Quienes tienen niveles de B12 activa en la parte baja del rango «normal» muestran procesamiento cognitivo más lento y mayor daño en la sustancia blanca cerebral
Los análisis clínicos de vitamina B12 tienen un umbral: por encima, el nivel es «normal». En España y la mayoría de los países occidentales ese mínimo ronda los 148-200 pmol/L. Un nuevo estudio de la Universidad de California San Francisco (UCSF), publicado en Annals of Neurology, cuestiona ese umbral de una forma que afecta a millones de personas mayores: adultos completamente sanos con niveles de B12 muy por encima del mínimo, pero en la parte baja del rango normal, muestran daño cerebral mensurable y procesamiento cognitivo más lento. Pasar el corte no garantiza que el cerebro esté protegido. Teniendo en cuenta que obtenemos la vitamina B12 de fuentes animales, y que los veganos necesitan suplementación, el dato es importante para su salud mental a medida que envejecen.
Los niveles normales de vitamina B12 que se quedan cortos
El equipo liderado por el Dr. Ari J. Green del Departamento de Neurología de la UCSF analizó a 231 participantes del estudio BrANCH (Brain Aging Network for Cognitive Health), todos mayores de 70 años, ninguno con diagnóstico de deterioro cognitivo o demencia. El promedio de B12 en sangre del grupo era de 414,8 pmol/L, muy por encima del mínimo legal de 148 pmol/L. En lugar de medir solo el B12 total, el equipo midió la B12 activa (holotranscobalamina), que refleja con mayor precisión cuánta vitamina puede realmente usar el organismo. Ajustando por edad, sexo, educación y factores cardiovasculares, compararon los niveles de B12 activa con el rendimiento cognitivo y con resonancias magnéticas cerebrales.
Los vegetarianos y veganos tienen riesgo elevado de deficiencia sin suplementación
Los participantes con menor B12 activa, aunque dentro del rango «normal», mostraron procesamiento cognitivo significativamente más lento en pruebas estandarizadas, respuestas más lentas a estímulos visuales (indicativo de menor velocidad de conducción nerviosa) y mayor volumen de lesiones en la sustancia blanca cerebral. La sustancia blanca, formada por las fibras de mielina que conectan regiones del cerebro, depende de la B12 para su mantenimiento: sin suficiente vitamina, la vaina de mielina se deteriora de forma lenta pero acumulativa.
El efecto se amplificaba con la edad: cuanto mayor el participante, mayor el impacto de estar en la parte baja del rango normal. «Niveles anteriores que definían cantidades saludables de B12 pueden haber pasado por alto manifestaciones funcionales sutiles», señaló Green. «Revisitar la definición de deficiencia de B12 para incorporar biomarcadores funcionales podría llevar a una intervención más temprana y a la prevención del deterioro cognitivo».
Veganos, vegetarianos y personas que deben prestar más atención
La B12 solo se encuentra de forma biodisponible en alimentos de origen animal: carne, pescado, huevos, lácteos. Los vegetarianos y veganos tienen riesgo elevado de deficiencia sin suplementación. Los mayores de 65 tienen menor eficiencia de absorción intestinal de B12 aunque coman bien.
Las personas que toman metformina (el antidiabético oral más utilizado) tienen absorción de B12 reducida. Y quienes se han sometido a cirugía bariátrica pierden parte del mecanismo de absorción. En todos esos grupos, el nuevo estudio sugiere que incluso niveles considerados «normales» pueden ser insuficientes para proteger el cerebro y que la suplementación debería considerarse de forma proactiva, especialmente si existen síntomas neurológicos sutiles.
REFERENCIA