¿Bebes café? Puedes tener menos grasa y más músculo, pero no es por la testosterona

café y músculo

Un estudio finlandés halla que quienes consumen más café tienen menos grasa total y abdominal y más músculo esquelético que quienes beben poco o nada

El café no deja de deparar sorpresas a los investigadores. Ya se sabía que su consumo habitual se asocia a menor riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular, aunque los mecanismos biológicos detrás de esa relación siguen siendo en buena parte un misterio. Un nuevo estudio finlandés añade una vuelta de tuerca más en el que entran en escena los músculos, la grasa y la testosterona.

Índice
  1. El mismo peso, distinta composición corporal
  2. El lío de la testosterona en los hombres
  3. No quiere decir que tomar café te convierte en un figurín
  4. REFERENCIA

El mismo peso, distinta composición corporal

El trabajo analizó datos de 2.264 adultos de 46 años incluidos en la cohorte de nacimiento del norte de Finlandia de 1966, una de las bases de datos de seguimiento más completas de Europa. Los investigadores de la Universidad de Oulu dividieron a los participantes en cuatro grupos según su ingesta habitual de café y compararon, entre otros parámetros, su composición corporal, sus marcadores metabólicos en sangre y sus niveles de hormonas sexuales.

Hay que tener en cuenta que Finlandia tiene el mayor consumo de café per cápita del mundo, con una media de unos 12 kilogramos por persona al año, lo que equivale a más de cinco tazas al día.

Los resultados, publicados en la revista European Journal of Nutrition, mostraron que los bebedores más habituales de café tenían menos grasa total y menos grasa visceral, que es la que rodea los órganos abdominales y se asocia a mayor riesgo cardiometabólico, además de mayor masa muscular esquelética.

Lo más llamativo fue que esta diferencia en la composición corporal aparecía aunque el índice de masa corporal de todos los grupos fuera similar: los bebedores de café no pesaban menos kilos, sino que con el mismo peso tenían un reparto más favorable entre grasa y músculo.

El equipo también analizó 164 medidas de lípidos y metabolitos en sangre mediante resonancia magnética nuclear. Tanto en hombres como en mujeres, una mayor ingesta de café se asoció con niveles más bajos de aminoácidos de cadena ramificada (BCCAs), unos biomarcadores que estudios anteriores han vinculado a resistencia a la insulina y mayor riesgo de diabetes tipo 2 cuando se mantienen crónicamente elevados. Esa señal apunta a que el café podría influir de alguna forma en los circuitos del metabolismo del azúcar y la insulina, aunque el estudio no permite determinar cómo ni en qué dirección va la causalidad, es decir, si beber café mejora el funcionamiento de la insulina, o la gente con mejor respuesta de insulina toma más café

El lío de la testosterona en los hombres

La relación más compleja apareció en los participantes masculinos. En los hombres, una mayor ingesta de café se asoció a concentraciones más altas de testosterona total y a niveles elevados de globulina transportadora de hormonas sexuales (SHBG). La SHBG es una forma del organismo de regular la testosterona, ya que se une a ella y la inactiva, lo que quiere decir que la testosterona libre, la que puede hacer efecto, es más baja. Lo que produce más consecuencias biológicas en el cuerpo es la testosterona libre. El efecto de esta combinación (más testosterona, pero menos testosterona libre) en la salud a largo plazo sigue siendo una cuestión abierta y requiere más investigación.

No quiere decir que tomar café te convierte en un figurín

Hay que tener en cuenta que se trata de un estudio observacional y transversal tomado en un único momento de la vida de los participantes, lo que le impide establecer relaciones de causa y efecto. Las personas con mejor composición corporal, más activas físicamente o con dietas más equilibradas podrían, sencillamente, tender a beber más café, y en ese caso la asociación observada reflejaría sus hábitos generales, no un efecto del café en sí.

El tabaquismo es un ejemplo claro de variable que puede alterar las conclusiones. Los fumadores tienden a consumir más café, y también tienen diferencias en la composición corporal respecto a los no fumadores, pero a peor.

Como señala el propio autor principal, Luca Verroest, el café lo consumen millones de personas a diario y todavía sabemos sorprendentemente poco sobre cómo se relaciona con nuestro metabolismo y nuestras hormonas. La conclusión no es que haya que beber más café para cambiar la composición corporal, ni que este hallazgo tenga implicaciones prácticas inmediatas, pero sí de que la relación entre el café y la biología humana es más compleja de lo que sugieren muchos titulares.

El café no solo es cafeína. Contiene centenares de compuestos activos (polifenoles, diterpenos, trigonelina) que podrían interferir con muy distintos procesos metabólicos. Desenredar cuál de ellos produce qué efecto, y en qué personas, es un trabajo que todavía queda por hacer. Mientras tanto, quien toma café sin exceso por el simple gusto de tomarlo tiene poca razón para cambiar sus hábitos, pero tampoco es un motivo para empezar a tomarlo como si fuera el sustituto del gimnasio.

REFERENCIA

Si quieres conocer otros artículos parecidos a ¿Bebes café? Puedes tener menos grasa y más músculo, pero no es por la testosterona puedes visitar la categoría SALUD.

Artículos relacionados

Continúa Leyendo

Subir