Elon Musk se lleva un contrato 946 millones de NASA tras el fracaso de la nave de Boeing

La NASA adjudica a SpaceX 946 millones para tres misiones más a la ISS, consolidando su monopolio en el transporte humano tras los problemas graves de la Starliner de Boeing
Imagen: Un cohete Falcon 9 de SpaceX, que transporta la nave espacial Dragon de la empresa, pone en marcha la misión SpaceX Crew-10 de la NASA con destino a la Estación Espacial Internacional el 14 de marzo de 2025.
NASA/Aubrey Gemignani
En este momento, una cápsula Dragon de SpaceX está amarrada al módulo de atraque de la Estación Espacial Internacional. La misión Crew-12 continuará en órbita hasta que otro Dragon tome su lugar, y otro después. La NASA acaba de garantizarlo: 946 millones de dólares adicionales para SpaceX cubrirán tres nuevas misiones tripuladas (Crew-15, Crew-16 y Crew-17) y extenderán la colaboración hasta 2030, el año en que está previsto que la ISS sea retirada definitivamente.
Casi mil millones para los últimos vuelos de la ISS
La modificación contractual eleva el valor total del acuerdo de Capacidad de Transporte Comercial de Tripulaciones (CCtCap) entre NASA y SpaceX a 5.920 millones de dólares, distribuidos en diecisiete misiones desde que el programa se inició en 2014. Las fechas de disponibilidad de las nuevas misiones se sitúan en 2027 y 2028, con el período de prestación del servicio extendido hasta 2030.
El contrato cubre el espectro completo de operaciones: preparación en tierra, lanzamiento, actividades en órbita, reentrada, recuperación de los astronautas, transporte de carga y servicio de barca salvavidas mientras la cápsula permanece acoplada. Cada Crew Dragon, lanzado sobre un Falcon 9, puede transportar hasta cuatro astronautas junto con suministros. La NASA especificó que el acuerdo "no impide adquirir servicios adicionales si fuera necesario", una cláusula que mantiene abierta la posibilidad de nuevas adjudicaciones o, en teoría, de un eventual retorno de Boeing al programa.
El programa CCtCap nació en 2014 para evitar la dependencia de un único proveedor. Tras la retirada del transbordador espacial en 2011, la NASA tuvo que pagar a Rusia entre 70 y 90 millones de dólares por plaza en la Soyuz durante casi una década. El objetivo era que dos empresas privadas compitieran para ofrecer acceso independiente a la ISS. Doce años después, el resultado es un monopolio de facto.
El contexto del anuncio es inseparable de los problemas de Boeing. En 2014, la NASA adjudicó contratos CCtCap tanto a Boeing como a SpaceX con el objetivo explícito de mantener dos proveedores independientes. SpaceX obtuvo la certificación en noviembre de 2020 y desde entonces ha completado doce misiones sin incidentes graves. Boeing tardó varios años más de lo previsto.
Cuando Starliner transportó por fin a dos astronautas en 2024, la NASA determinó que devolverlos en ella "suponía demasiado riesgo" debido a fallos en el sistema de propulsión y fugas detectadas en la nave. Regresaron en una cápsula Dragon. Un informe posterior del inspector general de la NASA concluyó que el programa presentaba "múltiples problemas" y distribuyó las responsabilidades entre Boeing y la propia agencia.
«Los problemas del programa Starliner son responsabilidad tanto de Boeing como de la propia NASA», señaló el inspector general de la agencia en su informe de auditoría.
SpaceX tampoco salió indemne de contratiempos en su historial: en 2019 una cápsula Dragon explotó durante pruebas en tierra, aunque sin víctimas. La diferencia fue que logró superar sus propios fallos y seguir adelante con el programa.
SpaceX también hundirá la ISS
La posición de SpaceX como único proveedor tiene, según los planes de la propia empresa, carácter provisional. SpaceX ha indicado que su objetivo es reemplazar con el tiempo tanto Dragon como Falcon 9 por Starship, el sistema de lanzamiento pesado y totalmente reutilizable actualmente en desarrollo y pruebas. La transición dependerá de que el vehículo demuestre la fiabilidad que exige el transporte humano, algo que hasta ahora solo Crew Dragon ha logrado certificar.
SpaceX gestionará también el cierre de este capítulo de la historia espacial. La NASA le ha adjudicado el contrato para la desorbitalización controlada de la ISS, que caerá sobre el océano Pacífico en torno a 2030. La misma empresa que ha transportado a docenas de astronautas hasta la estación durante la última década será la encargada de conducir el laboratorio hasta su fin. Veinticinco años después del lanzamiento del primer módulo de la ISS, el ciclo se cerrará de la misma forma en que se mantuvo: con un cohete privado.
Referencia
- NASA Awards SpaceX Three Crew Flights to Space Station — NASA, septiembre de 2026
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