El deterioro cognitivo, como la pérdida de memoria y de capacidad de concentración, se duplica entre los jóvenes en la última década.

El porcentaje de jóvenes, de entre 18 y 39 años, con pérdidas de memoria, baja concentración y dificultades en la toma de decisiones, ha aumentado al doble en un estudio de 10 años de duración de la Universidad de Yale, de un 5,3% en 2013 a un 7,4% en 2023.

Para llegar a estas conclusiones, se realizó un estudio anual a un grupo de estadounidenses, a través de encuestas telefónicas. En esta encuesta, se realizaban preguntas sobre cuántas veces habían tenido pérdidas de memoria, baja concentración y dificultades en la toma de decisiones. Estos datos son interpretados como “cognitive disability” (discapacidad cognitiva) por la CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) de EE.UU.

Los investigadores analizaron estos datos desde 2013 hasta 2023, excluyendo 2020 por las restricciones de la pandemia de COVID-19. El deterioro cognitivo aumentó al doble en jóvenes en este periodo de tiempo. Lo sorprendente es que ocurra en jóvenes, cuando suelen ser síntomas que padecen las personas mayores.

Los resultados podrían ser preocuparnos, pero en el estudio se especifica que no es un resultado que determine un mayor deterioro cognitivo ni una mayor tasa de demencia en general. Simplemente indica que hay personas a quienes les cuesta más recordar, concentrarse o tomar decisiones, y esto puede generar dificultades en el entorno laboral o en la atención médica.

Al obtener los resultados de las encuestas, los investigadores eliminaron las respuestas de las personas que indicaron que habían sufrido ansiedad, depresión o demencia. Además, también hay que ser conscientes de que en los últimos años, es un tema más común y que se diagnostica con mayor facilidad porque las personas son más conscientes de su existencia. Las personas ya saben lo que es el deterioro cognitivo y cómo reconocerlo.

Otros factores relacionados con un mayor deterioro cognitivo

El estudio también reveló datos demográficos que podrían demostrar que las personas que sufren este tipo de trastornos podrían estar relacionados con el entorno en el que vivimos. Por ejemplo, se menciona que, en EE.UU. las personas que viven en zonas menos desarrolladas del medio oeste y regiones del sur tienen una tasa más alta de deterioro cognitivo, o que, los indios americanos, nativos de Alaska o hispanos, también registraron una tasa más alta, en comparación, por ejemplo, con los asiáticos, que presentaron una tasa más baja. Esto se relaciona con otros factores, como los bajos ingresos, un nivel educativo bajo o los problemas de salud, que también están vinculados a un mayor deterioro cognitivo.

Aunque los resultados en España no se pueden comparar con los de Estados Unidos, ya que la población del estudio tiene características diferentes, para que nos hagamos una idea aproximada, el Ministerio de Sanidad realizó una encuesta de salud en 2023 que indica que un 15,3% de la población española tiene dificultades para concentrarse o pérdidas de memoria. Un dato relevante es que el porcentaje de mujeres (18%) es más alto que el de los hombres (13%). En este estudio, se han analizado personas sin especificar su estado de salud, el entorno en el que viven o su situación socioeconómica. Los resultados dan bastante que pensar: es un porcentaje importante que indica un posible aumento del deterioro cognitivo en la población española. ¿Estamos realmente ante un aumento de los casos? ¿Somos más conscientes que antes? ¿O es que la forma de vida actual está afectando nuestra atención y memoria?

REFERENCIA

Rising Cognitive Disability as a Public Health Concern Among US Adults: Trends From the Behavioral Risk Factor Surveillance System, 2013-2023

Encuesta de Salud de España ESdE 2023