David Peris Delcampo, psicólogo del deporte: "Los niños y niñas ya no juegan en la calle, juegan con la 'Play'"
Los niños y niñas están perdiendo el interés en muchas cosas, incluido el deporte, y las pantallas y la cultura de la inmediatez están detrás
Las personas que pasaron su infancia en el siglo pasado recordarán que no pisaban sus casas y pasaban el día jugando al aire libre, pero ese mundo ya no existe. La Organización Mundial de la Salud advierte de que un 80 % de los adolescentes en el mundo no cumple con los mínimos diarios de ejercicio de 60 minutos con un nivel moderado o intenso, un porcentaje que es aún mayor para las chicas.
Detrás de este cambio social está una cultura dominada por las pantallas y la inmediatez, que son antitéticas al ejercicio físico, donde lo normal es aprender a esperar, aprender a ser constantes y tener la capacidad para afrontar objetivos a largo plazo.
Un estudio de la Universidad de California (EEUU) concluye que un mayor tiempo de exposición a las pantallas se asocia con una menor capacidad de los niños y niñas para retrasar una recompensa inmediata, una habilidad esencial para desarrollar la paciencia y el autocontrol.
La Copa COVAP, iniciativa educativa y deportiva promovida por la Cooperativa Ganadera del Valle de los Pedroches, y la Federación Española de Psicología del Deporte (FEPD) alertan de que la cultura de la inmediatez, presente en muchos entornos digitales, puede dificultar que niños, niñas y adolescentes desarrollen habilidades fundamentales como la paciencia, la perseverancia o la capacidad para afrontar la frustración cuando los resultados no llegan tan rápido como esperan.
Para el psicólogo del deporte David Peris Delcampo, presidente de la FEPD, “El deporte ofrece situaciones que ayudan a compensar aprendizajes que cada vez aparecen menos en otros ámbitos. Enseña a esperar el momento adecuado, a aceptar que unas veces se gana y otras se pierde, a seguir esforzándose, aunque los resultados no lleguen de inmediato, y a comprender que el progreso requiere constancia”. Hablamos con Peris sobre la importancia del deporte en la infancia.
Darío Pescador: ¿Qué hace que los niños, y sobre todo las niñas, hayan perdido el interés en el deporte?
David Peris Delcampo: Al final lo que influye en la motivación son los diferentes elementos que pueden competir entre sí, diferentes objetivos en este caso. Hace años, nosotros, cuando hacíamos deporte, nuestra motivación era jugar en la calle. Teníamos la opción de jugar en la calle y si jugamos en un club deportivo era por otras razones, por ejemplo, estar con amigos o estar con tu club. Ahora mismo los elementos motivacionales son distintos porque los niños y niñas tienen otros intereses, ya no juegan en la calle, juegan entre ellos con la "Play" y es mucho más fácil que tengan estímulos en casa.
Si se apuntan a un club deportivo lo hacen por otros elementos. Puede ser relacionarse con otros, puede ser la ilusión de que puede jugar en un club importante, y es verdad que esos objetivos pues cambian, porque la sociedad ha cambiado.
DP: O sea que, además de los motivos más inmediatos, como pasarlo bien, hay algo de aspiracional, y quizás eso es lo que ya no importa tanto.
DPD: Aspiracional también, pero también hay otro elemento, porque, por ejemplo, no es solo el niño o la niña quien juega a fútbol, sino toda la familia. Al final tienes un entorno, la opción de poder hacer una actividad al aire libre probablemente con tu padre, con tu abuelo. Hace años tú igual lo podías tener sin tener que apuntarte a un club. Estabas en la calle, te relacionabas con otros, pero ahora no.
El deporte es una posibilidad de poder hacer cosas al aire libre relacionarte con otros, tener contacto con otras personas, hablar de otros temas. Al estar implicada toda la familia es un elemento que influye en que el niño o la niña practique deporte.
DP: Nos referimos a que los padres vayan a verte jugar el partido, a que estén más presentes
DPD: No es solo ver el partido, sino todo lo que envuelve. Al final el padre y la madre forman parte del equipo, porque llevan al niño o la niña a entrenar, comparten momentos, porque tienen contacto con el entrenador, van a tomar un desayuno el sábado por la mañana y eso significa hablar con otros, porque opinan sobre temas relacionados con el deporte. Es mucho más que solo ir a ver jugar un partido.
DP: Aparte de la competencia que hay de otros estímulos, como las videoconsolas, las pantallas, ¿qué es lo que falta en el entorno, en la sociedad, en las escuelas, para que más niños y niñas hagan deporte?
DPD: Hacen falta instalaciones y oferta de actividades. Es importante ofrecer buenas posibilidades que sean motivantes para los niños, y eso, por lo menos en grandes ciudades, ya está pasando. Si no hay esas opciones para hacer ejercicio, es muy difícil que un niño o una niña lo haga ejercicio. Antes era muy fácil jugar en la calle, ahora los niños no juegan en la calle.
DP: ¿Qué ocurre cuando se hacen adultos? El deporte siempre está presente como moda, como una especie de obligación, pero en España sólo una cuarta parte de la gente hace ejercicio habitualmente.
DPD: Normalmente los niños que hacen deporte llegan a una edad que dejan de hacerlo. Puede ser cuando acaba la adolescencia, incluso antes. Después, es muy probable que a partir de los 30 vuelvan a hacer deporte, pero otro tipo de deporte. Puede ser, por ejemplo, el pádel con los amigos, o ir a correr, irse a hacer carreras de montaña, hacer triatlón o irse en bicicleta. Tienen retos, y hacen otro tipo de deporte buscando diferentes estímulos que hasta ese momento no tenían. El propio deporte es un reforzador en sí mismo.
Hay otros elementos, como por ejemplo hacerlo con amigos, plantearse objetivos, por ejemplo, quiero mejorar mi marca en esta carrera, y eso implica que tengo que entrenar de una manera, buscar a alguien que me ayude, o hacer cosas diferentes. También viene determinado por la posibilidad de ocio que tenemos ahora, porque hace años no había tanto tiempo de ocio.
Ahora tenemos mucho más tiempo libre que antes. Tenemos que ocuparlo de alguna forma. ¿Cómo lo haces? Pues buscas algo que te llene. Luego, si yo hago deporte, eso también puede hacer que mi cuerpo esté en la línea de los modelos que yo veo. Es decir, objetivos relacionados con el bienestar físico o la imagen corporal, relacionarte con otras personas y plantearte retos estimulantes que te puedan ayudar.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a David Peris Delcampo, psicólogo del deporte: "Los niños y niñas ya no juegan en la calle, juegan con la 'Play'" puedes visitar la categoría Entrevistas.
Continúa Leyendo