Un nuevo análisis sugiere que Sahelanthropus tchadensis caminaba erguido y podría ser el primer homínido bípedo que se conoce
El bipedismo, es decir, caminar sobre las piernas traseras, distingue a nuestra rama de la evolución del resto de los primates y suele colocarse en el origen de la historia humana. Desde su hallazgo en el desierto del Djurab, en el norte de Chad, a comienzos de los 2000, Sahelanthropus tchadensis ha dividido a la comunidad. Algunos lo ven como un pariente de gorilas o chimpancés, es decir, un homínido, otros como uno de los primeros homíninos, un miembro de la rama que daría lugar al Homo sapiens. Mientras que varios trabajos apoyaron una postura erguida, otros defendieron que caminaba con los nudillos. Ahora, un estudio aporta nuevos indicios que inclinan la balanza hacia el bipedismo.
Un equipo liderado por Scott Williams, de la Universidad de Nueva York, ha reanalizado el fémur y las ulnas asociados a Sahelanthropus usando imagen 3D, es decir, técnicas que capturan y comparan formas en tres dimensiones con gran precisión. El grupo comparó esas piezas con huesos de especies actuales y fósiles, incluida Australopithecus, célebre por el esqueleto de Lucy. Su objetivo fue buscar rasgos anatómicos que, en conjunto, solo aparecen en homíninos bípedos.

Otra comparación entre el chimpancé, el Sahelanthropus y el Homo sapiens (de izquierda a derecha).
Crédito de la imagen: Scott Williams/NYU y Jason Heaton/Universidad de Alabama Birmingham.
La clave está en una pequeña protuberancia del fémur llamada tubérculo femoral. En los humanos, ese saliente sirve de anclaje al ligamento iliofemoral, el más grande y potente del cuerpo. Este ligamento estabiliza la cadera y ayuda a mantener el tronco mientras caminamos. Según los autores, hasta ahora se ha identificado únicamente en homíninos bípedos, lo que refuerza la interpretación de que Sahelanthropus caminaba sobre dos piernas.
El primer homínido bípedo era un homínino
El equipo también confirma una torsión natural del fémur, la antetorsión femoral, dentro del rango de los homíninos. Esa torsión orienta las rodillas y los pies hacia delante y facilita el paso. Además, el análisis geométrico 3D sugiere un complejo glúteo, los músculos de la nalga, comparable al de otros homíninos tempranos, esencial para estabilizar la pelvis durante la marcha.
“Sahelanthropus tchadensis era esencialmente un simio bípedo con un cerebro del tamaño del de un chimpancé, y probablemente pasó buena parte de su tiempo en los árboles, buscando comida y protección”, afirma Williams. “A pesar de su apariencia superficial, Sahelanthropus estaba adaptado para usar una postura y un movimiento bípedos en el suelo”. Con esa combinación de rasgos, los autores plantean que el bipedismo surgió muy temprano en nuestra línea, a partir de un ancestro semejante a los chimpancés y bonobos actuales.
Piernas cortas
La comparación de proporciones añade otra pieza. Aunque las piernas de Sahelanthropus serían más cortas que las de un humano moderno y recuerdan a las de un chimpancé, la longitud relativa del fémur respecto a la ulna se acerca a la de Australopithecus. Eso apunta a un desplazamiento más eficiente sobre el terreno que en los grandes simios actuales, al tiempo que mantiene adaptaciones arborícolas.
El trabajo no zanja la polémica. Parte de la comunidad cuestiona la interpretación del fémur por su estado fragmentario y por la posibilidad de que algunos rasgos encajen también en simios no humanos. Para otros especialistas, el nuevo análisis respalda de forma independiente lo que el equipo francés propuso tras estudiar el cráneo y, más tarde, los miembros: que el bipedismo apareció antes de lo que pensábamos.
Más allá de las discrepancias, el estudio se apoya en un conjunto coherente de señales anatómicas relacionadas con la marcha erguida. Tiene, además, el valor de aplicar métodos de morfometría geométrica, una aproximación que cuantifica formas completas, no solo medidas aisladas. Con tan pocos fósiles disponibles, cada milímetro cuenta.
El debate seguirá abierto hasta que lleguen más huesos del yacimiento original. Si futuras excavaciones confirman estos rasgos en nuevos especímenes, Sahelanthropus podría consolidarse como el primer homínino que dio dos pasos hacia nuestra historia.
REFERENCIA
Earliest evidence of hominin bipedalism in Sahelanthropus tchadensis
Imagen principal: Cráneos, cúbitos y fémures de (de izquierda a derecha): un chimpancé, un Sahelanthropus y un Australopithecus. Crédito de la imagen: Scott Williams/NYU y Jason Heaton/Universidad de Alabama Birmingham