No es fácil explicar cuál es la raíz del TDAH, pero un nuevo estudio apunta al entorno familiar, especialmente para los niños que son más sensibles

¿Por qué el entorno en el que crecen los niños puede ser beneficioso para unos o perjudicial para otros? En este estudio se quiso analizar cómo afecta el entorno en el que crecen los niños respecto a su TDAH. El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad se diferencia por tener dificultades en mantener un nivel de atención, por tener impulsividad e hiperactividad.

En este estudio, los investigadores observaron la sensibilidad de los niños respecto al entorno familiar en el que crecen, si tienen apoyo emocional, una buena estructura del hogar o una buena relación con sus padres.

El estudio longitudinal a lo largo de 17 años de la Universidad Ben-Gurion del Néguev hizo un seguimiento de 95 niños desde su nacimiento hasta la adolescencia, y también de sus padres, para observar si se podía predecir el TDAH desde una edad temprana.

La infancia explica cuál es la raíz del TDAH

Los científicos observaron principalmente el carácter de los niños, si los padres tenían síntomas de TDAH y cómo era el entorno familiar en los primeros años de la infancia. Un dato importante que observaron es que los factores de riesgo tempranos no afectan a todos los niños de la misma manera.

Los investigadores, dirigidos por las profesoras Andrea Berger y Judith G. Auerbach (BGU), junto con la Dra. Tzlil Einziger, descubrieron que los bebés que tenían la necesidad de estar en movimiento constante eran más propensos a tener sensibilidad a su entorno. Además, los padres de esos niños también tenían síntomas elevados de TDAH.

En cambio, los niños que tuvieron un entorno familiar enriquecedor y con apoyo, tuvieron un mejor funcionamiento cognitivo a los 7 años. Un buen entorno familiar también se relacionó con menos síntomas de TDAH durante la infancia y la adolescencia.

El entorno no afecta a todos los niños por igual

Según Berger, no es solo existan niños más sensibles o menos sensibles, sino que la sensibilidad existe y está determinada por la relación entre el carácter de los niños y de las características de los padres.

En el estudio se observa que los niños más sensibles no solo son los más afectados por los entornos negativos, sino que cuando el entorno es positivo, también son los que más se benefician.

Entender que los niños se pueden ver afectados por el entorno en el que crecen, puede ayudar a adaptar esos mismos espacios para los niños que más lo necesitan. Así, interviniendo de forma temprana en el entorno familiar, podrían reducirse los síntomas de TDAH en niños muy sensibles.

REFERENCIA

Neonatal Surgency Moderates the Association Between the Home Environment and Executive Functions in Children With a Family History of ADHD