Un estudio reciente sugiere que el consumo de drogas psicodélicas, en concreto de LSD, se asocia a un menor consumo de alcohol
El alcoholismo afecta a millones de adultos y es uno de los problemas de salud pública más persistentes en Estados Unidos. En España, según el Ministerio de Sanidad, existe entre un 15 y un 16% de personas que sufren un consumo de riesgo y el 6% tiene dependencia, frente al 10% en Estados Unidos.
Las personas que sufren de alcoholismo tienen dificultades para controlar el consumo a pesar de conocer el daño físico y mental que les puede producir. Existen muchos tratamientos para ello, pero las tasas de recaída siguen siendo altas. Por eso, los investigadores están explorando alternativas.
James M., investigador de la Universidad Estatal de Florida, quiso investigar la diferencia entre el consumo de drogas administrado por profesionales y el consumo con fines recreativos. Zech colaboró con Jérémie Richard, de la Facultad de Medicina de Johns Hopkins, y con Grant M. Jones, de la Universidad de Harvard.
El equipo de investigación analizó pequeños ensayos clínicos de la población general, utilizando datos de la Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas y Salud. Los estadounidenses respondieron preguntas detalladas sobre su estilo de vida y salud. Se recogieron datos de un total de 139.524 adultos entre los años 2021 y 2023.
El consumo de drogas psicodélicas y el alcoholismo
Los investigadores no se limitaron a analizar quién consumía drogas y quién bebía alcohol, sino que también controlaron el consumo de otras sustancias como el tabaco y el cannabis. Además, ajustaron sus cálculos a variables como la edad, el sexo, los ingresos y el nivel educativo. Este proceso les ayudó a separar la relación del consumo de drogas con los problemas con el alcohol.
Los científicos también tuvieron en cuenta si los participantes cumplían los criterios de alcoholismo durante el último año y su nivel de gravedad. Los síntomas pueden ser tener ansiedad por consumir alcohol hasta descuidarse de responsabilidades a causa del consumo.
Los resultados del estudio revelaron una asociación con la dietilamida del ácido lisérgico (LSD). Los adultos que indicaron haber consumido LSD en el último año tenían una menor probabilidad de cumplir los criterios de alcoholismo. Entre el porcentaje de personas alcohólicas, las que consumían LSD reportaron un 15% menos de síntomas.
El equipo de investigadores no encontró otras sustancias relacionadas con el mismo patrón. Esto sugiere que el consumo de LSD podría tener un efecto protector o una relación con el contexto en el que se suele consumir.
¿Puede una droga psicodélica reducir el riesgo de alcoholismo?
Los expertos siguieron la investigación examinando los historiales de consumo a lo largo de la vida de los participantes. Se les preguntó si habían consumido drogas, incluso si lo habían hecho recientemente. Las personas que habían consumido drogas como el MDMA o la psilocibina tenían mayores probabilidades de ser alcohólicos. Por el contrario, el consumo de DMT a lo largo de la vida se asoció con una menor probabilidad de tener este trastorno.
Estos resultados contradictorios hace que los investigadores propongan diferentes teorías, es posible que las personas con problemas de consumo de sustancias sean más propensas a experimentar con psilocibina.
Otra posibilidad se relaciona con la naturaleza de la propia experiencia psicodélica. El uso de estas sustancias en un entorno clínico garantiza un resultado positivo, en cambio, hacer uso de estas sustancias de forma recreativa conlleva riesgos. Si una persona consume estas sustancias sin supervisión, puede tener una experiencia negativa y, por lo tanto, podría aumentar el consumo de alcohol para compensar el estrés que le ha provocado la experiencia.
En cambio, los consumidores del LSD reportaron que los efectos no suelen llevarles a una experiencia negativa. Esto podría reducir los factores psicológicos que impulsan el consumo excesivo del alcohol.
Menos alcoholismo entre quienes consumieron LSD
La investigación demuestra que la psilocibina es eficaz cuando se administra clínicamente. En Dinamarca se realizó un pequeño ensayo en el que probaron una única dosis alta en pacientes con un trastorno grave de alcoholismo. Los médicos observaron una reducción en el consumo excesivo del alcohol y en los antojos.
La diferencia entre los efectos positivos de la psilocibina en el ensayo clínico y la asociación negativa observada en los datos de la población general es importante. Esto demuestra que una terapia y orientación profesional podría lograr grandes resultados terapéuticos. El consumo de estas sustancias sin vigilancia puede tener efectos negativos.
Las limitaciones del estudio se centran en que se han analizado los resultados en un momento determinado, no se les ha realizado un seguimiento a las personas a lo largo del tiempo. Los investigadores no pueden demostrar que el LSD reduzca el consumo del alcohol a largo plazo. También existe la posibilidad de que las personas que consumen LSD simplemente tienen diferentes costumbres de vida y eso les protege de la adicción al alcohol.
Los investigadores insisten en la necesidad de seguir estudiando este caso a largo plazo y realizar un seguimiento de los individuos para aclarar el orden de las causas. Así se sabría si el consumo de psicodélicos provoca un cambio en el comportamiento del consumo de alcohol o no. Además, también creen que habría que medir la dosis y frecuencia de consumo y comprender si tiene beneficios al consumirlo una única vez o de forma frecuente.
REFERENCIA