El baduanjin: un ejercicio en china hace 800 años puede ser la clave para combatir la hipertensión y lograr un corazón sano
En los parques de muchas ciudades chinas, al amanecer, algunos grupos de personas se mueven con una lentitud casi coreografiada, sus brazos se elevan suavemente, las respiraciones son profundas y torsiones pausadas. Lo que parece una danza meditativa es en realidad baduanjin, una rutina de ocho movimientos con más de ocho siglos de historia.
La hipertensión sigue siendo uno de los grandes enemigos silenciosos de la salud cardiovascular, porque puede dañar arterias y corazón sin dar apenas síntomas. Un reciente estudio a gran escala, publicado en la revista Journal of the American College of Cardiology (JACC), y realizado en siete comunidades chinas, siguió durante un año a 216 voluntarios de más de 40 años con hipertensión en estadio 1 (presión sistólica entre 130 y 139 mm Hg).
La investigación reveló que esta antigua rutina de movimientos suaves y meditación no solo es relajante, puede reducir la presión arterial en sus etapas iniciales de forma clara y sostenida, con resultados comparables con los de una caminata a paso ligero o incluso algunos medicamentos para la hipertensión.
Combatir la hipertensión
Muchos adultos no tienen hipertensión clínica, pero su presión arterial es normal-alta, una condición que supone un factor de riesgo a la hora de desarrollar enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. El problema es que a menudo las recomendaciones de estilo de vida, como ir al gimnasio o correr, son difíciles de mantener a largo plazo por falta de tiempo, equipo o motivación, por eso el baduanjin se presenta como una alternativa sencilla y eficaz.
- Durante el estudio los investigadores dividieron a los 216 participantes en tres grupos:
- Grupo Baduanjin: practicaron la rutina 30 minutos al día, al menos cinco días a la semana.
- Grupo de caminata rápida: realizaron caminatas a paso ligero con la misma frecuencia.
- Grupo de ejercicio autodirigido: siguieron las recomendaciones habituales de actividad física por su cuenta.
Durante las primeras 12 semanas, los grupos fueron monitoreados, pero el resto del año continuaron de forma autónoma para comprobar si los beneficios eran sostenibles en el tiempo. En tan solo tres meses, los que practicaron baduanjin redujeron su presión arterial sistólica de forma significativa, además, estas mejoras se mantuvieron durante todo el año, incluso sin supervisión continua.
La gente continuó practicándolo porque es fácil, agradable y no genera fatiga. Según los investigadores, esta reducción es comparable a la que ofrecen algunos fármacos comunes para la hipertensión, pero con las ventajas de ser gratuito y no tener ningún efecto secundario.
Baduanjin: un ejercicio para mantener el corazón sano
La hipertensión es el principal factor de riesgo modificable para las enfermedades cardiovasculares y la muerte prematura. Sin embargo, muchas personas abandonan el ejercicio tradicional por falta de tiempo, mal tiempo o dificultades físicas. El Dr. Jing Li, autor principal del estudio, señala que el baduanjin es una intervención «escalable y accesible».
Al ser de intensidad baja a moderada, es seguro para casi cualquier adulto y extremadamente fácil de mantener a largo plazo. El baduanjin no es solo movimiento, es una disciplina mente-cuerpo, que consta de ocho movimientos estructurados que combinan actividad aeróbica, entrenamiento de flexibilidad, ejercicios isométricos y atención plena (mindfulness). Sus mayores ventajas son la accesibilidad y la sencillez, una sesión puede durar entre 15 y 30 minutos, no requiere equipo especial, ni ropa deportiva específica y puede realizarse en cualquier lugar, desde un parque hasta el salón de casa.
El estudio no dice que el baduanjin sea la cura para la hipertensión, ni sustituye el seguimiento médico, pero sí refuerza la idea de que a veces, una práctica antigua, suave y bien diseñada puede convertirse en una herramienta útil, segura y fácil de cuidar nuestro corazón y mejorar nuestra salud.
REFERENCIA