Los registros neuronales tomados durante cirugía en pacientes anestesiados revelan que el hipocampo responde a los sonidos y codifica lenguaje incluso en ausencia total de consciencia
La anestesia general suprime la consciencia. Los pacientes no recuerdan nada de lo que ocurre durante la operación. Pero ahora, gracias a los primeros registros de actividad neuronal tomados directamente del hipocampo humano durante una intervención quirúrgica, sabemos que el cerebro no está completamente inactivo. U
n estudio publicado esta semana en Nature demuestra que las neuronas del hipocampo de pacientes anestesiados responden a secuencias de sonidos, discriminan entre tonos habituales e inesperados, codifican propiedades semánticas del lenguaje hablado y hasta predicen qué palabra viene a continuación en una frase. El cerebro, en otras palabras, aprende incluso cuando la persona no es consciente de nada.
El experimento: neuronas del hipocampo durante la cirugía
El estudio aprovechó una circunstancia quirúrgica inusual: pacientes que se sometían a cirugía cerebral para tratar epilepsia resistente necesitaban implantes temporales de electrodos en el hipocampo para localizar el foco epiléptico. Esos electrodos, ya implantados con fines clínicos, se usaron durante los períodos de anestesia general (para otras partes de la intervención quirúrgica) para registrar la actividad eléctrica de neuronas individuales del hipocampo mientras los pacientes estaban inconscientes.
Durante la anestesia, el equipo reprodujo secuencias auditivas con distintas propiedades: series de tonos donde algunos eran «raros» o inesperados dentro del patrón (los llamados oddball paradigms), frases habladas con distinto contenido semántico, y secuencias donde la palabra siguiente podía o no ser predicha por el contexto.
Los resultados fueron sorprendentes. Las neuronas del hipocampo respondían selectivamente a los tonos raros (lo que indica que el cerebro está siguiendo el patrón y detectando las desviaciones del mismo), codificaban propiedades relacionadas con el significado de las palabras (semántica) y mostraban actividad anticipatoria antes de las palabras que podían predecirse por el contexto. Esa predicción anticipatoria, que requiere haber «aprendido» el contexto auditivo previo, ocurría en cerebros completamente inconscientes.
Qué nos dice sobre la consciencia y el aprendizaje
El hallazgo es conceptualmente importante porque durante décadas se asumió que el aprendizaje declarativo (el que depende del hipocampo y produce memorias explícitas sobre hechos y episodios) requería consciencia. La idea era que sin atención consciente hacia los estímulos, el hipocampo no los codificaría. Los nuevos datos muestran que eso no es completamente cierto: el hipocampo puede procesar información compleja, detectar patrones y hacer predicciones sin que el sujeto sea consciente de nada.
Eso no significa que los pacientes formen memorias episódicas durante la anestesia (los registros de electrodos permiten ver la actividad neuronal pero no implican que se forme un recuerdo recuperable). Pero sí sugiere que la computación hipocampal (detectar novedades, aprender estructuras de secuencias, predecir) es en parte un proceso automático que no requiere consciencia para operar.
Las implicaciones para la medicina son potencialmente relevantes. Si el cerebro bajo anestesia sigue procesando información auditiva de forma significativa, las conversaciones que mantiene el equipo quirúrgico durante las operaciones (que los anestesistas suelen considerar completamente inocuas) podrían estar siendo procesadas por los cerebros de los pacientes de formas que, aunque no produzcan recuerdos conscientes, quizás tengan algún efecto. Ese es un campo de investigación que el nuevo estudio abre de forma urgente.
REFERENCIA