Los investigadores simularon qué ocurriría en un escenario de crisis ambientales, pandemias, conflictos o escasez extrema de recursos

¿Qué tienen en común el comportamiento de los átomos en un trozo de vidrio y el crecimiento de la población humana? A primera vista, absolutamente nada, sin embargo, podría ser la clave para entender que nuestro pasado y futuro demográfico reside en las leyes de la física de sistemas desordenados.

El gran temor de los demógrafos y ecologistas durante mucho tiempo ha sido la superpoblación, un planeta saturado de personas compitiendo por recursos cada vez más escasos. Pero las sombrías predicciones de Malthus para los años 70 nunca se cumplieron, y el crecimiento de la población de la Tierra se está frenando.

La población humana mundial podría colapsar y reducirse a la mitad en torno al año 2064

Un nuevo estudio publicado por el físico Alessio Zaccone de la Universidad de Milán en la revista Chaos, Solitons & Fractals introduce un giro drástico y matemático a esta narrativa, mediante una ecuación sorprendentemente sencilla, el modelo advierte que, si las crisis ambientales o sociales y la pérdida de capacidad de carga de la Tierra se intensifican bruscamente, la población humana mundial podría colapsar y reducirse a la mitad en torno al año 2064.

Con una sola ecuación no lineal, los autores intentan describir 12.000 años de crecimiento humano. El resultado no es una profecía sobre el fin de la población, sino un modelo matemático que conecta historia demográfica, física de materiales y escenarios futuros extremos.

Los patrones de crecimiento humano, desde el Neolítico hasta hoy, pueden describirse mediante la misma dinámica matemática que se usa para estudiar materiales desordenados como los vidrios. Esta ecuación, conocida como modelo de rate-feedback o ecuación Trachenko‑Zaccone, reproduce tanto los periodos de crecimiento lento como las fases de expansión explosiva.

Una fórmula para 12.000 años de historia

A lo largo de la historia de la demografía se han empleado diferentes fórmulas para explicar cómo crecemos. Por un lado, están las leyes exponenciales clásicas de Malthus, un crecimiento descontrolado hacia el infinito, es decir un crecimiento exponencial insostenible y el modelo logístico de Verhulst, quien introdujo la idea de una capacidad de carga que limita el crecimiento, es decir que afirma que el crecimiento se frena al alcanzar un límite ecológico.

Por otra parte, existen aproximaciones más complejas como el crecimiento hiperbólico de Von Foerster, que describe cómo la población humana creció de forma acelerada gracias a los avances tecnológicos y el uso masivo de energía. Una serie de modelos matemáticos que han sido piezas útiles pero incompletas.

El avance de Zaccone y Trachenko consiste en una ecuación de retroalimentación no lineal sorprendentemente simple. Esta fórmula, utilizada originalmente para describir cómo se relajan los materiales amorfos como los vidrios, ha demostrado ser capaz de unificar 12,000 años de datos demográficos bajo un mismo marco matemático. El modelo puede conmutar entre diferentes regímenes históricos simplemente cambiando un parámetro llamado K.

La genialidad del modelo reside en su flexibilidad, según el estudio el parámetro K puede describir las etapas de aceleración y de freno poblacional:

  • Cuando K es positivo, el crecimiento es «exponencial comprimido», lo que explica las fases de expansión explosiva, como las vividas durante las revoluciones industriales.
  • Cuando K es negativo, el crecimiento es «exponencial estirado», una fase de desaceleración y estabilización.

En lugar de usar modelos separados para cada época, a partir de un solo parámetro, busca una regla común que resuma el comportamiento global de la población humana. Los investigadores descubrieron que, desde aproximadamente 1970, la humanidad ha entrado en este segundo régimen (K < 0), lo que refleja la caída global de las tasas de fertilidad y una tendencia hacia la estabilidad.

El colapso de la población en 2064

La parte más impactante del estudio explora qué sucedería si el equilibrio actual se rompiera bruscamente. El modelo no predice el fin del mundo, pero sirve como una herramienta de advertencia. En un escenario de «peor caso posible», los autores analizaron qué ocurriría si una crisis global, provocada por un colapso climático acelerado, pandemias masivas o escasez crítica de recursos, redujera repentinamente la capacidad de la Tierra para sostenernos a unos 2,000 millones de personas. Bajo estas condiciones extremas, el modelo matemático predice que la población mundial podría reducirse a la mitad para el año 2064.

Esto no es una profecía inevitable, Zaccone insiste en que es un escenario ilustrativo para mostrar cómo de sensible es nuestra dinámica poblacional ante cambios ambientales bruscos. En la actualidad nuestra trayectoria sigue siendo relativamente estable, aunque los autores subrayan que la humanidad ya está empujando los límites planetarios. Vivimos un punto de inflexión demográfico, el crecimiento se ralentiza, pero el impacto ambiental sigue aumentando, creando una brecha peligrosa entre población, consumo y sostenibilidad.

Este modelo no solo unifica miles de años de historia humana, sino que nos obliga a mirar hacia adelante con una mezcla de realismo y responsabilidad. La ecuación no dicta nuestro destino, pero sí nos recuerda que el futuro demográfico dependerá de nuestras decisiones colectivas.

REFERENCIA

Global population crisis scenarios predicted by a general nonlinear dynamical model