El fármaco gepotidacina, ya aprobado para infecciones urinarias, podría convertirse en el primer tratamiento nuevo contra la gonorrea desde los años 90.
La gonorrea es una infección de transmisión sexual causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae. Esta bacteria se está volviendo cada vez más resistente a los antibióticos actuales, lo que ha complicado su tratamiento en los últimos años. Los antibióticos actúan interfiriendo en la replicación de las bacterias, frenando así su propagación en el cuerpo. La resistencia antimicrobiana, la capacidad de las bacterias para sobrevivir a los antibióticos, es uno de los principales desafíos de la medicina moderna.
Un estudio publicado en The Lancet ha dado nuevas esperanzas en la lucha contra la gonorrea: el antibiótico oral gepotidacina, recientemente aprobado para tratar infecciones urinarias no complicadas, ha demostrado también ser eficaz contra infecciones por gonorrea, incluso aquellas resistentes a otros tratamientos. Este avance podría suponer el primer nuevo tratamiento aprobado contra la gonorrea desde la década de los 90.
La gepotidacina actúa impidiendo que la bacteria Neisseria gonorrhoeae se reproduzca. Ya ha sido aprobada en EE. UU. para el tratamiento de infecciones urinarias en mujeres y niñas mayores de 12 años, y su uso podría ampliarse pronto a una segunda indicación: la gonorrea. Según los autores del estudio, la gepotidacina «podría representar un avance significativo en el cuidado del paciente», gracias a su perfil de seguridad y tolerancia aceptables.
El tratamiento estándar actual para la gonorrea implica una inyección intramuscular de ceftriaxona, lo que obliga a los pacientes a acudir a un centro médico. Esto puede ser un obstáculo, especialmente para personas asintomáticas o con poco acceso a servicios médicos. En cambio, la gepotidacina se administra por vía oral, lo que podría facilitar el acceso al tratamiento y reducir las visitas al médico.
“Poder recibir el tratamiento en casa o recogerlo en la farmacia haría las cosas mucho más fáciles para muchos pacientes”, explicó el Dr. Jason Zucker, experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de Columbia, que no participó en el estudio.
Los peligros de la gonorrea resistente a antibióticos
La gonorrea no tratada puede provocar complicaciones graves. En mujeres, puede causar enfermedad inflamatoria pélvica, que incrementa el riesgo de infertilidad y embarazos ectópicos. En hombres, aunque menos común, también puede llevar a la infertilidad. Además, la infección puede diseminarse a la sangre o las articulaciones, volviéndose potencialmente peligrosa.
En EE. UU., los casos de infecciones de transmisión sexual (ITS) están en aumento. Solo en 2023 se reportaron más de 2,4 millones de casos de ITS, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Los diagnósticos de gonorrea, clamidia y sífilis han aumentado un 90% desde 2004.
El nuevo estudio clínico en fase 3, llevado a cabo entre octubre de 2019 y octubre de 2023, involucró a más de 600 pacientes de seis países: Australia, Alemania, México, España, Reino Unido y Estados Unidos. Cerca de la mitad recibió dos dosis orales de gepotidacina de 3.000 miligramos con 10 a 12 horas de diferencia. El resto fue tratado con el estándar actual: una inyección de ceftriaxona junto con una dosis oral de azitromicina.
Los resultados, presentados en un congreso de microbiología clínica en Europa, mostraron que gepotidacina fue tan eficaz como el tratamiento convencional. El 92,6% de los pacientes tratados con gepotidacina se curaron de la infección, frente al 91,2% de los tratados con ceftriaxona y azitromicina. Según la farmacéutica GSK, desarrolladora del fármaco, los casos que no mostraron curación con gepotidacina se debieron exclusivamente a datos incompletos, sin persistencia bacteriana en quienes completaron el tratamiento.
También se evaluó la eficacia del antibiótico en infecciones rectales y de garganta. Mientras que la efectividad fue alta en infecciones urogenitales y rectales, los casos de gonorrea en la garganta fueron más difíciles de tratar: solo el 88% de los pacientes con datos completos se curaron. Los investigadores señalaron que esta variante merece mayor investigación, ya que la gonorrea faríngea es conocida por ser más resistente y contribuir a la transmisión silenciosa.
En cuanto a los efectos secundarios, no se registraron reacciones graves o mortales. Sin embargo, los pacientes tratados con gepotidacina presentaron más efectos gastrointestinales —como náuseas y diarrea— que aquellos tratados con el régimen tradicional. La mayoría de estas molestias fueron leves o moderadas.
El estudio también evidenció la necesidad de seguir investigando la eficacia del medicamento en grupos poco representados en la muestra: el 92% de los participantes eran hombres, el 74% blancos y el 71% hombres que tienen sexo con hombres. Las mujeres y las comunidades racializadas aún necesitan ser incluidas en estudios posteriores para validar la eficacia y seguridad del tratamiento en estos colectivos.
Si finalmente se aprueba el uso de gepotidacina contra la gonorrea, el precio se definirá en función de su valor clínico y de mercado, según GSK. La versión aprobada para infecciones urinarias, bajo el nombre comercial Bluejepa, estará disponible en EE. UU. en la segunda mitad de 2025.
El Dr. Jeffrey Klausner, profesor de salud pública en la Universidad del Sur de California, destacó que el estudio ha sido “muy bien realizado” y representa un “verdadero avance” en la lucha contra la resistencia antimicrobiana. “Tener más opciones para tratar la gonorrea significa no tener que usar el mismo antibiótico una y otra vez, lo que nos permite frenar el desarrollo de resistencias”, aseguró.
Sin embargo, otros expertos advierten que, si no se administra correctamente, la bacteria también podría volverse resistente a la gepotidacina. “El N. gonorrhoeae probablemente desarrollará resistencia cuando aumente la presión selectiva y haya un cumplimiento subóptimo del tratamiento”, escribieron Magnus Unemo (Universidad de Örebro) y Teodora Wi (OMS) en un comentario en The Lancet.
En resumen, aunque la gepotidacina supone una alternativa prometedora, los científicos coinciden en que no es el fin del problema. La búsqueda de tratamientos nuevos para la gonorrea debe continuar para que esta infección siga siendo tratable en el futuro.
REFERENCIA
Imagen: Neisseria gonorrhoeae es el tipo de bacteria que causa la gonorrea, una infección de transmisión sexual. Centro de Control de Enfermedades (CDC)