Aunque el apagón administrativo retrasó su publicación, pero ya tenemos las imágenes del  3I/ATLAS tomadas desde Marte

Imagen principal: esta imagen ultravioleta muestra el halo de gas y polvo, o coma, que rodea al cometa 3I/ATLAS, tal y como lo captó la nave espacial MAVEN de la NASA el 9 de octubre de 2025. Crédito: NASA/Goddard/LASP/CU Boulder

Cuando un objeto interestelar entra en nuestro barrio planetario, la ciencia se moviliza. El cometa  3I/ATLAS, que viene de fuera del sistema solar, pasó junto a Marte a comienzos de octubre y empezó la coreografía de sondas y rovers para fotografiarlo. La ESA y la agencia china publicaron pronto sus primeros fotogramas, mientras que las misiones de la NASA tuvieron que esperar a que terminara el cierre del gobierno estadounidense. No todas las fotos cuentan lo mismo ni con la misma precisión.

Sobre un fondo mayoritariamente negro, el cometa interestelar 3I/ATLAS aparece como una mancha blanca con una forma semicircular en su núcleo. Crédito: NASA/JPL-Caltech/Universidad de Arizona

Sobre un fondo mayoritariamente negro, el cometa interestelar 3I/ATLAS aparece como una mancha blanca con una forma semicircular en su núcleo. Crédito: NASA/JPL-Caltech/Universidad de Arizona

En su máxima aproximación al planeta rojo, 3I/ATLAS pasó a unos 30 millones de kilómetros. Desde esa distancia, varias misiones en Marte lo tuvieron a tiro. Con el gobierno reactivado, la NASA ha difundido por fin los resultados de tres de ellas, el orbitador Mars Reconnaissance Orbiter (MRO), el orbitador MAVEN, Mars Atmosphere and Volatile EvolutioN, y el rover Perseverance.

El MRO utilizó su cámara HiRISE el 2 de octubre, cuando el cometa estaba a 0,2 unidades astronómicas (AU, la distancia media entre la Tierra y el Sol). El equipo giró la nave, que normalmente mira superficies bien iluminadas de la superficie de marte, para poder encuadrar el objetivo hacia el cielo. Esas tomas, entre las más cercanas que conseguirán las naves de la agencia o los telescopios terrestres, ayudarán a afinar el tamaño del núcleo del cometa 3I/ATLAS.

La imagen visible muestra a 3I/ATLAS como una mancha blanca suave y redondeada, la coma, el gas y polvo que escapan al calentarse. La versión anotada de la NASA indica que la envoltura gaseosa ronda los 1.500 kilómetros de diámetro. A partir de estas imágenes se podrá estimar el tamaño del núcleo helado y el color de las partículas.

El cometa interestelar 3I/ATLAS se ve como una mancha tenue contra un campo estelar de fondo en dos imágenes tomadas por el instrumento Mastcam-Z a bordo del rover Perseverance de la NASA en Marte el 4 de octubre de 2025. Crédito: NASA/JPL-Caltech/ASU/MSSS

El cometa interestelar 3I/ATLAS se ve como una mancha tenue contra un campo estelar de fondo en dos imágenes tomadas por el instrumento Mastcam-Z a bordo del rover Perseverance de la NASA en Marte el 4 de octubre de 2025. Crédito: NASA/JPL-Caltech/ASU/MSSS

“Las observaciones de objetos interestelares siguen siendo tan raras que aprendemos algo nuevo en cada ocasión. Hemos tenido suerte de que 3I/ATLAS pasara tan cerca de Marte”, explicó Shane Byrne, investigador principal de HiRISE en la Universidad de Arizona. Leslie Tamppari, científica del proyecto MRO en JPL, añadió: “Esta es una de esas ocasiones en las que estudiamos un objeto espacial de paso”.

La sonda MAVEN, enfocada al entorno superior de Marte, aportó el lado químico. Con su espectrógrafo ultravioleta IUVS, Imaging Ultraviolet Spectrograph, tomó imágenes entre el 27 de septiembre y el 7 de octubre en varias longitudes de onda, donde el cometa aparece como un punto brillante y pixelado. Esas observaciones en ultravioleta permiten descomponer mejor la luz del objeto, establecer límites superiores a ratios clave como hidrógeno contra deuterio y empezar a inferir posibles orígenes dentro de nuestra galaxia.

La NASA publicó además un mosaico anotado que separa tres fuentes de hidrógeno detectadas por IUVS: el hidrógeno atmosférico de Marte, más brillante a la derecha, el hidrógeno del medio interplanetario, en el centro, y el hidrógeno ligado al agua que libera 3I/ATLAS, a la izquierda. “Las imágenes de MAVEN son de verdad increíbles”, dijo Shannon Curry, investigadora principal de la misión en la Universidad de Colorado Boulder. “Las detecciones que vemos son significativas y solo hemos empezado a analizarlas”.

Desde el suelo marciano, el rover Perseverance se sumó a la caza con su cámara Mastcam-Z el 4 de octubre. Como el cometa se veía extremadamente débil desde el cráter Jezero, el equipo recurrió a exposiciones largas. Eso convirtió las estrellas en trazos, mientras que 3I/ATLAS, marcado con retículas, apenas asoma sobre el ruido. Aun así, esas tomas complementan el rompecabezas, porque muestran el objeto desde otra geometría de observación.

Tras pasar por detrás del Sol, 3I/ATLAS ha reaparecido con cambios notables. Los equipos informan de un aumento fuerte de brillo, actividad nueva en ultravioleta y rayos X y un color más marcado, señales de que el calentamiento solar altera su superficie y su coma. El 19 de diciembre de 2025 hará su máxima aproximación a la Tierra, a unas 2 AU, casi el doble de la distancia media al Sol. No hay riesgo alguno para nuestro planeta, pero sí una oportunidad única para seguir desentrañando cómo se forman y evolucionan los cometas que nacen en otros sistemas.

REFERENCIA

NASA’s Mars Spacecraft Capture Images of Comet 3I/ATLAS