvo en cuenta para crear una función de bienvenida en el asiento que ofrece más espacio al entrar y salir del coche con el fin de que la prenda no se enganche con la puerta. En América Latina, por otra parte, hay muchas carreteras con pendientes muy pronunciadas y altitudes elevadas. Ahí es necesario ofrecer motores potentes y facilitar el estacionamiento en esas condiciones, especialmente para las mujeres, para que no se caigan. Es muy interesante aprender sobre las diferentes culturas y enfocarse en los detalles de la vida de las personas.
P: Si tuviera que definir la filosofía de Omoda y Jaecoo con una sola palabra, ¿cuál sería y por qué?
R: Futurista.
P: ¿Cómo ve el mercado global del automóvil en diez años?
R: Para ser honesta, me resulta un poco difícil prever con exactitud el mercado en diez años, porque la tecnología, la IA y el software están evolucionando muy, muy rápido, más allá de nuestra imaginación. Antes, un coche era la unión física de 30.000 piezas, pero ahora el software las conecta y hace que todo funcione. El futuro de los automóviles estará cada vez más ligado a cómo la IA y la tecnología de la información influyan en la vida de las personas. La dirección es clara: la industria automotriz será cada vez más inteligente. Los coches estarán conectados con electrodomésticos, teléfonos y agendas.
En Oriente Medio, tuvimos en cuenta el tamaño de las abayas, la vestimenta tradicional, para crear una función de bienvenida en el asiento que facilitara el acceso al interior del coche y evitara que la prenda se enganchara.
También estoy segura de que las nuevas energías son el futuro. Los vehículos HEV (híbridos sin enchufe), PHEV (híbridos enchufables) y BEV (eléctricos puros) crecerán muy rápido. Todo ello mejorará la calidad del aire. La tecnología de las baterías también progresará rápidamente y desaparecerá la ansiedad por la autonomía. Por ejemplo, nuestro Omoda 9 tiene hasta 1.100 km de autonomía combinada y su rango de utilización solo en modo eléctrico es de 145. La gente no tendrá que preocuparse por la carga.
Lilian Xiong con miembros del Women’s Worldwide Car of the Year – WWCOTY y Omoda.
P: ¿Cree que la implementación de la tecnología y la IA se traducirá en la pérdida de puestos de trabajo?
R: En general, no creo que la fuerza laboral disminuya, pero sí que cambiará. Si bien la tecnología reduce la necesidad de personal en las líneas de montaje, donde predominarán cada vez más los robots, habrá más demanda de personas en investigación, experimentación tecnológica, comunicación y experiencia del cliente. Cuando un coche se entrega, antes nuestro trabajo terminaba ahí, excepto por el servicio posventa. Sin embargo, ahora la entrega es solo el comienzo de una relación. Habrá más fuerza laboral dedicada a actualizar el software de forma remota, mejorar la tecnología del coche y la experiencia del cliente. Lo bueno es que todos los avances nos permitirán ajustarnos a las necesidades de los usuarios y seguir ofreciendo servicios después de la adquisición. La conducción implicará una profunda interacción con el software. Así es como cambiará la industria automotriz.
A medio plazo habrá más trabajadores dedicados a actualizar el software de forma remota, mejorar la tecnología del coche y la experiencia del cliente, y menos en las cadenas de montaje.
R: P: Usted ha estado en el corazón de la creación y el significado de las marcas Omoda. ¿Podría compartir un poco cómo ha sido su experiencia?
R: Siento una gran emoción por participar del crecimiento de la marca. Es una experiencia real del cero al cien por cien.
P: Suena como un trabajo muy interesante y divertido.
R: Sí, toda mi carrera me he centrado en el marketing y me encanta este trabajo. Me siento feliz en este tipo de empleo y podría estar aquí durante mucho tiempo. Estoy muy motivada.
P: Parece que ha encontrado su vocación.
R: Creo que todo el mundo nace para amar algo. Siento en mi corazón y en mis venas que me gusta el marketing. Me apasiona la creatividad y la innovación porque estás en contacto con cosas nuevas. Eso te enriquece.
P: ¿Hay algún otro aspecto que considere importante en trabajo?
R: Si eres gerente de Marketing o de Relaciones Públicas, debes tener buen aspecto, con estilo. Eso me fuerza a mantenerme en forma y a cuidar mi look. Quizás no nací para ser muy guapa, pero me cuido porque represento a la marca. También lo hago por mí misma. Por el bien de la firma y del negocio, necesito asegurarme de mantenerme en forma.
P: Entiendo que tiene dos hijas. ¿También la motiva su familia a mantenerse en forma y activa?
R: Sí, tengo dos hijas. Una tiene 13 años y la otra 11. Si no estuviera en este trabajo, quizás no estaría tan decidida a cuidarme después de tener un bebé.
P: Lilian, para finalizar, me gustaría que me prometiera algo. En su próxima visita a España, nos gustaría que fuéramos juntas a ver un espectáculo de flamenco. ¿Cuento con su promesa?
R: ¡Sí! Claro que sí.