El colapso del vórtice polar puede provocar temperaturas bajo cero, fuertes nevadas y tormentas, que se extienden a Norteamérica y Europa, España incluida

El vórtice polar es un gran remolino de vientos y aire muy frío que, en invierno, rodea el Ártico y suele mantener el frío encerrado en el Polo Norte. Pero cuando se debilita por un calentamiento súbito de la estratosfera, un rápido aumento de temperatura y presión en capas altas, el aire frío se «escapa» del remolino y libera el frío hacia el sur.

En los últimos días varios análisis apuntan a un vórtice polar cada vez más inestable, con lóbulos que se descuelgan hacia América y Europa. España, de momento, empieza febrero bajo el dominio de borrascas atlánticas, con lluvia, viento y nieve en montaña, mientras los meteorólogos vigilan si ese enfriamiento en altura termina notándose en superficie más adelante.

Análisis de la anomalía de presión del vórtice polar en enero de 2026

Análisis de la anomalía de presión del vórtice polar en enero de 2026

El colapso del vórtice polar llega a España

Ahora se han detectado “señales serias de debilitamiento” del vórtice, con posibilidad de división o colapso a comienzos de mes. Ese escenario abre la puerta a irrupciones frías a latitudes medias, incluida la península ibérica. La inestabilidad actual ya ha favorecido olas de frío en Norteamérica y el norte de Europa, mientras en la península el chorro polar se ha desplazado al sur y, junto a un bloqueo sobre Groenlandia y Escandinavia, está canalizando borrascas cargadas de lluvia y viento.

El meteorólogo Andrej Flis, de Severe Weather Europe, detalla que los modelos apuntan a un calentamiento súbito estratosférico a inicios de febrero. Este fenómeno puede partir el vórtice en dos y, en ocasiones, trasladar sus efectos hacia abajo, donde se genera el tiempo que sentimos. Flis recuerda, no obstante, que no todos los vórtices “bajan” y que su impacto varía según la región, por lo que aún no se puede garantizar un golpe de frío severo en España. En sus mapas se observa un vórtice alargado y deformado por altas presiones en altura, una señal típica previa a los colapsos.

La previsión para la primera semana de febrero

¿Qué significa eso para España ahora mismo? La agencia estatal AEMET prevé que la primera semana de febrero, del día 2 al 8, quede dominada por borrascas atlánticas. Tocará un patrón muy húmedo, con las lluvias más generosas en Galicia, el oeste de Castilla y León y Extremadura, además de el sur de Andalucía y tramos del Sistema Central. Habrá temporal marítimo, rachas intensas y episodios de nieve en montaña. Las temperaturas, en general, no serán especialmente bajas para la época.

La posible transición hacia un patrón más frío dependerá de dos piezas. La primera, que el colapse se confirme y desorganice por completo el vórtice. La segunda, que esa alteración se propague a la troposfera, que es donde se decide el recorrido de las borrascas y de las lenguas de aire ártico. Si ambas condiciones se cumplen, los bloqueos en latitudes altas podrían reforzarse y favorecer entradas frías continentales desde el este de Europa hacia el oeste, con descenso marcado de la cota de nieve y heladas más extensas. Si no lo hacen, el efecto en España podría limitarse a más trenes de borrascas y bajones térmicos puntuales entre frentes. Ahora mismo ningún modelo garantiza un desenlace único.

Conviene recordar la definición oficial de ola de frío en España. AEMET la declara si, durante al menos tres días seguidos, como mínimo el 10% de las estaciones registran temperaturas mínimas por debajo del percentil 5% de su serie de enero y febrero del periodo 1971–2000. Es un umbral técnico que evita llamar “ola” a un descenso pasajero o local. Por eso podemos tener días muy fríos sin que el episodio cumpla criterios de ola de frío a escala nacional.

A corto plazo, lo más probable es que febrero empiece con paraguas, avisos costeros y nieve en montaña, mientras los equipos de predicción siguen de cerca la evolución del vórtice. Si el motor estratosférico termina “empujando” hacia abajo, el frío ganará opciones en la segunda mitad del mes. Si no, seguiremos con el guion húmedo. La atmósfera, como siempre, tiene la última palabra.

REFERENCIA

Stratospheric Warming Confirmed: Polar Vortex Collapse to Bring Major Weather Disruption in the Coming Weeks