Con el depósito lleno: el telescopio Roman va sobrado de combustible, y eso es bueno

Un lanzamiento y una maniobra casi perfectos han dejado al telescopio espacial Nancy Grace Roman con un superávit de combustible enorme
El combustible de un telescopio espacial no se repone nunca. Es la variable que más quita el sueño a quien diseña una misión, porque cuando se agota, ni el espejo más grande ni la cámara más sensible del mundo sirven ya de nada.
El 30 de agosto de 2026 despegó desde Cabo Cañaveral el telescopio espacial Nancy Grace Roman, la próxima gran apuesta de la NASA para cazar planetas y energía oscura. Según el plan original, tenía combustible para 10 años de trabajo. Dos semanas después, la propia agencia ha anunciado que le sobra tanto que podría funcionar durante 22.

De dónde sale un margen de 12 años extra
La cifra no es un cálculo optimista de última hora. Es la suma de tres golpes de suerte técnica que la NASA ha ido confirmando maniobra a maniobra. El primero llegó el 31 de agosto, con la primera corrección de trayectoria del telescopio: estaba presupuestada para gastar hasta 200 kilogramos de combustible y consumió apenas 18. El segundo estaba escondido desde el despegue: Roman pesó al final 8.056 kilogramos, muy por debajo del máximo de 9.800 que se había reservado en el diseño.
El tercero llegará en diciembre, cuando el telescopio ejecute su inserción orbital final en el punto de Lagrange L2, a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, y la agencia espera repetir el mismo patrón de ahorro. Sumados, los tres factores añaden 4 años de vida científica cada uno a los 10 originales, hasta llegar a 22. «Roman tiene combustible para al menos 22 años», resumía esta semana Jamie Dunn, responsable del centro Goddard de la NASA, atribuyendo el margen a la planificación orbital, a la ejecución de los equipos de operaciones y a la precisión del lanzador de SpaceX.
Un instrumento que ya está tomando sus primeras imágenes
El ahorro de combustible no es lo único que se ha adelantado a lo previsto. El 15 de septiembre, la NASA encendió el Wide Field Instrument, la cámara infrarroja de 300 megapíxeles y 18 detectores que es el instrumento principal de Roman, enfriada hasta 183 grados bajo cero para poder detectar la luz débil de galaxias remotas. Sus primeras imágenes, de momento desenfocadas a propósito, sirven para calibrar el sistema antes de empezar a hacer ciencia real.
En paralelo, el equipo del coronógrafo (un instrumento experimental que bloquea la luz de una estrella para poder fotografiar directamente planetas que orbitan a su alrededor) ha confirmado que todos sus componentes, control térmico, mecanismos y cámaras, responden correctamente. Sus primeras imágenes científicas llegarán a principios de 2027.
Qué cambia tener 22 años de telescopio en vez de 10
Una misión de astrofísica no rinde igual el primer año que el último: cuanto más tiempo observa el mismo trozo de cielo, más débiles son los objetos que puede detectar y más preciso el mapa que construye del universo. Roman está diseñado para hacer un censo de la energía oscura observando cómo se distribuyen millones de galaxias, y también para localizar planetas fuera del sistema solar mediante microlente gravitacional, una técnica que exige vigilar la misma región durante años para pillar el tránsito de un planeta por delante de una estrella lejana.
En ese trabajo participa de forma indirecta un investigador español, Lluís Galbany, del Institut de Ciències de l'Espai (ICE-CSIC) y del Institut d'Estudis Espacials de Catalunya, que colabora en el desarrollo de las herramientas que analizarán las galaxias donde exploten futuras supernovas captadas por Roman. No es la primera vez que una misión de la NASA se queda corta al calcular su propia caducidad: le pasó lo mismo al rover Curiosity, que iba a durar dos años en Marte y lleva ya 14.
Si la inserción orbital de diciembre confirma el mismo patrón de ahorro que las maniobras anteriores, Roman podría convertirse en una de las misiones de astrofísica más longevas jamás construidas por la NASA. Lo llamativo es que ese récord se estaría fraguando antes de que el telescopio haya tomado todavía una sola imagen científica.
REFERENCIAS
- Balzer, A. "Fuel Savings Double Potential Lifetime for NASA's Roman Mission". NASA Goddard Space Flight Center / Roman Space Telescope blog, 14 de septiembre de 2026.
- Balzer, A. "NASA Activates Roman's Primary Instrument, Checks Out Coronagraph". NASA Goddard Space Flight Center / Roman Space Telescope blog, 15 de septiembre de 2026.
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