El ciclo menstrual no dura 28 días, este es el estudio que desmontó la creencia
Un análisis de más de 600.000 ciclos reales con una aplicación de seguimiento de fertilidad, desmonta el número que todavía aparece en los libros de texto
El problema de estar en la media es que casi nadie está en ella. Abre cualquier manual de biología, cualquier folleto de un centro de salud o cualquier aplicación de fertilidad y encontrarás la misma cifra: el ciclo menstrual dura veintiocho días, con la ovulación situada de forma puntual en el día catorce. Es un número cómodo, fácil de memorizar y que encaja con el calendario lunar. También es, para la mayoría de las mujeres, incorrecto.
Así lo mostró en 2019 uno de los mayores estudios jamás realizados sobre el tema, publicado en la revista npj Digital Medicine del grupo Nature. El equipo, liderado por Jonathan R. Bull y Joyce Harper (University College London), junto con investigadores de la app de seguimiento de fertilidad Natural Cycles, analizó 612.613 ciclos ovulatorios registrados por 124.648 usuarias. El estudio, por su tamaño muestral sigue siendo la referencia habitual que se cita en la literatura científica sobre variabilidad del ciclo, y por eso lo rescatamos aquí.
La media real está más cerca de veintinueve días
El resultado más citado del estudio es sencillo de enunciar: la duración media del ciclo fue de 29,3 días, no de 28. Pero la media esconde la parte más interesante, que es la dispersión. Solo 81.605 de los 612.613 ciclos analizados, es decir, un trece por ciento, duraron exactamente veintiocho días. El resto se repartió en un abanico amplio, con ciclos perfectamente sanos que se quedaban en veintitrés días y otros que superaban los treinta y cinco sin que eso implicara ningún problema de fertilidad.
La variabilidad no es solo entre mujeres distintas. También existe dentro del ciclo de una misma mujer de un mes a otro, algo que ya intuían quienes lo llevan anotando en un calendario desde la adolescencia sin encontrar nunca dos meses idénticos.
El mito del día catorce era todavía menos fiable
Si la duración del ciclo varía, la fecha de la ovulación varía con ella, y aquí el estudio aporta el dato más útil para cualquiera que use el calendario para evitar o buscar un embarazo. La fase folicular (la que va desde el primer día de la regla hasta la ovulación) tuvo una duración media de 16,9 días, pero con un intervalo de confianza que iba de 10 a 30 días. En cambio, la fase lútea (desde la ovulación hasta la siguiente regla) fue mucho más estable, con una media de 12,4 días y un rango de 7 a 17.
Esa asimetría explica por qué el "método del ritmo" para calcular los días fértiles falla tanto cuando se aplica de forma rígida. Contar catorce días desde el inicio de la regla puede acertar en un ciclo de veintiocho días perfecto, pero se equivoca por varios días en cualquier ciclo algo más corto o más largo, que son la mayoría.
La edad y el peso también mueven el reloj
El estudio encontró además que la duración del ciclo se va acortando con la edad, a un ritmo medio de 0,18 días por año entre los veinticinco y los cuarenta y cinco. Son pocos días al año, pero se acumulan: una mujer de cuarenta y cinco años tiende a tener ciclos sensiblemente más cortos que a los veinticinco, mucho antes de que aparezcan los signos clásicos de la perimenopausia.
El índice de masa corporal también influye en la irregularidad. Las mujeres con un índice de masa corporal superior a 35 mostraron un catorce por ciento más de variación en la duración de sus ciclos que aquellas con un índice de masa corporal de entre 18,5 y 25. Esto encaja con lo que ya se sabía sobre la relación entre el tejido graso y la producción hormonal, aunque el estudio no explora el mecanismo en detalle, algo lógico en un análisis de datos de una aplicación móvil y no en un ensayo clínico controlado.
Una limitación que conviene tener presente
Conviene señalar que la muestra procede de mujeres que descargaron voluntariamente una aplicación de fertilidad, lo que probablemente sobrerrepresenta a personas con especial interés en controlar su ciclo, con cierto nivel adquisitivo (la app requiere un termómetro basal) y con acceso a un teléfono inteligente. No es, por tanto, una muestra representativa de toda la población femenina mundial, aunque su tamaño la convierte en el punto de referencia más robusto disponible hasta la fecha sobre este asunto tan mal explicado.
Esta variabilidad, por cierto, es distinta del fenómeno de la sincronización menstrual entre mujeres que conviven, un mito que ya desmontamos en Quo con un estudio de la Universidad de Oxford: los ciclos tienden a desincronizarse con el tiempo, no al revés.
La idea práctica que se puede sacar de todo esto es dejar de pensar en el ciclo como un reloj de veintiocho días y empezar a tratarlo como lo que es, una señal biológica individual que conviene registrar durante varios meses seguidos antes de sacar ninguna conclusión sobre los propios días fértiles. Quien use el calendario como método anticonceptivo, o quien lo use para buscar un embarazo, obtiene mucha más información fiable anotando la temperatura basal o los cambios en el moco cervical durante ese seguimiento que fiándose de una cifra fija copiada de un libro de texto, algo que también aplica a la elección del método anticonceptivo más adecuado en cada caso.
REFERENCIAS
- Bull JR, Rowland SP, Berglund Scherwitzl E, Scherwitzl R, Gemzell Danielsson K, Harper JC. "Real-world menstrual cycle characteristics of more than 600,000 menstrual cycles". npj Digital Medicine, vol. 2, artículo 83 (2019). PMID: 31482137. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41746-019-0152-7
Si quieres conocer otros artículos parecidos a El ciclo menstrual no dura 28 días, este es el estudio que desmontó la creencia puedes visitar la categoría CIENCIA.
Continúa Leyendo