Moderna tiene lista una vacuna combinada que protege contra la gripe y la covid con igual o mayor eficacia que las actuales. Pero el secretario de salud de EE. UU. Robert F. Kennedy Jr. amenaza con bloquear su aprobación.
Una vacuna. Dos virus. Y, sobre el papel, una protección más cómoda y eficaz. Esa es la promesa de mRNA-1083, el nuevo fármaco desarrollado por Moderna que une en una sola dosis las defensas contra la gripe estacional y el coronavirus. Los resultados del ensayo clínico en fase III acaban de salir, y son más que prometedores. El problema es que, en paralelo, los requisitos para autorizar vacunas en EE. UU. han cambiado y no precisamente a favor de la ciencia.
El estudio incluyó a más de 8.000 personas divididas en dos grupos: uno de 50 a 64 años y otro de mayores de 65. A algunos se les aplicó la vacuna combinada mRNA-1083 más un placebo; a otros, las vacunas contra gripe y covid ya disponibles.
Los primeros resultados, publicados en JAMA, muestran que quienes recibieron mRNA-1083 desarrollaron una respuesta inmunitaria igual o superior frente a los virus actuales. En el caso de la gripe, de hecho, la respuesta fue aún más elevada. Y lo mejor: sin efectos secundarios graves, ni reacciones inesperadas.
Una vacuna que cubra ambas enfermedades en un solo pinchazo sería una mejora enorme. Menos citas médicas, mayor facilidad logística, y un impulso clave a la cobertura vacunal, sobre todo en población vulnerable.
El giro inesperado: burocracia y política
Pero no todo es ciencia. En marzo, el Departamento de Salud de EE. UU. cambió las reglas del juego. La nueva normativa exige que todas las vacunas nuevas pasen por ensayos con grupo placebo, aunque ya existan vacunas eficaces para esa enfermedad.
Esto podría parecer una medida lógica, pero muchos expertos lo consideran innecesario e incluso problemático en casos como este. ¿Qué sentido tiene privar a un grupo de pacientes de una vacuna que ya se ha demostrado efectiva, solo por seguir el protocolo? ¿No es más seguro compararla directamente con las vacunas actuales, como se ha hecho hasta ahora?
Y aquí entra el factor más delicado: la figura de Robert F. Kennedy Jr., actual secretario de Salud en EE. UU., y conocido por su postura contraria a las vacunas, especialmente las de tipo mRNA. Ha llegado a afirmar (sin ninguna base científica) que la vacuna covid de Moderna era “la más mortal de la historia”.
Aunque el ensayo de Moderna ha sido exitoso, la falta de una vacuna de gripe previa basada en mRNA podría darle al regulador la excusa para exigir más estudios. Y eso significaría, como mínimo, retrasar la aprobación hasta 2026. O incluso dejarla en el limbo indefinidamente.
Una vacuna eficaz, segura y lista para proteger a millones podría quedar atrapada entre el progreso científico y las decisiones políticas.
La gran pregunta ahora es: ¿ganará la evidencia o la desconfianza?
REFERENCIA
Foto: Gage Skidmore