El misterioso decágono vasco de Saturno se suma al misterioso hexágono

Durante más de 40 años el hexágono del polo norte de Saturno fue una rareza única, pero un equipo de Universidad del País Vasco acaba de encontrar su gemelo en el polo sur
Una de las características más curiosas y cautivadoras de Saturno es un enorme hexágono giratorio entre las nubes de su polo norte, que ha fascinado tanto a los científicos como al público desde que se descubrió en la década de 1980.

Ahora, dos fotografías de Saturno tomadas el mismo día, el 29 de agosto de 2025, muestran algo que ningún telescopio había registrado hasta hace tres años. En la vista frontal, el planeta enseña sus bandas de siempre, amarillas en el ecuador y anaranjadas hacia las latitudes medias. En la vista cenital del hemisferio sur, en cambio, aparece un contorno geométrico casi perfecto: 10 lados iguales, cerrados sobre sí mismos, girando despacio alrededor del polo. Es un decágono, y hasta ahora nadie sabía que estaba ahí. Lo captó el telescopio espacial Hubble, que lleva 36 años en órbita y sigue regalándonos hallazgos que nadie esperaba, del otro extremo del universo al patio de atrás del sistema solar.
Un polígono que gira en el aire, no en el suelo
Lo primero que conviene aclarar es que no hay nada sólido dibujando esa figura. Lo que se ve en la imagen es una corriente en chorro (una jet stream, la misma clase de viento rápido que empuja los aviones sobre el Atlántico), que en la atmósfera de Saturno alcanza los 400 kilómetros por hora. Cuando ese viento circula alrededor de un polo a una velocidad muy concreta, se organiza en una onda estacionaria que, vista desde arriba, dibuja esquinas en lugar de un círculo.
El decágono completo mide unos 167.820 kilómetros de ancho, y cada uno de sus 10 lados supera por separado los 16.000 kilómetros, más largo que los diámetros de la Tierra y de Marte juntos. El conjunto se desplaza hacia el este a solo 10 kilómetros por hora respecto a la rotación del planeta, y cada vértice oscila con un periodo de unos 32 días.

El hexágono deja de tener el monopolio de la rareza
El hexágono del polo norte se descubrió con la sonda Voyager hacia 1980 y desde entonces se ha mantenido asombrosamente estable. Amy Simon, científica del Centro Goddard de la NASA e investigadora principal del programa de vigilancia anual de los planetas exteriores con el Hubble (conocido como OPAL), lo resume así: "El hexágono del norte ha estado ahí cada vez que hemos mirado, durante más de 40 años". Esa persistencia había convertido al hexágono en una curiosidad geométrica sin parangón en el sistema solar. El nuevo hallazgo obliga a revisar esa idea. Agustín Sánchez-Lavega, catedrático de Física Aplicada en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y autor principal del estudio, lo cuenta así: "Estamos realmente sorprendidos de este descubrimiento, totalmente inesperado, y que abre las puertas a una investigación detallada en los próximos años". A diferencia de su vecino del norte, el decágono no lleva cuatro décadas ahí: las imágenes de archivo del Hubble solo lo muestran, muy tenue, desde octubre de 2023, se fue definiendo a lo largo de 2024 y no tuvo sus 10 vértices completos hasta el verano de 2025.
Una red de aficionados ayudó a confirmarlo
El equipo de Sánchez-Lavega no se limitó a repasar el archivo del Hubble. Para confirmar que la figura era real y no un artefacto de un único instrumento, recurrió también al Very Large Telescope de ESO en Chile, que observó el polo sur en infrarrojo, y a la red de astrónomos aficionados que suben sus fotografías planetarias al Laboratorio Virtual de Observación Planetaria (PVOL). Con datos tomados desde salones y terrazas particulares, esos observadores ayudaron a fechar cuándo el decágono empezó a marcarse con nitidez, y la NASA sumó así una imagen más a su larga colección de fotografías memorables de Saturno.
Lo que este hallazgo todavía no explica
El estudio, publicado en Science Advances, no resuelve la pregunta más interesante: si el decágono, igual que el hexágono, nace de una estructura profunda en la atmósfera de Saturno, bajo las capas de nubes visibles, o si es un fenómeno meteorológico superficial que podría desaparecer en unos años. Sánchez-Lavega es honesto al respecto: "No sabemos si tanto el hexágono como el decágono son estructuras enraizadas en profundidad en la atmósfera del planeta, bajo las capas de nubes superiores, o bien se trata de formaciones meteorológicas superficiales".
Además, la comparación entre ambos polos está sesgada por la propia historia de las misiones: el hexágono se descubrió pronto porque la sonda Cassini pasó 13 años orbitando Saturno con buena vista del norte, mientras que el sur solo empezó a quedar bien iluminado de cara a la Tierra hace pocos años. Es posible que el decágono llevara existiendo mucho más tiempo del que el archivo del Hubble puede demostrar.
Sánchez-Lavega y su equipo ya han pedido más tiempo de observación con el Hubble para los próximos años, porque todavía no está claro si el decágono va a estabilizarse como el hexágono o va a romperse en un par de temporadas. Por ahora, el planeta más fotogénico del sistema solar tiene, al menos, dos caras bien distintas: un hexágono que lleva cuatro décadas sin moverse un milímetro y un decágono adolescente que todavía no ha decidido en qué quiere convertirse.
REFERENCIAS
- A decagon wave around Saturn's south pole. Sánchez-Lavega, A., Simon, A. A., Wong, M. H., et al. Science Advances, vol. 12, n.º 36, artículo eaee4251, 2026.
- NASA's Hubble Tracks New Decagon Encircling Saturn's South Pole. NASA Science, 2 de septiembre de 2026.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a El misterioso decágono vasco de Saturno se suma al misterioso hexágono puedes visitar la categoría Astro.
Artículos relacionados
¿De qué ha servido la misión Cassini?
Agua en Saturno
Continúa Leyendo