Un nuevo vídeo del telescopio Chandra sigue, con precisión inédita, cómo crecen los restos después de que una supernova explota, en un vídeo que cubre 25 años

¿Qué queda después de la explosión de una supernova, la muerte explosiva de una estrella? Los telescopios Hubble, Spitzer y, sobre todo, Chandra han fotografiado estos objetos en distintas longitudes de onda. Sabíamos que el gas caliente se expande y que las ondas de choque encienden polvo y gas cercanos. Faltaba lo difícil, encadenar observaciones lo bastante precisas y espaciadas para captar su evolución como si fuera una película. Esa es la pieza que ahora encaja.

Durante 25 años, el Observatorio de Rayos X Chandra de la NASA ha apuntado una y otra vez al mismo lugar del cielo, donde aún flotan los despojos de la supernova observada por Johannes Kepler en 1604. Con esos datos, un equipo ha creado el metraje más largo jamás publicado por Chandra, un vídeo que muestra cómo se desplaza la cáscara de escombros estelares y cómo choca con material expulsado antes y durante la explosión. La secuencia combina cinco épocas de observación, de 2000, 2004, 2006, 2014 y 2025, y convierte un fenómeno cósmico en algo casi palpable.

¿Qué ocurre después de que una supernova explota?

Los rayos X permiten medir velocidades y densidades del gas con una nitidez imposible en luz visible. En la parte inferior del remanente, los filamentos avanzan a unos 22,2 millones de kilómetros por hora, cerca del 2% de la velocidad de la luz. En la parte superior, la expansión es más lenta, alrededor de 6,4 millones de kilómetros por hora. Esa diferencia sugiere que el material encuentra regiones con densidades distintas, que frenan o aceleran la onda de choque. No es un globo perfecto, es un frente de choque que se amolda al medio circundante.

El resultado no solo es bonito. “¿Alguna vez te has preguntado qué ocurre tras la explosión de una supernova?” preguntaba la NASA al presentar el vídeo, poniendo en contexto que es “El vídeo más largo jamás publicado” por Chandra. Es una crónica en cámara rápida de la física de altas energías. Una supernova, al desintegrar su estrella, sintetiza y lanza al espacio elementos como oxígeno, silicio o hierro. En esa sopa caliente nacen, miles de millones de años después, nuevas estrellas y planetas. “Las explosiones de supernovas y los elementos que expulsan al espacio son esenciales para la formación de nuevas estrellas y planetas”, resume Brian Williams, científico del proyecto en el Centro Goddard, que subraya la relevancia de entender su comportamiento para reconstruir nuestra historia cósmica.

Los astrónomos han mostrado el trabajo durante la 247ª reunión de la AAS, la American Astronomical Society, en Phoenix. Allí, además de las cifras, destacaron la lectura que deja la asimetría del remanente: pistas sobre cómo era el entorno de la estrella antes de morir y sobre el propio mecanismo de explosión. La responsable, una enana blanca, explotó por termonuclear, una categoría, las tipo Ia, que se usa como “candelas estándar” para medir distancias cósmicas. Ver su remanente evolucionar con esta continuidad ayuda a atar cabos entre la explosión que iluminó el cielo en 1604 y la física de los choques que aún vemos hoy.

El equipo planea seguir tomando imágenes. Cada época nueva permite comparar posiciones, calcular aceleraciones y afinar modelos de densidad del medio interestelar, ese gas tenue que, pese a su fama de vacío, decide cuánto y cómo se frena la onda de choque. “Su historia apenas está comenzando a revelarse”, señalaba Jessye Gassel, doctoranda en la Universidad George Mason. La historia continúa, porque en astrofísica el tiempo largo es parte del método.

REFERENCIA

Supernova Remnant Video From NASA’s Chandra Is Decades in Making (NASA)

Imagen: Los investigadores han publicado un vídeo que muestra cómo han evolucionado en los últimos 25 años los restos expulsados al espacio por la explosión de una supernova enana blanca. Las imágenes del Observatorio de Rayos X Chandra son impresionantes. © Observatorio de Rayos X Chandra