Un estudio reciente asocia el carácter de un bebé durante su primer año de vida con el perfil molecular de la leche materna, que podría transmitir los traumas de las madres a los bebés
¿Sabías que la leche materna también nos puede hablar del pasado? La leche materna es el fluido que para muchas personas simboliza el cuidado, pero ahora sabemos que también almacena recuerdos: las experiencias vividas de la infancia de la madre. Según los científicos, el comportamiento de un bebé no parece depender únicamente de la educación o el entorno, sino también de los efectos que deja el estrés y que se transmiten de generación en generación. Experiencias como el abandono, la negligencia o el abuso durante la infancia podrían tener efectos negativos en la salud mental, y no solo de quien las sufrió, sino de su descendencia. Ya se sospechaba que esos efectos podrían transmitirse a los hijos a través las hormonas, en este caso, de la leche materna.
La leche materna refleja la historia biológica y emocional de la madre
Esta investigación surge de la curiosidad por averiguar la relación de la leche materna y el trauma transgeneracional. El estudio demostró que las experiencias traumáticas dejan huellas en la leche materna que luego pueden influir carácter del bebé. Los investigadores ya habían realizado un estudio similar sobre el esperma que indicaba que la depresión se podía heredar a través del padre. Si el esperma puede transmitir información, ¿por qué la leche materna no?
La leche de las madres de Polonia dio la clave
Para responder esta pregunta, los investigadores realizaron un estudio con 103 parejas de madre e hijo de Breslavia, Polonia. Las parejas fueron evaluadas en el nacimiento, a los cinco meses y al cumplir un año. En la segunda visita, se realizó una muestra de leche y se pidió a las madres que respondieran un cuestionario sobre el temperamento de sus bebés. Al año, completaron otro cuestionario sobre sus antecedentes en la infancia antes de los 12 años. Los investigadores quisieron averiguar cómo influyen las experiencias traumáticas de una madre en la composición de su leche materna y si tenía relación con el temperamento de su bebé en el primer año.
En la leche materna, los científicos se fijaron en dos cosas: cadenas pequeñas de ARN (microARN) y ácidos grasos. Los microARN son moléculas pequeñas que regulan la expresión de genes. Si existe un cambio en el microARN, puede influir en el desarrollo y comportamiento del bebé. Por otro lado, tenemos los ácidos grasos que son componentes de la leche materna que aportan energía y ayudan al desarrollo del cerebro.
El ARN pequeño en la leche materna transmite la huella del trauma
Primero, los investigadores usaron una técnica que les permitió leer qué microARN hay en la leche y en qué cantidad. Después, confirmaron los resultados con otra técnica más precisa llamada qPCR (que mide la cantidad exacta de cada tipo de microARN, algo parecido a los primeros test de COVID). También analizaron las cantidades de los diferentes tipos de ácidos grasos. Así, encontraron que las madres que habían tenido experiencias traumáticas mostraban niveles más altos de tres tipos de microARN. En cuanto a los ácidos grasos, eran más bajos y eso podría afectar a la nutrición y desarrollo del bebé. Por lo tanto, los bebés cuyas madres habían vivido experiencias difíciles mostraban una tendencia leve hacia rasgos de carácter más sensibles o reactivos.
Aun así, los expertos siguen manteniendo la idea de que la leche materna es el mejor alimento para el bebé. Este estudio no cuestiona los beneficios de la leche materna, simplemente busca comprender cómo las experiencias pasadas pueden dejar huellas biológicas. Los resultados del estudio buscan visibilizar y darle importancia al bienestar emocional de la madre y el apoyo psicológico durante la maternidad.
La leche materna refleja la historia biológica y emocional de la madre. El estrés de la infancia de la madre deja huellas en las moléculas de la leche materna y, de algún modo, podrían influir en el desarrollo del bebé. Entenderlas abre nuevas formas de acompañar y cuidar a las madres y a sus bebés.
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