¿Para qué sirve sumergirse en un baño de hielo tras un esfuerzo?

magician david blaine prepares his body for freezing cold news photo 2302101 1554660388 ¿Para qué sirve sumergirse en un baño de hielo tras un esfuerzo?

En fútbol y baloncesto se dan los casos más habituales: campeonatos en los que los deportistas tienen varias competencias en una semana y deben rendir al máximo, pocos días después de un esfuerzo. La rutina también es normal en deportes como CrossFit, donde en apenas 3 o 4 días, estos atletas llevan a cabo esfuerzos de altísima exigencia.

En estas condiciones los músculos no tienen tiempo para recuperarse y el rendimiento desciende. A menos que se use un “truco”: los baños de hielo. Sumergirse en piscinas, bañeras o grandes cubos con agua a temperaturas que oscilas entre los 10º y los 15º.

Para comprender exactamente cómo actúa el hielo en estos casos, hablamos con Javier Peña, director del Centro de Estudios en Deporte y Actividad Física de la Universidad Central de Catalunya.

“Los baños de hielo – nos explica Peña – se recomiendan en todas aquellas situaciones en las que deseamos una recuperación post-ejercicio rápida en disciplinas o deportes que produzcan daño muscular o inflamación, que son todas aquellas en la que se realizan esfuerzos a alta intensidad y muchas contracciones excéntricas, en las que el músculo realiza fuerza alargándose: fútbol, tenis, baloncesto, voleibol, atletismo”.

Pero no siempre es recomendable utilizarla. Como toda receta, si se utiliza con demasiada frecuencia, deja de ejercer su efecto beneficioso y puede volverse contraproducente.

“En la actualidad – continúa Peña, que actualmente se encuentra en Canadá por un nuevo proyecto – existe un consenso bastante importante en el hecho que disminuir esta inflamación no es positivo si se quieren obtener adaptaciones del ejercicio a largo plazo. Los procesos inflamatorios son necesarios para que los músculos mejoren su rendimiento y no se pueden inhibir después de cada entrenamiento o competición. Así, si es necesario rendir de inmediato o se ha hecho un esfuerzo muy grande, se puede usar. En cambio, si estamos entrenando para mejorar nuestro rendimiento a medio-largo plazo, hay que hacerlo de forma más esporádica, con cautela y unirlo a otras técnicas de recuperación alternativas”.

Pero, ¿qué hace que esta técnica sea efectiva? ¿Qué efectos produce a nivel muscular? De acuerdo con los expertos, los baños de hielo deben oscilar entre los 10ºC y los 15ºC de temperatura y su duración debe ser entre 10 y 15 minutos para que se produzcan los mayores beneficios. “El efecto más importante que se atribuye a “enfriar” el cuerpo mediante baños de hielo – continúa Peña –, es el de disminuir la inflamación que se produce en los músculos post-ejercicio. A pesar de que la investigación existente demuestra que los deportistas que usan esta técnica recuperan sus niveles de fuerza, velocidades de sprint o capacidad de salto, mejor que los deportistas que no la usan, las conclusiones respecto a la mejora en la disminución del dolor muscular retardado (DOMS) que se produce después de ejercicio intenso, son conflictivas”.

Por lo tanto, como con cualquier tipo de terapia o rutina física, se recomienda cautela y asesoramiento profesional. Pero, ¿lo puede practica cualquiera? “No hay limitaciones respecto a edad o género – concluye Peña –, pero si se presentan problemas vasculares (por ejemplo, hipertensión, diagnósticos de diabetes o enfermedad de Raynaud), artritis reumatoide o urticaria por frío, se desaconseja su uso”.

Juan Scaliter

Si quieres conocer otros artículos parecidos a ¿Para qué sirve sumergirse en un baño de hielo tras un esfuerzo? puedes visitar la categoría CIENCIA.

Continúa Leyendo

Subir